Museo de Montaña Zorro Corredero

Museo de Montaña Zorro Corredero
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Verano en Gredos.

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martes, 20 de mayo de 2025

A Javier Perals.

A Javier....

A finales de 2019, Javier cumplió un pequeño sueño, subir a la cumbre más alta de la Sierra de Guadarrama, entonces no lo tenía seguro y con su fuerza y algo de mi experiencia lo consiguió, aquel día hicimos cumbre y disfrutamos de las montañas.

Hoy, Javier está luchando por conseguir otra cima, mucho más importante que aquella de hace años, hoy no le puedo acompañar y tampoco valdría de nada mi presencia a su lado, pero si quiero que sepas que estoy ahí, luchando contra esa cumbre tan elevada que tienes que superar y que estoy seguro vas a conseguir, eres fuerte, alegre, buena persona, voluntarioso, dadivoso, un poco rojeras, y nada creyente, pero sé que también Él te ayudará, porque te lo mereces, y yo y todos los que te conocemos y apreciamos te necesitamos a nuestro lado, hoy, mañana y siempre. Sigue, la cumbre ya está más cerca, el Camino será largo, pero con tu voluntad, fuerza, y ánimo, lo conseguirás. Vamossss amigo. Las fotos son para que los buenos recuerdos de aquel día te reconforten y te animen a seguir adelante, hasta el final, siempre hasta la cumbre. Un abrazo.




Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

sábado, 24 de febrero de 2018

Forges en un recuerdo de Cadalso




Hace unos cuantos años se editó, coincidiendo con la explotación de las canteras por porte de la Levantina y Marcelino Martínez, un folleto reivindicativo en el que Forges participó con este dibujo. 
No quiero que esto sirva de polémica, sobre canteras si, canteras no, simplemente es un recordatorio-homenaje para Antonio Fraguas. 

Un consejo:
Compartir siempre es mejor que "guardar como", modificar y publicar.

Zorro Corredero

jueves, 9 de junio de 2016

Para Carlos González García




Para CARLOS GONZÁLEZ GARCÍA


 (Te echamos de menos, recupérate pronto porque habiéndote durado mucho el dolor el bienestar ya lo tienes cerca )

Nada de lo humano ni de lo cadalseño te es ajeno. Repartes satisfacciones como el sembrador derrama la semilla por sus campos buscando llenarlos de vida. Tu semilla es un abrazo, una sonrisa, un sueño o esa pequeña obra de arte que nos impulsa a seguir caminando por esta vida a ratos tierna, a ratos triste.

 en “cadalsovive” nos obsequias cada día con flores silvestres, pájaros en libertad, cuadros de barcas solitarias en alta mar, recuerdos de amigos ausentes, homenajes emotivos de un hijo a su padre, fotos conmovedoras de Charlot sentado en el umbral de la pena, ranas croando en tórtolas, amaneceres en la Peña Muñana,  atardeceres en Lancharrasa, conversaciones con tus amigos anfibios en El estanque del Venero, borricos con serones llenos de afectos,  labradores con alforjas rebosantes de nostalgias, juegos de infancia y costras en la corredera, nacimientos con el Belén en el centro y el río de lágrimas alrededor. Calles engalanadas para el cristo. y esas aldabas y aldabones que llaman a los corazones de los cadalseños. 

Como un Don quijote en pos de aventuras emocionantes, Extraes de cada día una historia de amor. y nos la entregas como quien obsequia caricias a cambio de paisajes. Son tus óleos imaginarios que surcan tu mente y les alientas vida. y generoso los compartes con nosotros con la esperanza de que seamos más en este mundo de sentimientos. Es un placer en el discurrir de Cadalso de los Vidrios encontrarse con personas como tú. Y te lo repetimos ahora, con nuestros corazones rebosando gratitud, ternura y admiración. Eres tanto y te damos tan poco que según te decimos esto te vamos soñando ya para siempre. 

