MUSEO DE MONTAÑA ZORRO CORREDERO

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Mulhacén

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domingo, 11 de enero de 2026

Recuerdos del Siglo XX. La Calle Real. Zorro Corredero.

Así era la vida en Cadalso en el Siglo XX

La calle Real, esquina Plazolilla y Santa Ana, era el lugar donde todas las mañanas los hombres se reunían para ser contratados como jornaleros. Si había suerte ese día llevarían unas pesetas a casa.
Hasta el año 70 se conservó la casa de piedra de manpostería que hacía esquina (Izquierda) una de las casas más antiguas de Cadalso,  en cuya fachada existía una ventada gótica ( siglo XIV o XV ) que fue comprada por la familia Storch ( los alemanes ) y colocada en el torreón de piedra que existe en su casa, el cual podemos ver desde la plaza de toros.
En esta casa tuvo una taberna el tío Basilio “Zapaterillo” y posteriormente una carnicería Venancio Moreno. La casa de la derecha pertenecía a dos hermanas: María y Arsenia, esta última casada con el tío Pepe “Monilla”, aquí se encontraba el estanco de su propiedad, regentado por la tía María. Más abajo podéis ver la casa del tío Luciano “Carabaña” padre de Emiliano, Juanito, Pancho y Manolita, donde resulta curioso ver el tejado a dos aguas, rarísimo en Cadalso.

La foto está tomada en el año 1910, la calle era de tierra y en algunos sitios bastamente empedrada, el farol que se observa en la esquina, era de los conocidos "como de gas" que encendían y apagaban los serenos.
En la casa de la derecha, donde sólo se observa un trozo, existía una fuente adosada a la pared que desapareció en los años 40, esta casa pertenecía al tío Angelillo, más tarde de Paco Boj, y hoy tienda de congelados.
Este lugar era muy frecuentado por los cadalseños, al estar allí la casa Vega, la tienda de Luciano "Carabaña", el estanco de la tía María y la taberna del tío “Zapaterillo”, y sobre todo el lugar donde poder ser contratado para ganar el jornal, algo bastante difícil en esa época donde las pesetas tanto escaseaban.

Zorro Corredero
Fotos; Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

jueves, 3 de abril de 2025

Las sardinas "aprensás" , una historia de Cadalso. Zorro Corredero.

Las sardinas "aprensás" 


Anda niño, me decía mi abuelo, acércate ahí enfrente en casa de Sinfo y que te de dos sardinas "aprensás" que luego se las paga tu abuela, que no sé dónde se ha metido esta mujer, todo esto mientras se liaba un cigarro fino, muy fino, de Caldo de Gallina. Yo cruzaba la calle y decía: Sinfo dame dos sardinas "aprensás" para mi abuelo, que luego viene mi abuela y te las paga. Entonces Sinfo, levantaba un tapa de madera que cubría las sardinas, perfectamente colocadas en circulo, cogía dos y las envolvía en papel de estraza, creo recordar que no las pesaba, las vendía por unidad. Yo cogía el envoltorio lo olía, que olía a pescado un montón, y casi sin mirar cruzaba la calle, entonces en Cadalso había cuatro coches, tan pocos había que era más fácil que te pisara una caballería a que te cogiera un coche, menuda época. En casa le daba el paquete a mi abuelo, me miraba, sacaba unos "alcagueses" del bolsillo y con eso me pagaba el favor, luego lo abría y ante mi atenta mirada las envolvía de una en una con hojas del ABC, era el periódico que el compraba, más que nada por las dos páginas que hablaba de toros....y acercándose a la puerta de la bodega, la abría, metía una a una cada sardina envuelta en papel de periódico en la unión con el marco y la volvía a cerrar, quedando la sardina totalmente aplastada, luego se sentaba junto a la lumbre y con los dedos iba arrancando trocitos de sardina y comiéndoselos, todo esto con un par de chatos de vino de garnacha de la Medialegua cadalseña, de cosecha propia. Mi abuelo se llamaba Natalio, le gustaban los toros, el vino y las sardinas "aprensas", su mujer, mi abuela, se llamaba Candelas, y no sé que le gustaba, tal vez cocinar para mi abuelo y para toda la familia, entre otras muchas cosas de la casa.  

