Guisando

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La Jura de los Toros de Guisando, 19 de septiembre de 1468

cadalso

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Telemadrid en las fiestas de Cadalso

viernes, 20 de septiembre de 2019

Fiestas del Cristo 2019. Crónica del último día de las Fiestas. 2º Vídeos de la tormenta


Ahoras si que el agua cae con intensidad y los relámpagos y truenos se dejan ver y oír. la tarde se ha truncado para casi todo.



Zorro Corredero
Vídeo: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

Fiestas del Cristo 2019. Crónica del último día de las Fiestas. 1º Vídeos de la tormenta



La tormenta vista desde la Corredera, en este vídeo el agua cae pero sin mucha fuerza, luego sería más serio.





Zorro Corredero
Vídeo: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

Fiestas del Cristo 2019. Crónica del último día de las Fiestas. La tormenta llega a Cadalso


Y la tormenta llega a Cadalso



Todo queda tranquilo en la Corredera, los toros comienzan y la lluvia llega en forma de tormenta,  primero caen unas gotas, luego el cielo se oscurece al sur de Cadalso, el viento arrecia y las cadenetas se agitan emitiendo un incesante ruido, y en unos poco minutos se desata lo peor por el momento en que nos encontramos, pero lo mejor por la sequía que atravesamos. Pienso en el incendio que hemos pasado y a la mente se me vienen las fatales imágenes vividas, que pena que no hubiera caído esta fuerte tormenta aquellos días. Nadie pasa por la Corredera, la lluvia continúa y los operarios de la orquesta se refugian en el bar, todo peligra esta tarde de fiestas del Cristo. Si, los toros se suspenden en el segundo de la tarde, los operarios recogen sus equipos, así no se puede tocar es muy peligroso, si al manos hubiera una carpa, me dicen, pero esta vez no la hay y la fiesta termina antes de tiempo por las inclemencias, mal año de fiestas este de 2019, menos mal que la alegría nunca falta en los cadalseños.




Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso


jueves, 19 de septiembre de 2019

Fiestas del Cristo 2019. Crónica del último día de las Fiestas. El camión de la orquesta.


El camión de la orquesta




El camión, enorme por cierto, llega a la Corredera después de no se sabe cuantas maniobras, la tarde es buena y los encargados del montaje del escenario comienzan su faena, todo transcurre con normalidad, Aunque comienzan a caer unas gotas.



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

Fiestas del Cristo 2019. Crónica del último día de las Fiestas. Telemadrid camino de los Toros


Camino de los Toros y Telemadrid


Camino de los toros se detienen en la Corredera, las Misses, la autoridad, la banda y alguna de las peñas esperan pacientes mientras Telemadrid comienza a grabar, es una vez más la alegría de Cadalso lo que se refleja en estas imágenes que Telemadrid ha emitido en directo desde Cadalso. Al final la Corredera y la calle del Cuerno se quedan vacías, pero llenas de calor.















Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

lunes, 16 de septiembre de 2019

Cadalso de los Vidrios. Un día del Cristo de los años 70




Un día del Cristo de los años 70




Los años pasan, las fiestas del Cristo también, pero cada momento vivido en estos días es una caricia a Cadalso y los cadalseños, que perdurará para siempre generación tras generación.


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

Ricardo Arruza HA MUERTO UN TORERO BUENO



HA MUERTO UN TORERO BUENO
En recuerdo de Ricardo Castrejón "Arruza"
 ( 19XX  +1999 )




Hace unos años pretendías encaramarte en lo más alto del escalafón taurino y, casi sin darte cuenta, donde te ibas encaramando era a lo más alto de los corazones de todos los que te conocíamos. Fuiste, más que un buen torero, un torero bueno. Un torero que se dejaba querer y quería tanto de manera incansable que la emoción le entrecortaba las palabras, un torero cumbre en lo humano y onírico en la vida, un torero figura del delicado toreo del sentimiento desgarrado, un torero con un duende gracioso que alegraba nuestra existencia a cada paso que daba. Un torero como los que a mí me gustan: de esos que se te meten con tanta fuerza en el corazón que no los echas ni a empujones.