 (Miguel Moreno González)





Estimado Carlos, espero que esta pesadilla pase pronto y podamos volver a verte por Cadalso disfrutando con todos nosotros, y que tu blog "Cadalso Vive" vuelva a estar activo, te lo mereces y puedes estar seguro que todo Cadalso lo desea, incluido el cadalseño Cristo de Medinaceli.

Un fuerte abrazo
Pedro "Zorro Corredero"

miércoles, 28 de enero de 2015

La Vida es sueño ( con perdón )


LA VIDA ES SUEÑO
(con perdón)

   Felipe Cartas Rodríguez

     Toledo

Una débil luz atacó sin compasión sus pupilas al abrir los ojos. La cercana ventana, como un agujero en el tiempo, le trasladó a un paisaje del Greco con sus amenazantes  cielos sobre Toledo, enmarcado en voluptuosas gasas que derramaban sus curvas con elegancia y generosidad. Todo estaba en calma, en silencio, atrayendo la voluntad de Lola hacia un estanque de placentero sosiego. Reconfortada, ajustó el ligero edredón de plumas alrededor del cuello y trato de alcanzar con su nublada vista más allá del cristal de la ventana. En el seguro refugio de su cama, protegida por el cálido abrazo de unas suaves sábanas, todo era más fácil.

El nuevo día la saludaba invitándola a conectar, mientras que la mayor parte de su ánimo seguía coqueteando con la almohada. Esa invitación iluminada se mostraba atrayente y provocativa, como una sirena entonando un canto de amor. Tenía la nariz helada, al igual que los tejados que adivinaba a lo lejos en la penumbra de su mente.

“Los árboles tienen un gesto sumiso y apesadumbrado. Están blanquecinos, como si durante la noche una comparsa de sureños duendes los hubiesen encalado. Creo que ha nevado”, pensó Lola.

Sonámbula, se asoma a la ventana para confirmarlo. Así es. Está todo precioso, a pesar de que apenas se distingue el níveo manto en la oscuridad. El cielo y la tierra tienen el mismo color, proyectándose el uno en el otro como si de espejos se trataran. Ve el contorno de la sierra y el alba reflejarse en las piedras.

                             Camino de la Peña Muñana


“Vaya día. Debe hacer un frío de la leche ahí afuera. Estaría bien poder darse una vuelta por la Peña y subir a lo más alto. Debe ser impresionante la vista. Cuando amanezca se lo propondré a Toño. Igual con unos arneses y una bañera de plástico… ”, sentenció con ironía Lola.

Una valiente sonrisa se apodera de sus labios y su escasa consciencia, mientras sus ojos se entornan involuntariamente para hacer aún más íntimo ese momento mágico. Siente el calor del placer que le proporciona el abrazo de Morfeo y ...


“Vamos Toño”.

La nieve lo viste todo, tiñendo de un aire intrigante lo que veo. El suelo está tapizado por una envoltura blanca que desafía la simple realidad. No hay volúmenes, ni dimensiones. Diríase que estuviéramos en una llanura, como la que atravesara Don Quijote en sus andanzas. O mejor, en una gélida estepa desafiante de misterios y aventuras. Solo los hijos de la tierra me permiten saborear la magnitud del reto.

Árboles erguidos, grandiosos, orgullosos de saber convivir y dominar a la naturaleza. Almendros, encinas, higueras, pinos, enebros, olivos, castaños,…imponen su silueta como prueba de fuerza. Sus ramas acunan con firmeza los trozos de nube que el cielo ha regalado, doblándose, amansándose ante el peso de sus frutos.

Cantueso, tomillo, romero, jara, retama, vides,… hermanos menores, me muestran el camino, indeciso, incierto, ambiguo. Todo se funde y se vuelve cierto a la vez, animándome a descubrir, a pisar la blanca y enigmática alfombra que se ofrece a mis pies.

Solo mis pisadas y el leve aletear de un pajarillo, alteran la imponente estampa. Una ráfaga de delicado viento me susurra cuentos de bosques encantados que conceden deseos añorados. Y la ilusión de la meta me acerca, paso a paso, esfuerzo a esfuerzo, al regazo de la montaña.

