Museo de Montaña Zorro Corredero

Museo de Montaña Zorro Corredero
Museo de Montaña Zorro Corredero

Verano en Gredos.

Verano en Gredos.
Verano en Gredos.
Mostrando entradas con la etiqueta Paseos nocturnos por Cadalso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paseos nocturnos por Cadalso. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de julio de 2014

Un paseo nocturno por Cadalso. Del Callejón de la Iglesia a la Fuente de los Álamos.


                 Del Callejón de la Iglesia a la Fuente de los Álamos



Hoy nuestro paseo nocturno por Cadalso, comienza en el mismo lugar que lo dejamos la vez anterior, en el callejón del tío Ricardo. Desde aquí sólo vamos a recorrer la subida del callejón de la Iglesia, la campa de la iglesia, antes denominada cementerio, y por la calle de la Iglesia llegaremos hasta la Fuente de le Álamos.

Seguramente sea este el recorrido más interesante de Cadalso, ya que une la iglesia con el palacio, los monumentos más emblemáticos y con mayor nivel artístico que tenemos.




Nada más comenzar a subir el callejón de la Iglesia, ésta se muestra en todo su esplendor, en parte debido a la iluminación que desde hace años tiene. Decir a quién corresponda, que se deberían reparar los focos que la iluminaban en sus fachadas este y norte, los cuales hace años que no lucen.




Unos pocos metros nos separan de la calle de la Iglesia, lugar en el que parece ser existió una puerta árabe que protegía el pueblo. Hoy desgraciadamente no existe tal puerta, pero justo en la esquina el bar El Churrero nos proporcionara un ameno momento degustando un café con churros si es invierno y el frío aprieta, o una fresca caña en los calurosos días de verano. Pero continuemos nuestro recorrido y nada mejor que ascender las escaleras del cerramiento herreriano que protegía el antiguo cementerio que aquí hubo hasta mediados del siglo XIX. Hoy un suelo empedrado y unos árboles es lo único que aquí existe, pero la vista de la entrada principal a la iglesia con su campanario, nos proporcionará momentos placenteros de los que podremos disfrutar sentados en algunos de los bancos de piedra existentes.




El lugar está lleno de recuerdos y vivencias que no voy a descubrir ahora, porque cada unos tiene las suyas, aunque también es cierto que muchas son comunes. El silencio nos acompañará durante nuestro tiempo, la soledad es a veces buena consejera y aquí es fácil encontrarla, aunque en ocasiones nos despierte el sonido de las campanas o el saludo de algún paisano que extrañado nos pregunte aquello de...qué haces aquí?... y la respuesta que nunca le convencerá.....no, nada. Tras deleitarnos con la iglesia, deberíamos echar un vistazo a la calle de la Iglesia, casi siempre solitaria y con esa buena iluminación de la que hace años disfruta, la calle y nosotros.




Como os habréis dado cuenta, mi paseo lo hice en Navidad, de ahí lo de la tranquilidad y el sosiego, pero creo que cualquier día puede ser bueno para sentirnos bien y relajados en este espacio. Una última mirada a la portada plateresca de la iglesia y volvemos a la calle de la Iglesia para desde aquí dirigir nuestros pasos calle adelante hasta el final.




Bolas herrerianas y hermosa pared, recientemente restaurada, cierran el cementerio. Antes hubo unas puertas de forja que cerraban el paso a las escaleras, pero desgraciadamente desaparecieron hace unos cuantos años, y aunque en alguna ocasión he solicitado desde mi humilde poder, hacer unas y volverlas a colocar, parece ser que no es buena idea o simplemente no les parece interesante. Pienso que solamente los que conocimos estas puertas, tenemos grabada esa imagen y ese deseo de volver a verlas.




Una vez en la calle de la Iglesia giramos a la derecha, recorremos la calle y vamos viendo puertas con solera y casas de mampostería, algunas con bellos grabados que denotan su importancia en el pasado. Destacar la de Don Esteban Rodríguez Gallego, abogado de los Reales Consejos, regidor y alcalde de Cadahalso, que tuvo un papel importante en la Guerra de la Independencia.  http://estrapicurciela.blogspot.com.es/2010/03/proclamas-de-un-cadalseno-en-la-guerra.html
También la llamada Casa de la Inquisición por haber acogido esta santa institución, hoy afortunademente convertida en casa rural http://casarurallosniscalos.jimdo.com/.
No podemos olvidar la casa de un antiguo artesano del vidrio de procedencia italiana de nombre Carlevaris cuya casa tiene preciosos y antiguos grabados.