Zorro Corredero


jueves, 5 de septiembre de 2024

Mañana me caso, por Gerardo García.

" MAÑANA ME CASO " 

Hoy hace 50 años que Gerardo, junto a sus padres Gerardo y Valentina, recorrió las calles de Cadalso informando de la gran noticia; iba a contraer matrimonio con Rosi, hija de Alfredo y Rosario. Llamando puerta por puerta y diciendo MAÑANA ME CASO para que todo el mundo se enterará de lo feliz que le hacía. Más de 5 años de largo noviazgo les avalaban. Gerardo con 25 años y Rosi con 21. Él, auxiliar administrativo después de haber sido botones, y ella maquinista de confección, tras haber sido una de las fundadoras del taller de confección de Cadalso ubicado en las escuelas parroquiales. 

Para el día siguiente les esperaba la hija de “Pepe Jalbeguera” para acompañarles como niña de las arras y casi 500 invitados que irían a la Iglesia de la Asunción donde, el cura Don Primitivo, impartiría el sagrado sacramento del matrimonio. Todo preparado para la celebración y posterior convite que ofrecerían en Casa Cañardo. Un gran evento en Cadalso pues era viernes y se casaban 2 personas muy queridas.

Atrás quedaban esos viajes que Gerardo realizaba para ver a su novia con su 600, las fiestas con sus amigos y los bailes regionales a los que acudía Rosi fervientemente. Esa unión amorosa de un hombre y una mujer, con el propósito de la procreación y la crianza de los hijos, hoy ha dado su fruto. Alegrías y penas, 4 hijos en común, el amor y apoyo mutuo les ha servicio para salir juntos de las adversidades. Primero tuvieron 2 hijos gemelos cuando solo esperaban 1, Roberto y Jorge. Luego vino Gerardo a los 3 años que nació de pies y tuvieron que “rescatarle” para ver la luz. 

Rosi cayo enferma y tuvieron que operarla de varios tumores en la cabeza, perdió el pelo, pero lucho por la vida y salió adelante. Como agradecimiento y a modo de promesa, Gerardo recorrió a pie el trayecto que discurre desde de Alcorcón a Cadalso. Tuvo que hacerlo en 2 ocasiones pues en la primera le fallaron las fuerzas, pero en la segunda y tras 14 horas de camino, lo consiguió. Y pasados 12 años nació Inmaculada, la niña de la casa.

Sus hijos poco a poco fueron labrando su futuro con el consejo y ayuda de ambos, se independizaron y, tras contraer sus respectivos matrimonios, les hicieron abuelos para que con su legado continúe. En este tiempo han sido muchos los que han ido desapareciendo de sus vidas, familiares y amigos que a día de hoy se les echa de menos, es ley de vida. 

Mañana, 6 de septiembre de 2.024, es el día y nadie puede faltar. Volverán a recorrer las calles de Cadalso, esta vez de la mano, y Don Primitivo les esperará en el mismo lugar donde hace 50 años les unió en santo matrimonio. 

Enhorabuena y gracias por mantener viva la llama del amor, el apoyo incondicional, el respeto mutuo y la disposición ejemplar de ayuda a cualquier persona o colaboración en cualquier evento o actividad que surja.

