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martes, 29 de enero de 2013

Bodega Fuentegalana. Navahondilla ( Ávila )


El pasado sábado visité una bodega situada en el término de Navahondilla, aunque no está dentro de Cadalso, si pertenece a un cadalseño de pura cepa, que ha sabido mantener la tradición vitivinícola que un día le transmitieron su padre y abuelos.
Hoy Juan Ramón y su esposa María Luisa comparten junto su hija Cristina la ilusión y el trabajo para sacar adelante esta preciosa bodega donde elaboran unos de los vinos más apreciados de la zona.
Es conocido que Navahondilla y su desaparecido poblado de Majadillas, pertenecieron a Cadalso hasta 1833, año en el que pasó a formar parte de la provincia de Ávila.
Durante muchos siglos estas tierras conocidas como “Tierra Cadalso” pertenecieron a cadalseños que supieron sacar adelante la producción de estas viñas y los bosques colindantes donde siempre pastaron las ganaderías cadalseñas de Román Abad y Ricardo Sáez. En la actualidad sólo algunos propietarios cadalseños siguen manteniendo estas viñas, las ganaderías hace años que desaparecieron, y solamente el espíritu emprendedor de Juan Ramón, es la mecha que aún mantiene encendida la vida en estos antiguos lugares tan unidos a Cadalso en estos días del siglo XXI. 




A través de estas líneas sacadas de la web de Fuentegalana, vamos a conocer y apreciar la gran labor de esta familia, que mano a  mano están obteniendo unos excelentes vinos y lo más grande, recuperar una tradición que en los últimos años parecía estar acabándose.
Os deseo lo mejor y mucha suerte en esta difícil labor del vino, aunque se que con vuestro gran entusiasmo, con la profesionalidad que emana de cada uno de vosotros y  con la ilusión que ponéis en cada momento, estoy seguro vais a conseguir las metas propuestas.
 
 
Un abrazo y adelante.
Pedro Zorro Corredero




Historia
 
En el municipio de Navahondilla, situado en las últimas estribaciones de la Sierra de Gredos, al suroeste de la provincia de Ávila, se encuentra la “Finca Fuentegalana”. Esta es adquirida por Severo Carrillo en el año 1942 y a partir de 1982 pasa a manos de su hijo Juan Ramón. Vinculada a la producción de vino desde hace siete décadas, la familia Carrillo, se ha volcado desde principios del siglo XXI, en la elaboración de unos vinos cuyo nombre tiene reminiscencias históricas muy próximas, “Toros de Guisando”, lugar donde el rey de Castilla Enrique IV y su hermanastra Isabel I de Castilla, era proclamada Princesa de Asturias, y por lo tanto, reconocida como heredera de la Corona de Castilla, en el año 1468.

La primera transformación que se realiza en la finca origen en el año 1982, se produce al cambiar la plantación de la variedad Airén por la Cariñena, y, aprovechando la existencia de agua procedente del manantial que da nombre a la finca, se instala en toda ella el riego por goteo. Igualmente el sistema de cultivo en vaso se cambia por el de espaldera a doble cordón.

Juan Ramón junto a la hoy enorme sequoia que un día plantó hace casi cincuenta años.


El microclima de esta finca no beneficiaba a esta variedad de ciclo largo, por no terminar de madurar debido a las temperaturas extremas que se producen en ella, y se decide realizar una segunda transformación. Se estudian las variedades que mejor puedan adaptarse, concluyendo que tanto la Syrah como la Merlot son adecuadas, por su ciclo corto de maduración y variedades a las que los gradientes térmicos que se producen en la finca con días calurosos y noches frías, son muy apropiados para una mayor concentración de polifenoles. Con estas variedades, durante los años 2000 al 2003 se reinjertó todo el viñedo en aquel momento existente, con un éxito espectacular del 100%. En el año 2004, se presenta un proyecto de reestructuración y reconversión de viñedo a la Junta de Castilla y León, que es aprobado y ejecutado en el año 2005, donde se plantan 6.8 Has. en otra finca lindando con Fuentegalana y que pasa a formar la misma finca.

Ese mismo año, bajo el mismo proyecto de reestructuración y reconversión de viñedo, es aprobada otra plantación en otra finca muy cercana a Fuentegalana, en el mismo término municipal de Navahondilla, llamada Majadillas que es puesta de Tempranillo. Años sucesivos se incorporan las fincas llamadas Pradocerrado, El Torreón y La Vía, todas ellas en el término municipal de San Martín de Valdeiglesias (Madrid) y puestas de la variedad Tempranillo, por un contrato de arrendamiento por tiempo indefinido.
En el momento actual Finca Fuentegalana dispone de alrededor de 16 hectáreas de viñedo, todo él con formación en espaldera y dotado de riego por goteo.