Tras dejar atrás la calle de la Iglesia, cruzaremos la carretera para llegar a la Fuente de los Álamos, que frente al Palacio de Don Álvaro de Luna, ofrecen al paseante el más bello lugar de Cadalso.
La fuente realizada en piedra es de época árabe, fue restaurada hace años y es un lugar de entrañable intimidad para todos los cadalseños. Unos minutos aquí nos pueden reportar enormes sensaciones que nos transportaran a otras épocas, a veces no tan lejanas en el tiempo, como aquellos años en los que la fuente estaba tapada, parece ser que se ahogo una persona, y unas escaleras te llevaban hasta un caño separado de la fuente por un muro, y del que brotaba un agua fresca con origen en la fuente. Al estar el caño en una zona muy baja, había inviernos en que se inundaba, llegando el agua a inundar varios escalones y quedar por lo tanto inutilizable.
Este lugar era siempre el elegido por aquellos húngaros que con sus carretas recorrían España, para deleitar a muchos con su espectáculo nocturno a base de números espectaculares que hacía las delicias de niños y mayores.




Y aquí frente al Palacio termina nuestros paseo nocturno, otro día pasaremos por el Palacio, que pena que no esté iluminado, y llegaremos hasta el Estanque de Palacio. Bueno, esto ya sera otro paseo por nuestro pueblo y por nuestras calles.




Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

martes, 25 de febrero de 2014

Un paseo nocturno por Cadalso. De la Plazolilla de Abajo al Callejón del Tío Ricardo


            De la Plazolilla de Abajo al Callejón del Tío Ricardo


    Plazolilla de Abajo

Aquí nos quedamos en el anterior paseo nocturno, que nos llevó desde la Corredera a la Plazolilla de Abajo, y aquí comenzamos este nuevo paseo por nuestras cadalseñas calles, algo vacías por la hora y el mes, pero siempre llenas de grandes recuerdos y mejores historias de ayer y de hoy.


                          Calle Carretas   

Nuestro recorrido de hoy nos va a llevar desde la Plazolilla de Abajo al callejón del tío Ricardo o de la Felipa, que ambos nombres ha recibido este corto y antiquísimo callejón desde siempre, aunque hoy en día los más jóvenes no recuerden nada de estos dos personajes de nuestro pueblo.
Y nada más abandonar la pequeña Plazolilla nos adentramos en la calle más estrecha de Cadalso, la llamada calle Carretas, aunque yo creo que por aquí no cabe ni la carreta más pequeña que jamás haya existido en Cadalso, muy pequeña tendría que ser. En la esquina de esta calle existió durante muchas décadas un bar llamado Sevilla, y decían los más mayores que aquí se tiraban las mejores cañas de cerveza de la época. Eran los primeros años de la llegada de la cerveza a Cadalso, y en ésto el bar Sevilla fue uno de los pioneros en servir las primeras cañas, que tiradas por Julián "Monarillo" sabían a gloria.




Al salir de la calle Carretas tomaremos durante un pequeño trozo la calle Real para rápidamente girar a la izquierda y adentrarnos en la calle del Coso. Esta calle es una de las más antiguas de Cadalso, lugar de nacimiento de muchos cadalseños y cadalseñas en las primeras décadas del siglo pasado, calle alegre, llena de vida y de muchos vecinos que habitaban las pequeñas y agrupadas casas que durante años convirtieron esta calle en una de las más populares de Cadalso. Nunca ha conocido negocio alguno en esta calle, bueno, la tienda de Juanito "Carabaña" y la Virgilia estuvo en la misma esquina con la calle Real, también recuerdo a Enrique el practicante, que ponía aquí en la casa de sus padres, las inyecciones. Tengo un agradable recuerdo de las granadas que por octubre vendía la "Colasina", éstas estaban mucho mejor que las inyecciones de hígado que te ponían cuando estabas algo débil, joder lo que dolían.
Hoy, al final de esta calle, existe un negocio rural llamado Ermita de Santa Ana, aquí puedes dormir con la tranquilidad que da este solitario lugar viendo la iglesia iluminada, precioso, y además puedes degustar unos exquisitos platos que Trini hace con todo cariño y experiencia y que están para chuparse los dedos, sin olvidarnos de la buena conversación de Alfredo sobre Cadalso y no digamos sobre los toros, todo un entendido.




Y por la calle del Coso, una vez pasada la Solana, llegaremos a la calle de Santa Ana, donde según cuentan nació Cadalso, por aquellos años llamado las Ventas de Santa Ana. Es Santa Ana una calle también muy antigua, y lo mejor de todo es que apenas ha cambiado en los últimos siglos. Desde una puerta que parece ser de la antigua muralla, hasta la de la iglesia de Santa Ana, pasando por los últimos vestigios de la fabrica de vidrios que tanta fama dieron a Cadalso durante siglos, esta calle tranquila y sin apenas tráfico nos transportará a otros tiempos, a mi personalmente a los tiempos en que funcionaban unas cuantas bodegas y la calle se llenaba de caballerías cargadas con la uva. Mi paso por esta calle me retiene un buen rato para hablar con esa familia cadalseña de gitanos que llevan aquí años y que tras la desaparición de los más mayores, ahora son comandados por Ramón y la Esmeralda. 