Y soñaba. Porque, Ricardo Arruza, además de ser de Cadalso y venir arrollando, también era un soñador, como todo torero bueno que se precie de serlo. Lo sé porque a veces yo soñaba con él por los rincones de aquellos nobles atardeceres que nos venían de frente y por derecho, que nos venían dulces y cariñosos, que nos venían adornados con coplas bohemias y enamoradas. Con esos atardeceres amistosos Ricardo y yo nos sentábamos sobre una nube y dábamos audiencia a las fantasías más hermosas: “Una tarde de un sábado caluroso de julio tomó la alternativa en la plaza de su pueblo, Cadalso de los Vidrios. Como un milagro se nos apareció en la puerta de cuadrillas, le acompañaban a su izquierda Curro Romero, a su derecha Rafael de Paula. Sobre su capote de paseo llevaba bordado al patrón de su pueblo, regalo de sus paisanos; su mano derecha sujetaba la vieja montera con la que hizo su primer paseíllo y su mente abrigaba maravillosas esperanzas. Cruzó el ruedo con andar decidido y firme, llevaba estampado en su rostro un gesto feliz que se iba desvaneciendo buscando la emoción más sobrecogedora. Al romperse el paseíllo la gente que llenaba su plaza se puso en pie y le tributó la ovación más fuerte que nunca se haya dedicado a torero alguno en Cadalso. Correspondió saludando pausadamente y aspiró hacia adentro, hacia lo más hondo de su corazón aquel rumor que flotaba sobre sus sienes; ya jamás lo olvidaría y le serviría de dicha en los momentos duros, pensó para sí. Inclinó agradecido la cabeza y se precipitaron contra la arena un puñado de lágrimas que conmovieron a sus paisanos y a él le lanzaron en pos de lo sublime. Aquella tarde el pulso de sus muñecas se proyectó a los pliegues más sensibles de sus engaños y acabó embrujando a la plaza con un sentimiento arrebatadamente bello. Culminó aquella obra de arte con una estocada y un certero descabello y el público entusiasmado le otorgó las dos orejas. Estremecedoramente, entre abrazos y llantos, le izaron en hombros y en lenta procesión recorrieron el ruedo sembrado de flores, puros, sombreros, besos y la humedad que aún conservaba de sus lágrimas. Le pasearon como pasean a esa imagen cada 14 de septiembre que llevaba bordada en su capotillo grana. Después observé su silueta deslizarse bajo la puerta grande en medio de aclamaciones y pañuelos; al fin alcancé a ver como sus manos temblorosas se aferraban a las dos orejas y a la felicidad...”


En los toros de Cadalso con sus amigos.



Sobre la valla de La Corredera tomabas asiento en compañía de tu mujer y tu hija las noches festivas cadalseñas. Y seguías soñando con tus ojos melancólicos perdidos en el infinito... Tu hija Lorena salía corriendo a abrazar a mi hija Berta. Montse las seguía y las quería con la mirada, mientras decía a Paloma que la había visto por la mañana nadar sigilosa en la piscina. Al reencontrarnos siempre nos irradiabais cariño y alegría. Nunca una mala palabra ni un mal gesto. Siempre una sonrisa y una caricia. “-Moreno, -me decías- la cosa de los toros anda algo jodida”. “-Qué le vamos a hacer, Ricardo, -te respondía- no son muy favorables para el sentimiento los tiempos que corren.” Y asentíamos resignados los dos con un movimiento mutuo de hombros que no decía nada o decía mucho, según se mire.

Un niño grande que no sabía vivir sin el amor que era su juguete preferido se nos murió un atardecer de diciembre. La naturaleza volvió a errar (¡tantas veces ya!), dotándole de un corazón demasiado pequeño para poder albergar a tan ingentes sentimientos y, lógico, éstos le desbordaron una tarde que nevaba en Cadalso y por el mundo se lanzaban mensajes de bondad. A simple vista parecía uno de esos atardeceres nobles que nos venían de frente y por derecho para hacernos confidencias. Pero no era de esos, no; era de los traidores, de los que nos engañan poniéndose piel de cordero, de los que nos hacen pensar en lo cobarde, inútil y traidora que es esta vida, de los que con ellos sentimos desilusión, impotencia, injusticia, pena, rabia... 

Cartel de Huete en el año 1971 con Ricardo "Arruza" 



Junto a la admiración de todos los que te seguiremos queriendo y recordando, ya te acompañan para siempre aquella espada y aquel descabello que te ayudaban a soñar y a desgarrar la vida con innumerables estocadas de ternura. Los tendidos de tu plaza de toros, que no contempló tu postrer paseíllo pero si que te vio salir a hombros en sueños, rezuman una fina y tupida capa de rocío. No se distingue bien si son las gotas de los últimos fríos o sus lágrimas por la tristeza de tu ausencia. Y es que contigo, Ricardo, como con cada ser querido que nos deja, vamos enterrando con demoledor desconsuelo jirones de lo mejor de nuestra vida.



                               Miguel MORENO GONZÁLEZ


domingo, 15 de septiembre de 2019

Cadalso y su Cristo del Humilladero


Cristo del Humilladero de Cadalso de los Vidrios




"¡Cristo del Humilladero
que siempre en Cadalso estás,
pregonas al mundo entero
que Cadalso está el primero
y a él, de lleno, te das!".



Saturnino Caraballo. El Poeta Corucho

Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso
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