Toño debe estar ya cerca. Espero que no se caiga en ningún agujero. Llamo su atención y acude a mi encuentro justo cuando descubro la enorme mole pétrea. Es el último trecho. Se yergue imponente. Amenaza incierta, fortín de vida, protector de ánimos, guardián de secretos. Pendón natural que muestra el poder de la madre tierra. Energía, pirámide de vida que cobija y amamanta a sus hijos. Musgos preñados de agua que se afanan en fundirse con sus pétreos amigos. Astados líquenes que adornan pomposos a todo el que le preste sustento.

De improviso, una ventana al cielo deja atravesar un decidido rayo de sol que se abraza con pasión a las piedras. Grandiosa paleta de ocres, grises, blanco, verdes, azul, sombras y contraluces que te embarga y reconforta. La Muñana me llama, embriagándome con su alpina belleza. Su cumbre es el premio. El premio, la vida.

“Es el momento. Hoy haré cumbre, seguro. Mirar lejos, llenarme de vida”.

“Buenos días. Son las ocho de la mañana. Esto es Radio Nacional de España”,

El despertador sorprendió a Lola tanto como el paisaje que vio a través de la ventana. Estaba todo blanco, cubierto por unos cuantos centímetros de nieve y un tímido cielo azul adornaba el bucólico lienzo. El sol, radiante, reflejaba sus primeros rayos en Lancharrasa, acercándola el calor que necesitaba para levantarse.

“Que preciosidad, más de lo que podría soñar. Lo malo es que hoy no podré salir de casa. Tendré que llamar al trabajo para decir que estoy incomunicada. Día libre. Estaría bien darse una vuelta por la montaña, con Toño, escalar la Peña para ver lejos y estar más cerca del cielo. Aunque, la verdad, parece que lo he hecho. He dormido estupendamente y no me he despertado en toda la noche, pero tengo el cuerpo como si me hubiera dado un palizón a andar. Hasta creo que se me han hinchado los gemelos de las piernas”, río con ganas Lola mientras se desperezaba. “Hoy puede ser un gran día. Mejor me levanto y hago lo que pueda”.

                            Cerler Benasque


Lola apoyó sus brazos en el duro colchón y trabajosamente se incorporó en la cama. Apartó el ligero edredón de plumas de sus piernas y las agarró por debajo de las rodillas. Con habilidad, las dirigió hacia el borde y las dejó caer, inertes, una a una al vacío. Otro supremo esfuerzo le permitió acercar la silla de ruedas que esperaba al lado de su cama desde la noche anterior y con inusitado vigor, se lanzó decidida al blando cojín del asiento. Situó en el reposapiés las insensibles piernas, se echó por encima de los hombros una coloreada bata de flores y sonriente se dirigió al salón para contemplar, desde el otro lado de la casa, su querida montaña. Allí la recibió Toño, su fiel amigo, moviendo el rabo, dichoso por verla y compartir la emoción de estar vivos.

“Hoy nos divertiríamos con un trineo, compañero”.


FIN



lunes, 10 de febrero de 2014

Mi película en Facebook desde 2008


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Saludos desde México al pueblo de Cadalso




Hola Pedro. Buenas noches para ti

Cómo estáis? Te saludamos con gusto, tu servidor Juan Carlos y tu amigo y paisano Pablito Crespo

Te enviamos una foto para que veas nuestro duro batallar diario.

Saludos desde Guadalajara, México, para Cadalso, el pueblo más divertido de España




Muchas gracias en nombre propio y de todo el pueblo cadalseño por vuestro saludo desde México, yo también os deseo lo mejor, y os pido que recibáis este post como muestra de amistad y cariño por vosotros, vuestras familias y por todo México.

Es una pena que Pablito no esté aquí, porque para Cadalso estaría “chupao” ganar el concurso de El pueblo más divertido de España, yo que le conozco desde hace muchos años, se que es un gran comunicador y excelente humorista, como siempre lo ha demostrado en reuniones, cenas, y en aquellas obrillas de teatro de cuando apenas tenía diez años y ya representaba en la Plaza de Cadalso junto a su gran amigo Antoñito Muro.