En la esquina tomo a la izquierda el Callejón de la Iglesia con una preciosa vista de nuestra Iglesia de la Asunción al fondo. La esquina es parte de la fachada de la antigua fabrica de vidrio desaparecida a primeros del siglo XX, en ella se reflejan los siglos en la belleza desnuda de sus piedras de granito cadalseño tallado a base de golpes de maza y puntero, sólo modernizado por esa baldosa que indica la dirección del Camino de Santiago a su paso por Cadalso. 




Y con la mirada fija en la torre de la iglesia llegamos a la mitad del Callejón de la Iglesia, lugar desde donde arranca ese otro callejón mucho más callejón si cabe y que recibe hoy y siempre el nombre de Callejón del tío Ricardo o de la Felipa, nombres que le vienen dado por ser estas dos personas habitantes de este lugar durante años. El tío Ricardo fue, y lo sigue siendo en la memoria de muchos cadalseños de la época, un gran hombre de enorme bondad que se ganó el cariño de todo el pueblo por su solidaridad y buen corazón. Sus toros, sus fincas y sus buenos caballos eran un signo de identidad de aquel Cadalso ganadero y torero de principios del siglo XX. Recuerdo al tío Matías que siempre trabajó con él, decir aquella frase que le llenaba de orgullo, "menudos cabaaaallos tiene el tío Ricardo", para terminar con esa frase tan suya, que jamás comprendí y aún hoy sigo sin comprender, que decía "ay que coña de macotera, me cago en la vi llorando". La Felipa fue otro personaje que aunque de distinta manera también llegó a calar en lo más hondo de todos los corazones cadalseños, su puchero, su verruga en forma de higo sobre su hombro y sus canciones populares fueron famosas en un tiempo en el que Cadalso recibía pocas influencias de fuera y lo nuestro era mucho más apreciado. Oírla cantar la canción "El  Palacio se ha quemado" era todo un placer que nos llenaba de orgullo y emoción, y todo por una peseta.




Hoy el Callejón sigue siendo un lugar lleno de misterio por el que pocos pasan, sus paredes de piedra con el marco de la puerta enjalbegado, nos sirve para saber que hubo otros tiempos diferentes a los de hoy, que los coches no existían y que las caballerías y los carros eran el medio de transporte mas veloz, eficaz y necesario. El Callejón vive de recuerdos, y a día de hoy en pleno siglo XXI sigue conservando su aspecto medieval, donde destaca su estrechez, tanta, que todavía hoy no ha habido coche que haya sido capaz de rodar entre estas viejas paredes de piedra, o al menos yo no lo he presenciado.




Y en el Callejón termina este efímero pero reconfortante paseo por unas calles de Cadalso ancladas en su pasado y en su historia.


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

viernes, 10 de enero de 2014

Un paseo nocturno por Cadalso. De la Corredera a la Plazolilla de Abajo

                               
                               De la Corredera a la Plazolilla de Abajo




Un día de Navidad me llamo la atención el cielo que ponía fondo a la Corredera, decidí hacer un par de fotos y ya na pude parar, al final me lancé a la calle y recorrí una parte del pueblo realizando este reportaje que vais a ver a continuación.




Desde la Corredera la calle de la paz o del Cuerno comenzaba a oscurecer al mismo tiempo que el día, bajé Corredera abajo para tomar la calle de la Sangre, pero antes disparé este par de fotos de los rincones más bellos de nuestra emblemática plaza, sólo sobran esos cubos de la basura, pero.....ahí estaban.





Al llegar a la calle de la Sangre giré para las Plazolillas, esas dos plazas tan antiguas y tan llenas de recuerdos para muchos cadalseños-as.





La calle de la Sangre es por su estrechez y tranquilidad, un lugar donde pasear al caer la tarde se convierte en todo un placer, y más si te encuentras con algún vecino que casi siempre se queda sorprendido porque esté haciendo fotos a estas horas.




Nunca hubo tiendas en esta calle, sólo recuerdo el horno del tío Vitor "El Panadero" y claro está su panadería anexa. Pero hoy si hay una tienda y una gran persona que la lleva, me refiero a Amparito y su no menos famosa Quinta Avenida, aquí puedes encontrar de casi todo y además serás atendido-a con esa gracia y cariño que siempre demuestra Amparito. Si pasas por la Quinta Avenida, digo la calle de la Sangre no dudes en visitar esta tienda.




Y llegamos a la Plazolilla de Arriba donde tampoco existen tiendas, si hubo un tiempo en el que algunos negocios daban a esta plaza un carácter más alegre y vivo, recuerdo la panadería de la Corsina, la carnicería de Venancio y la tienda de la Hipólita. Hoy estas plazolillas son uno de los lugares más tranquilos y sosegados de Cadalso, aunque yo echo en falta algún bar con sus mesitas nocturnas en la calle donde poder tomar algo. El lugar reúne todo el atractivo para ello.



Y para terminar la Plazolilla de Abajo, espacio donde parece se haya parado el tiempo, y donde casi siempre estás solo, más a estas horas de la tarde-noche. El paseo nocturno navideño no paró aquí, continuó por otras de nuestras queridas calles. Continuará.......

Zorro Corredero
Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...