 

¡¡VIVA LOS NOVIOS!!


martes, 20 de septiembre de 2022

Cadalso y el pacto de los Toros de Guisando. 19 de septiembre de 1469

 Pacto de los Toros de Guisando

Enrique IV rey de Castilla se reunió con su hermana Isabel, para celebrar lo que se conoce como el Pacto de los Toros de Guisando, el 19 de septiembre de 1469. Ya en 1468 Enrique IV llegó a un acuerdo con Isabel para él ser rey de Castilla y ella su sucesora. El 17 de agosto de 1469 los partidarios de Isabel y representantes de Enrique IV se reunieron para alcanzar una reconciliación de la que saldría un acto de concordia que parece ser se firmó el 18 de septiembre, la víspera de la entrevista conocida hoy como el Pacto de los Toros de Guisando.
Unos días entes el rey Enrique IV se aposentó en Cadahalso y la princesa Isabel en Cebreros. El 18 de septiembre una vez establecidas las clausulas del acuerdo, se enviaron mensajeros para que se reunieran al día siguiente el rey y la princesa, cosa que tuvo lugar en la venta de los Toros de Guisando, lugar entre Cadalso y Cebreros, hoy en el término de El Tiemblo.  

La princesa Isabel acompañada del arzobispo de Toledo, los obispos de Burgos y Coria, partió a primera hora de Cebreros camino de Guisando junto a cerca de 200 caballeros que la escoltaban. Por su parte el rey lo hizo desde Cadahalso por el Valle del Tórtolas acompañado del Maestre de Santiago, dueño del Palacio de Cadalso, el representante del papa junto a otros autoridades de la iglesia católica, lo más selecto de la nobleza y nada menos que 1.300 jinetes.


Una vez en la venta se leyó lo acordado en el ya conocido Pacto de los Toros de Guisando, por el que se nombraba a Isabel como legítima heredera del rey, teniendo como obligación vivir en la corte junto al rey, el arzobispo de Sevilla y Juan Pacheco, maestre de Santiago, hasta su casamiento, acto que tuvo lugar el 19 de octubre de 1469 en Valladolid. Tras el matrimonio de Isabel con Fernando de Aragón heredero de Juan II, sin el consentimiento del Rey de Castilla, éste supuso que el matrimonio rompía lo pactado y proclamo heredera a Juana la Beltraneja.





Desde hace unos años, El abulense pueblo de El Tiemblo, organiza una representación junto a los Toros de Guisando del acontecimiento celebrado en estas tierra en 1469. Suele ser durante el fin de semana próximo al 19 de septiembre. Información en el Ayuntamiento de El Tiemblo.

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso


domingo, 5 de diciembre de 2021

Palacio Duque de Frías en Cadalso de los Vidrios

Palacio Duque de Frías en Cadalso de los Vidrios

 

Este grabado del Palacio del Duque de Frías, en Cadalso de los Vidrios, apareció en septiembre de 1855 en el Semanario Pintoresco Español, Nº38. El grabado viene dentro de un artículo de Aureliano Fernández Guerra, así como distintos grabados de inscripciones  pertenecientes a varias casas de Cadalso.

Zorro Corredero


jueves, 5 de diciembre de 2019

LUIS MARÍA DE BORBÓN Y VALLABRIGA. Un Borbón nacido en el Palacio de Villena de Cadalso de los Vidrios



LUIS MARÍA DE BORBÓN Y VALLABRIGA



Luis María con 6 años, por Goya      
    
     Luis María de Borbón y Vallabriga, nació, sin rango especial alguno y apellidado Vallabriga de acuerdo con la Pragmática de su tío el rey Carlos III, el 22 de mayo de 1777 en el palacio de Villena (cuyos planos dibujó en su época Ventura Rodríguez) de Cadalso de los Vidrios, provincia de Madrid desde 1833 y en aquel entonces provincia de Toledo, fue bautizado en la iglesia de Nuestra Sra. de la Asunción por el cura-párroco Don Francisco Antonio de Irigoyen. Era nieto de Felipe V e Isabel Farnesio e hijo del infante Luis Antonio de Borbón y Farnesio y de Doña María Teresa de Vallabriga y Rozas. A su padre le correspondía la sucesión al trono tras la muerte de su hermano el rey Carlos III (en su época se impulsó las fábricas de vidrio cadalseñas, de ahí el apellido de Cadalso) pues el hijo de éste, el futuro Carlos IV, había nacido y se había educado fuera de España, con lo que se colocaba en la línea sucesoria detrás de su padre. Carlos III trató de primar a su hijo y a sus descendientes, por lo que promulgó la mencionada Pragmática mediante la cual eliminaba de la sucesión a todo infante que no se casara con persona de sangre real y no admitiendo el matrimonio del infante con ninguna princesa.                        