Pablo con su panda. Foto: Antonio Muro.


Zorro Corredero

jueves, 10 de enero de 2013

Respuesta a "Carta navideña de un amigo"


A Miguel, que siempre está en mis pensamientos y mis recuerdos.
Enlace "Carta navideña de un amigo"
http://zorrocorredero.blogspot.com.es/2012/12/carta-navidena-de-un-amigo.html

No es fácil saber lo que deseamos para nosotros mismos y que nos satisfaga en cada momento, y desde luego es mucho más difícil saber que es lo mejor para los que nos rodean y que es lo que ellos esperan de nosotros. 

Decirte, que de ti siempre espero algo que me llene, que me ayude a comprender tantas cosas que mi mente no es capaz de descifrar y que a pesar del sosiego que me produce los momentos alegres de la vida, no consigo llegar a ese límite del bien y de la tranquilidad que siempre busco, es así que en tus palabras encuentro la lectura amena y tranquila, es como si las frases demoraran la comprensión y alargaran las historias, siempre reales, que te unen a la vida y a Cadalso. Todos pensamos, tal vez demasiado, cuando en el regocijo nocturno que acompaña nuestros sueños, nuestra mente comienza a ordenar los recuerdos, el pasado, el presente, las personas, los momentos y todo cuanto acontece en las horas de cada día que vivimos, es esa voz tan distinta de las voces diurnas, la que nos entretiene en los segundos antes de conciliar el sueño, sueño que a veces tarde en llegar y otras se precipita en un hondo pesar que parece nos quiera tragar para siempre.

Tus recuerdos de Navidad son tan parecidos a los de tantas personas que podría decirse que nos los hubieran hecho aprender de memoria, la nieve dices era más abundante, pero es que por aquellos años todo era mucho más abundante, o al menos hoy así nos parece. Eran muchas las varas con las que aquellos maestros medían el silencio de las aulas, era mucho el serrín y los tajos que el maestro introducía en la estufa de las Parroquiales, eran muchas las labores que los vecinos realizaban cada día, eran muchas las desventuras de otros vecinos que soportaban la crueldad de la incomprensión del momento, eran muchos los braseros que mantenían los rescoldos y el aroma de los hogares, eran muchas las ilusiones de aquellos hombres de entonces que apenas si podían soñar, eran muchas las ganas de tener y probar que todos teníamos a lo largo de cada día y en cada situación, eran muchas las penas que se soportaban y las alegrías que también las hubo, todo era mucho en un tiempo donde se tenía tan poco.
Ya ves, todo era diferente y todo sigue siendo diferente hoy, pero yo pienso que los personas seguimos teniendo muchas ganas de todo y que aunque de forma desigual cada uno afrontamos la vida de la misma forma que aquellos hombres y mujeres de entonces, sólo ha cambiado el tiempo y tal vez la situación, pero los corazones, el amor, la amistad, la comprensión y todo lo bueno que hace del ser humano un animal extraordinario, sigue estando ahí hoy igual que ayer y probablemente igual que estará mañana.


Es posible que estos recuerdos que te asaltan por la noche e incluso a media mañana, que te abaten y te hacen reclinar la cabeza sobre los brazos, que te postran en el tiempo, que te hacen estar atentos a la enfermedad y que te mantienen muchas veces tembloroso ante la perdida de seres queridos, te sirvan también para añorar las andanzas de aquellos caballeros cadalseños andantes, andanzas prolongadas en el tiempo, algunas o casi todas ya olvidadas en los labios de las gentes, pero siempre actuales en las letras de hoy y de mañana.

Que este año 2013 y todos los demás sean grandes y felices para ti, tu familia y para todos aquellos que os quieren.