La primera añada de los vinos elaborados con la marca “Toros de Guisando” es la 2008 y sale al mercado con una producción de unas 15.000 botellas, elaboradas con Syrah, Cabernet sauvignon y Merlot, una apuesta diferente en una comarca donde predominan otras variedades
En el año 2010, se construye la bodega en la propia finca Fuentegalana y es cuando toda la familia Carrillo decide formar una Sociedad Limitada para la elaboración, embotellado y comercialización de los vinos




Bodega Finca Fuentegalana, es una empresa constituida en el año 2010 por la familia Carrillo, para la elaboración y comercialización de los vinos elaborados con uvas procedentes de sus propios viñedos situados en el término municipal de Navahondilla, (Ávila), en las estribaciones de la Sierra de Gredos.
Al estilo de los viejos chateaux franceses, la Bodega se levanta en mitad de la finca, integrándose en el paisaje conformado por el viñedo. Es un lugar privilegiado, muy cercano al monumento histórico Toros de Guisando, donde Isabel I de Castilla fue proclamada como Princesa de Asturias el 18 de septiembre de 1468.

 
Precioso lago formado con las aguas de la Fuente Galana
 
Los viñedos con el Cerro de Casillas como fondo.

La bodega

La bodega se construyó en el año 2010 dentro de la finca que da el nombre a la misma, Fuentegalana, quedando totalmente integrada en el paisaje del viñedo.
El edificio, de dos niveles, ha sido diseñado bajo los parámetros de funcionalidad y la suma de calidad al producto final. Por eso, la construcción distingue dos amplias zonas principales, una paralela a la otra, y con una puerta que las vertebra.

La primera, dedicada a la elaboración con una cristalera que permite la actividad de la bodega durante el día con luz natural, además de permitir disfrutar del bello paisaje de la Sierra de Gredos.

 


La segunda de iguales medidas está compuesta de dos plantas, de las que la planta inferior está dedicada a la zona de crianza, mientras que en la planta superior se dedica a actividades auxiliares a la elaboración, zona administrativa y social.
 



También dispone de una sala dedicada a catas, para cursos formativos dirigidos a neófitos, iniciados y a las narices más exigentes, con el fin de hacer partícipes a todos ellos del disfrute del vino. Sus instalaciones son funcionales y siguen técnicas tradicionales mejoradas para poder garantizar el mayor respecto a los procesos de elaboración.




Elaboración
 
Con la calidad de la uva garantizada por el trabajo en el campo, el proceso en la bodega se inicia con acto de convivencia entre los métodos tradicionales de elaboración, el servicio de la tecnología y una nueva forma de entender el mundo del vino.

Pasamos mucho tiempo observando en el campo, el comportamiento y evolución de la viña y durante no menos de un mes antes de vendimias, se realizan numerosos controles en cada parcela, analizando la evolución de los racimos y estudiando su maduración. Así, tras un estricto control de maduración se marca la fecha del inicio de la vendimia. Nuestras vendimias son manuales.



Las uvas se trasladan en cajas perforadas y apilables de quince kilos de capacidad, que aseguran que la uva llegue en perfecto estado a la bodega. Es aquí donde se hace una primera selección al recolectar solamente aquellos racimos que cumplan nuestros criterios de calidad. La vendimia llega a bodega muy rápidamente, pues toda nuestra uva se produce en nuestras fincas, situadas en los alrededores de la bodega.

Ya en bodega realizamos una segunda selección previa al despalillado donde separamos los racimos o partes de los mismos defectuosos, tales como bayas inmaduras, podridas, pasificadas, etc. que pudieran rebajar la calidad de la vendimia recibida en la mesa de selección.



Una vez despalillada, la uva se lleva por gravedad, a los depósitos de acero inoxidable y alguno de hormigón donde fermentaran de manera espontánea a partir de las levaduras naturales que contiene la propia uva. Las variedades se elaboraran por separado para comprender mejor lo que nos ofrece cada parcela y variedad. Así, previamente se hará un prefermentación en frío y posteriormente una fermentación a partir de las levaduras naturales que contiene la propia uva. Durante todo el proceso de fermentación se controlará la temperatura y se hará un exhaustivo seguimiento del vino hasta el momento de descubarlo.

La fermentación maloláctica tiene lugar ya en barrica o en los depósitos de acero inoxidable en función del destino del vino.



Cuando el vino entra en contacto con la barrica de roble, ya se han determinado muchas de sus propiedades. A partir de este momento no hay prisa, será el vino el que, en su propia evolución al cobijo de la madera, marcará los tiempos y establecerá el momento exacto en el que ha de ser llevado a la botella.

El proceso de crianza en Fuentegalana se lleva a cabo en la misma bodega, en barricas de roble francés y americano, hasta que alcanzan la madurez óptima para su mezcla o coupage, según variedades y parcelas, y su posterior embotellado.



Tratamos de combinar la sabiduría de los métodos tradicionales y la efectividad de las herramientas de la enología moderna para, en función del tipo de vino que buscamos en cada parcela, desarrollar también un proceso de elaboración diferente. Así, dependiendo de la añada y del tipo de vino a obtener, modificamos la elaboración para buscar la selección más adecuada.