      Luis Antonio de Borbón y su esposa Teresa Vallabriga, por Goya



     Su padre, el infante Luis Antonio, muy inclinado a la belleza, primordialmente femenina (tuvo tres hijos ilegítimos), buen vividor y ya con 50 años y ante la perspectiva de quedarse soltero y sin descendencia, contrajo matrimonio morganático y quedó por tanto fuera de la línea sucesoria, perdiendo sus descendientes el derecho a llevar el apellido Borbón, según contemplaba la citada Pragmática. En 1775 se enamoró perdidamente de la hija de un  capitán de caballería aragonés, una joven de 17 años, muy guapa, María Teresa Vallabriga y Rozas, cuando la vio correr alegremente por el campo persiguiendo a una mariposa. A don Luis Antonio, que había formado colecciones relacionadas con la Historia Natural, esa semejanza de aficiones le impresionó grandemente y realizó el primer y único gesto de rebelión de su vida: se casó con ella en 1776, en el Palacio de los Duques de Fernandina de Olías del Rey (Toledo), en contra del parecer de toda la parentela, encabezada por el soberano. Renunció al capelo cardenalicio por amor y por un deseo íntimo e inconfesable de huir de honores no conquistados, de fiestas no disfrutadas y de los deberes de la Corte. Después de la boda pasaron a residir al Palacio de Villena de Cadalso de los Vidrios, trasladándose a éste desde el Palacio de su nombre sito en Boadilla, donde vivió desde 1765 hasta 1776. El palacio lo inició el arquitecto Antonio Machuca en 1763 y lo finalizó en 1765 Ventura Rodriguez. Por la correspondencia conocida del Infante se sabe que también residieron durante largas temporadas en Velada (Palacio de los Marques de Velada y Astorga)alternando sus estancias con Arenas y Cadalso hasta que comenzó a ser habitable el palacio nuevo de Arenas. No obstante, debido al buen clima de Velada (Toledo) el Infante y su esposa siguieron acudiendo a esta villa hasta la década de 1790.


Palacios de Don Luis Antonio de Borbón: Cadalso de los Vidrios (Madrid), Boadilla del Monte (Madrid), Arenas de S. Pedro (Ávila) del Arquitecto Ventura Rodríguez y Velada (Toledo), mal conservado


          En Cadalso les nació su hijo Luis Maria. Los servidores del palacio trataron de modo altanero a los vecinos del pueblo (un incidente con la mujer de su maestro de caza) y éstos acabaron apedreando el palacio y forzando a la familia a buscar un nuevo emplazamiento (hay que ver como se las gastaban ya entonces nuestros queridos paisanos). Optaron por trasladarse en 1779 a la Casa Lletget de Arenas de San Pedro (Ávila), donde después construyó para él Ventura Rodriguez el Palacio de la Mosquera.

                            Luigi Boccherini y Ventura Rodriguez
    
     Durante este periodo cultivó sus aficiones de coleccionista de libros y mariposas, sus gustos musicales e históricos y sobre todo su entusiasmo por la relojería. Fue un importante mecenas y vivieron rodeados de artistas de la talla de los músicos italianos: Filippo Manfredi y Boccherini; del arquitecto madrileño Ventura Rodríguez y de los pintores Luis Paret, madrileño; Charles Joseph Flipart, francés; Goya, aragonés… Pensando en su esposa no quiso renunciar a la exquisitez de tener a su lado como compositor de cámara y violonchelista a Luigi Boccherini ni al placer de dejar una imagen verídica y viva de sí y su familia. No por vanidad, sino porque percibía que había algo en las almas y en las relaciones de sus familiares, allegados y servidores que era preciso recoger para transmitirlo a la posteridad, no como testimonio de glorias y honores, sino de humanos acuerdos y emotivos desgarramientos. Una alegoría de la vida, en suma, necesitada del espejo sincero de un pincel que no se fijase en las formas, sino en la verdad interior. Su amigo Floridablanca le recomendó en 1783 a un artista para la realización de un proyecto de cuadro de familia. Francisco de Goya intuyó en la mirada de Don Luís la fiebre de un temperamento intenso, cálido, apasionado; tamizado por la dulzura, la emoción, la turbación del amor, la equivalencia de los destinos humanos, la igualdad de los seres ante la muerte, la soledad y el miedo a la finitud de las cosas, rasgos que fueron captados de forma conmovedora en el retrato que dejó el insigne pintor.