 

Un abrazo.
Pedro

Zorro Corredero
Fotos: Archivo fotográfico Pedro Alfonso
 

domingo, 30 de diciembre de 2012

Carta navideña de un amigo


CARTA NAVIDEÑA

                                                           Cadalso, Diciembre de 2012

Estimado Pedro:

Sólo unas letras para recordarte que cuando éramos chavales el último día de clase antes de las vacaciones de Navidad, los chicos nos pedíamos las señas para mandarnos cristmas. Solíamos recibirlos en las fechas que van de Navidad a Nochevieja y casi siempre coincidía con un día nevado (¡nevaba tanto en nuestra adolescencia, que no le dábamos la importancia de ahora!); me puedes creer o no que eres muy libre, pero aquel día yo era feliz sin saberlo.

Quiero decirte que evocando lo anterior ideé lo de esta carta, tuve que rehacerla un poco ya que estaba escrita de antes; pero bueno, me pareció bonito porque se conjugaban en él dos cosas que me gustan: la Navidad y las cartas. Confieso que hacía muchísimos años que no mandaba una felicitación de este tipo, quería huir de los cumplidos sociales fríos e intrascendentes; con todo serán contadísimas las que envíe por correo, sólo lo haré a unas pocas personas y a aquellas que son especiales para mí como tú lo eres. Reconozco que una parte íntima de mí se siente a gusto en estas Fechas, también le ocurría a mi padre, será que la melancolía toma el relevo a la competición diaria por ser el mejor y yo ahí, ya sabes, me encuentro en mi salsa. Es como si los ataques de realidad melancólica los tuvieran los demás y por unos días se igualaran a los míos. Después los otros irán a lo suyo y yo a lo mío, que si te soy sincero no sé muy bien lo que es (para variar...)

Respecto a lo de mandar cartas te diré que, como ya sabrás, los grandes adelantos tecnológicos van acabando con esa maravillosa costumbre aunque, afortunadamente, también en eso, estas Fiestas son diferentes y conservan esa tradición postal que tanto me entusiasma. Recibir cartas que me hablaran de lo cotidiano de las personas (el amor, la amistad, la alegría, la pena, el desencanto, la pérdida... ya sabes, esas cosas); siempre me pareció insustituible, ellas quedan como testigos de la vida vivida como queda una música, un libro o el recuerdo de un amor; son capaces por sí solas de explicar los más bellos pedazos de nuestra existencia. La última vez que recibí cartas como dios manda fué en Argel, cuando me llegaba alguna de alguien que apreciaba me generaba ilusión para muchos días, me hacía olvidar aquel mundo tan ajeno y me convocaba a otras fantasías, a otros gozos que yo intuía estaban por llegarme. Ahora mismo son las únicas pruebas de que aquello existió en mi vida, que fue real y no algo soñado o imaginado únicamente ellas lo pueden atestiguar. ¿Qué otras pruebas tengo sino?, nada conservo del lugar, no me apetecía. Y hasta resulta paradójico porque incluso ni ellas fueron escritas allí. Nacían aquí, en mi tierra, en mi vida ausente para reclamarme; sólo la dirección sirve como prueba irrefutable. Guardé las más entrañables, las más elocuentes, las más cariñosas, las más trabajosas, las más desgarradas, las más deseadas, las más insospechadas... las puse en una pequeña bolsa de tela que se cierra con un cordel, una caricia, una nostalgia y un poco de amor; las tengo en Cadalso (todo lo entrañable lo tengo allí y lo poco que quede de mí en el futuro también deseo descanse junto a ello), están en la habitación pequeña del sótano, en un mueble discreto y humilde barnizado en oscuro. Temo leerlas porque me sumen en la derrota de esta vida. Sus secuaces: el tiempo y los días, acaban venciendo a todo y todos sin siquiera ser generosos con el derrotado. ¿Sabes?, en esos momentos de soledad maldigo en voz alta la injusticia del paso del tiempo entre lágrimas y puños cerrados; roto y descorazonado maldigo todo, como si fuera D. Quijote blandiendo su sable contra los pellejos de vino. Sin embargo, quisiera tener la fuerza suficiente para leer las misivas de mi padre, descubrir los mensajes cifrados y secretos que estoy seguro él mandaba ocultos entre letras y que no supe encontrar y así, de esta forma, resucitaría su mundo que aparecería precario, tierno y radiante en sus cartas: Su vida abriéndose camino. Entonces él tenía menos edad que yo tengo ahora -algo que me conmueve-, por eso creo que la complicidad de los años me daría las claves de sus secretos.