Los vinos elaborados en “Finca Fuentegalana” son un referente de calidad y están avalados por el trabajo de un equipo familiar. Son vinos tintos profundos, complejos, reflejo de nuestra tierra. Podemos hablar de auténticos vinos de pago o de finca.



Juan Ramón junto a su hija Cristina, licenciada en Ciencias Químicas y enóloga de la bodega

Variedades
 
En Bodega Finca Fuentegalana hemos decidido apostar por cuatro tipos de uvas que consideramos son idóneas para la elaboración de excelentes caldos.


Tienda dentro de la bodega donde se pueden adquirir los vinos.

Son variedades innovadoras en esta zona del Alberche, que junto con las diferencias de temperatura que existen en la zona aportan un carácter especial y vigoroso a nuestros vinos.

Nuestras variedades son: Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo.
 




Zorro Corredero
Datos:Web de Fuentegalana http://www.fuentegalana.com/
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

6 comentarios:

Anónimo dijo...

BUena presentación, buen presentador y buenos presentados, enfin que me alegro mucho de teneros como amigos y como "competidores" de buena cepa.
Seguir así.

Un abrazo, Alberto.

Anónimo dijo...

Una gran bodega y unos buenos caldos.

Enhorabuena

Mariano

Anónimo dijo...

FUENTE GALANA

Admiro a Juan Ramón desde que le conocí estrechamente en el trabajo, fue compañero mío. Ya entonces -y desde siempre- su pasión eran las cepas, revelándose como un innovador y un estudioso en la materia. Recuerdo acompañarle algún día en busca de no sé qué tipo de bravíos por el Madrid de los Austrias para luego, en su viejo Seat 124 ó 1430, no recuerdo bien, marcharnos a Cadalso mientras me iba explicando cómo creía firmemente en el regadío de las cepas cadalseñas. Algunos desconfiaban de ello extrañados, cuando menos, de sus prácticas renovadoras en la materia.
Juan Ramón tiraba de un carro que cada vez pesaba menos porque muchos se iban bajando. En cambio él, en su incansable labor de proselitismo vitivinícola cadalseño, animaba a subirse al carruaje a tantos que tuvieron en las viñas su principal y, a veces, único medio de vida. Pero los tiempos, como las añadas, cambian y las formas de ganarse la vida con ellos. Pero Juan Ramón siguió fiel a su amor y a su afición por todo lo relacionado con la vid. Su entusiasmo siempre es inquebrantable y contagioso. Sabe transmitir el cariño por su oficio a todo el que cambia impresiones con él, el cual queda gratamente impresionado al oírle sus bastos conocimientos (y sentimientos) sobre una materia tan ancestralmente arraigada en Cadalso y en España.
Debe sentir ahora una alegría inmensa al ver como otros muchos, tantos años después de sus inicios, comienzan a subirse exultantes a ese carro de bueyes -con cangilones metálicos- y que, desde entonces, sólo dos o tres ocupaban inasequibles al desaliento. De antes y de ahora le acompañan en Cadalso de los Vidrios (Madrid): Bodegas Alberto Ayuso, "su" Bodega Fuente Galana, Bodega Cooperativa Cristo del Humilladero, Bodega Frontelo, Bodega Los Truchas, Bodega Aumesquet Garrido, Bodega Miguel Santiago, Bodega Comando G y otras más familiares… Acreedoras, todas ellas, al mayor de los reconocimientos en esta crianza que se me antoja un arte de lo más creativo. Su trabajo enamorado merece el éxito emparejado a la recompensa más entusiasta.
A lo largo del año paso con mi bici decenas de veces delante de su "Fuente Galana" y no puedo remediar mirar con una alegría indisimulable ese paraje que ha convertido en un paradisíaco viñedo, digno de los más sobrios y celestiales del Dios Baco. La zona es de un encanto natural, histórico y "cuasi cadalseño", arrebatador. Saborear sus caldos en ese entorno invadido de innumerables y bellos colores, es de por sí un privilegio sólo al alcance de los buenos catadores de vinos y sensibles degustadores de estos paisajes privilegiados.
Juan Ramón Carrillo es un hombre afable, atento, buen conversador y que alberga un gran sentido del humor. Su origen de cadalseño trabajador, generoso y hospitalario, le delata constantemente. Servidor, siempre se siente apreciado por este hombre cálido, sonriente y bueno, fiel reflejo de nuestra querida tierra. Él es... ¡¡¡como sus vinos!!!

Miguel MORENO GONZÁLEZ

chorla dijo...

Preciosa bodega. Manolo y yo la visitaremos.

Anónimo dijo...

Enhorabuena para esta familia por su buen hacer.Ya lo decia mi padre:Juan Ramon,un fenomeno en el tema.Suerte.Paquitopirata.

Anónimo dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios y en especial a Pedro por su precioso reportaje.
En fin, que me ha emocionado leeros!!
Os esperamos en la Bodega!
Cristina