Te pongo al corriente de que tengo tardes que me entran unos deseos irrefrenables de escribir a alguien que sepa interpretar, perdonar y emocionarse con mis cartas. Me convulsiono interiormente y al poco me desengaño: Es una tontería, ¿a quién se las mando? ¿de qué le hablo? y ¿si no me entiende...? ¡Bah! y lo dejo todo quedando desorientado y perplejo. Pero al no hacerlo literariamente lo compenso haciéndolo mentalmente -son las que mejor me salen-, por las noches y escondido en la cama comienzo a escribirlas imaginariamente y hablo en ellas de todo: de lo que pienso, de lo que perdí, de lo que me ocurrió en esa jornada, de lo que espero, de sensaciones nuevas que exploro, de inquietudes que necesito compartir, de personas o paisajes fascinantes que descubro... ¡Yo que sé!, hay tantas cosas para escribir y contestar (lo de contestar es precioso y hay que tratarlo en tema aparte), que me pasaría las horas muertas sugestionado por su encanto.

Bueno, disculpa; en realidad me estoy haciendo un lío, la idea era escribir unas líneas testimoniales en esta primera carta que te mando después de “cienes” de años que nos conocemos. Por lo demás, da recuerdos a todos los que me conozcan por ahí y vivid este año con un espíritu abierto a lo humano que es lo único que está demostrado poseemos de valor. El resto no dejan de ser conjeturas más o menos razonadas buscando convencernos a nosotros mismos de que no moriremos del todo. Además, proclamo: ¿Para qué tantas religiones y dioses si al final de lo que se trata es de amarnos unos a otros y eso, no me lo negarás, podemos hacerlo solitos? Don Quijote siempre tiene razón: "-Sancho, hijo, ellos que son Dioses que se quieran a lo Divino y nosotros como humanos que somos querámonos a lo humano". ¡La leche! Ni que fuera de Cadalso...

Sin otro particular, quedo ansioso por recibir nuevas tuyas que me pongan al corriente de como va tu vida y la de tus seres más queridos. Recibe, entre tanto, un abrazo de los de verdad.

Tu amigo,

 

jueves, 20 de diciembre de 2012

Don Quijote y la Navidad


DON QUIJOTE Y LA NAVIDAD
Sancho, amigo, bueno sería que las relaciones entre nosotros mismos y nuestros prójimos fueran amistosas en grado sumo. Algo así como si fuera Navidad de por vida. Y aunque hay cosas que se sienten mejor que se dicen, atrévome a sugerirte por escrito (por aquello de que la pluma es la lengua del alma), algunas premisas para entre todos intentar llevarlo a efecto.
“No olvides, apreciado Sancho, que cada uno de nosotros somos hijos de nuestras obras y por ende artífices de nuestra propia ventura, pero para impulsarla es imprescindible la libertad: Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
 
 
 
Ten en cuenta, ¡Oh Sancho!, que debemos respetarnos. A veces la mucha conversación que tenemos engendra desaires y hace que olvidemos que la abundancia de las cosas buenas que poseemos no se estime y, sin embargo, la carencia, aún de las malas, la estimamos en algo.
Dígote también, querido Sancho, que hemos de desterrar la envidia de nuestros corazones; cualquier vicio trae un no se qué de deleite consigo, pero éste no trae sino disgustos, rencores y rabias. Antepongamos a ella la bondad que quebrante la mala ventura y haga que no se doble la vara de la justicia por el peso de la arrogancia, sino por el de la misericordia.
 
 
 
Procuremos, hermano Sancho, hacer el bien sin esperar nada a cambio. Recuerda lo que dijo maese Cervantes: “¡Venturoso aquél a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!” Seamos pues, dóciles, vistiéndonos siempre de manera que parezcamos lo que queremos ser y no lo que queremos aparentar mientras, de paso, hacemos gala de la humildad de nuestro linaje.
Debemos, Sancho bueno, cuidar a las mujeres para que no desdeñen a quien las quiere y aprecien a quien las aborrece. Hemos de quererlas por la fama que tienen de bellas y discretas, si ellas nos faltaran sería como si nos quitaran las niñas de nuestros ojos. Intuyo que juntándonos a ellas, que son buenas, quizá también lo seamos, no sin esfuerzo, nosotros.
 
 
 
Observa, leal Sancho, que cuando hay amistad sincera lo demostramos con acciones y movimientos alegres y espontáneos que son fiel heraldo de lo que allá en el interior de nuestras almas pasa. Comprenderás entonces la mucha diferencia que hay entre las obras que se hacen por amor a las que se hacen por agradecimiento y por qué es la lengua la que habla de la abundancia del corazón.
Quisiera Sancho, compañero, que sepamos disculpar a quien un día aparezca apesadumbrado. Suele acaecer que pensamientos y sucesos tristes pueden hacerle parecer descortés. Ayudémosle a recuperar con su alegría la nuestra, piensa que siempre deja la esperanza una puerta abierta en las desdichas.
 
 
 
 
Seamos, dilecto Sancho, mesurados en el beber, en el comer y en el dormir; no olvides que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra, que la salud del cuerpo se fragua en la oficina del estómago y que aquél que no madruga con el sol no goza del día.
Finalmente, admirado Sancho, sólo me resta desear que nuestra vida esté jalonada por hermosas fantasías y, añado, que el mal físico acabará conmigo pero no con mi agradecimiento y cariño hacia todos vosotros. Que el espíritu de la Navidad esté permanentemente en nuestros corazones haciéndonos unos locos cuerdos y entrañables”
Miguel MORENO GONZÁLEZ
 
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso
 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

De Mogarraz a Monforte o como sentir lo auténtico


Hace unas semanas estuvimos en Las Batuecas (sur de Salamanca), si alguna vez vais por allí y os gusta disfrutar de un paisaje fantástico y una gente genial os recomiendo que hagáis el " Camino del Agua", que parte de Mogarraz y bajas hasta el río entre castaños, robles, arces y madroños, muchos madroños, para volver a subir al siguiente pueblo Monforte de la Sierra, darte una vuelta por el pueblo y volver al río para subir de nuevo a Mogarraz. El camino está jalonado de esculturas de artistas de la zona.


Nos sorprendió las calzadas tan impresionantes que en su día construyeron los habitantes de estos pueblos para poder cultivar las laderas de las montañas, algunas paredes de estas calzadas, tienen dos metros y más. Son calzadas donde además de huertos también cultivan cepas y cerezos., lo que requiere un gran esfuerzo pues sólo se labran a mano con el azadón; vamos, "agricultura de subsistencia".


Pero lo mejor de todo son sus gentes (poca gente), en Monforte casi todos son más o menos mayores, los hijos, -nos cuentan-, están fuera, unos en Salamanca, otros más lejos, como los hijos de Alfredo que viven en Mallorca.


Pasamos un buen rato hablando y bebiendo con Alfredo que nos dio a probar un moscatel de cinco años como el que antes dicen se hacía en Cadalso.


José el más viejo del pueblo con 94 años y una mente prodigiosa nos cuenta como era la vida en el pueblo, la guerra, recuerdos de un hombre que hizo la guerra y nunca estuvo enfermo, según relata Alfredo.

Jacinto nos enseñó su bodega, él ya no hace vino pero nos ofrece una cerveza, en su día se dedicó a la trata de caballos, y un vecino de Alfredo nos da a probar el vino que está corriendo en ese momento.


Son momentos e historias que nos recuerda a como vivíamos en Cadalso hace unos años, cuando todo se compartía con los recién llegados.




Luisi y Jesús

jueves, 18 de agosto de 2011

Una cadalseña en Cadalso


Hace unos días nos visitó M.Carmen López, una cadalseña de padre y abuelos que cada año le gusta volver a Cadalso, lugar donde están sus raíces, para mezclarse con su gente y llenarse de recuerdos y costumbres de este pueblo que tanto ama.

                           Contenta y emocionada posa con un refajo, falda típica cadalseña.

La vida le ha llevado a Alboraya Valencia, allí ha formado su familia, pero su corazón late en gran parte por los recuerdos de su niñez vividos en Cadalso junto a sus padres y a sus abuelos Severo y Honorata en esa casa de la Corredera, que tantas imágenes de amor y vida la traen por los grandes momentos y vivencias que allí pasó.


Junto a Diego, nuestro más famoso y popular bailarín por el que M.Carmen siente gran admiración.


Con su famila en la fuente de los Álamos

Espero y deseo que la vida te depare lo mejor, y que estés donde estés siempre tengas a Cadalso y tus recuerdos en lo más profundo de ti, porque la vida es esto, recuerdos y espacios de tiempo, a veces tan cortos pero tan intensos y maravillosos que su simple recuerdo nos sirven para ser lo que somos, y para seguir adelante en los momentos más difíciles.
 

Rodeada de esas gentes que siempre ha admirado y respetado, posa en la puerta de sus abuelos en la Corredera.

Un beso a toda la familia
Zorro Corredero

Fotos. M.Carmen López

domingo, 14 de agosto de 2011

El mojo picón de Pili, cadalseña-sanantonera afincada en Canarias

   Mojo Picón, lo del color espero que lo explique Pili

Pili es una cadalseña afincada desde hace muchos años en las Islas Canarias, allí terminó encontrando trabajo y formó su familia casándose con un canario.

Como buena sanantonera que es, Pili sigue el blog a diario y por lo que me cuenta disfruta y hace disfrutar a todos sus compañeros canarios con las historias y las fotos de su pueblo.

Ahora está pasando unos días en Cadalso, el otro día me sorprendió llevándome a casa un mojo picón, que como todos sabéis es una salsa típica canaria y no pasaron muchos minutos para que con unas patatas fritas, lo suyo según Pili hubiera sido con unas “papas arrugas”, probara los dos tipos de mojo picón que por cierto estaban buenísimos.


Aseguro que los dos tipos de mojo picón están muy buenos con estas patatas de las Pascualas, pero no se ni como se hace ni que llevan. Espero que Pili nos de su receta.

Gracias Pili por tu regalo tan sabroso, tan tuyo, de esa tierra que te ha adoptado y donde tan integrada te sientes.
Espero que la próxima vez sea con las canarias papas arrugas y no con patatas fritas tipo bravas.

Un saludo también a todos tus compañeros canarios que siguen al Zorro Corredero y a los que te escuchan cuando les hablas de tu querido Cadalso.
 
Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

viernes, 8 de abril de 2011

Félix desde Plasencia


Félix, seguidor del Zorro desde su amada Plasencia y cadalseño de pro nos envía estas bellas imágenes de los cerezos en flor, floración que está ocurriendo ahora mismo en estas típicas y coloridas tierras cacereñas.



Lugar digno de visitar por su tipismo popular y el arte que impregna sus calles y sus paisajes que por estas fechas se llenan de blanco con la floración de los cerezos, belleza ésta que solo dura unos días y que germinará con la creación y posterior maduración de los frutos de esas dulces cerezas con que cada año nos deleitan sus valles.


Y siempre desde la altiva mirada de Alfonso VIII fundador de Plasencia allá por el año de 1186 con el famoso lema de “Ut placeta deo et hominibus” que quiere decir “Para placer de Dios y de los hombres”, la ciudad descansa arropada por los valles del Jerte y Ambroz así como por la Vera y las Hurdes.

Zorro Corredero.
Fotos: Félix García Cordero  
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