Familia del infante don Luis Antonio de Borbón y Farnesio, por Goya
   
     Su padre muere el 7 de Agosto de 1785 en Arenas de San Pedro, Palacio de la Mosquera, y el rey Carlos III encomienda la educación de los hijos de su hermano y sobrinos suyos (Luis María, Luis Antonio -sólo vivió desde marzo hasta diciembre de 1779-, María Teresa y María Luisa) al arzobispo de Toledo. Luis María fue trasladado al palacio arzobispal y sus hermanas tomaron los hábitos en el monasterio cisterciense bernardas de Toledo, todo ello con objeto de evitar la descendencia de esta rama de la familia Borbón. Los jóvenes Vallabriga fueron creciendo lejos de su madre, que tardó siete años en volver a verlos. Luis María sintió desde muy joven inclinación por el estado sacerdotal. Fue educado por el culto cardenal Lorenzana y por el literato y jurista Estanislao Lugo y Molina.

                             Cardenal Francisco de Lorenzana y Manuel Godoy, Príncipe de la Paz
    
     Tras tomar las órdenes sacerdotales fue investido, en 1793, arcediano de Talavera, y al año siguiente fue autorizada su sucesión en el condado de Chinchón, titulo que cedió a su hermana María Teresa en 1795. Instalado en la cúspide de la Iglesia española, una nueva negociación entre Godoy y la Santa Sede convirtió en 1802 a Luis de Borbón en visitador apostólico de todas las órdenes regulares de España. En esta misión, el cardenal debía coordinar la inspección general de todos los conventos de frailes y monjas, con vistas a una futura reforma o extinción de los menos necesarios. El cardenal ya había forjado entonces un pensamiento propio (distinto en parte al de Godoy), que venía a ser una compleja suma de catolicismo ilustrado, episcopalismo y rigorismo moral, no incompatible con la aceptación de algunas novedades políticas y científicas ni, en lo personal, con una mal disimulada pasión por el lujo y la etiqueta. Don Luis, pese a su posición, no se implicó directamente en las tradicionales pugnas entre eclesiásticos progresistas y conservadores, aunque se sentía más próximo a los primeros. Era un joven culto, educado y de espíritu liberal, pero de acentuado carácter sombrío, débil y melancólico; más parece el prototipo de algunos cadalseños actuales. Será consecuencia del agua, del propio pueblo o de ese aire que nos acerca y nos aleja de forma caprichosa por laderas, trochas, veredas, senderos, atajos y caminos reventados todos ellos de tristezas y ternuras que nos llevan entre recovecos a buscarnos a nosotros mismos.

 María Teresa de Borbón y Vallabriga, Condesa de Chinchón y primera hermana de Luis Maria y María Luisa de Borbón y Vallabriga, segunda hermana; ambas nacieron en Velada (Toledo), retratadas por Goya

    
     En 1797 la reina Maria Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, deseosa de mantener al querido Manuel Godoy bajo su órbita y apartarlo de su amante oficial, Pepita Tudó, urdió la boda del favorito con la hermana de Luis María, María Teresa. Tras la boda, celebrada en El Escorial el 11 de septiembre de 1797, una lluvia de cargos y de honores comenzó a caer sobre los hermanos Vallabriga. El 4 de agosto de 1799 fueron elevados a grandes de España de primera clase, en marzo de 1800 Luis María fue nombrado arzobispo de Sevilla, en junio del mismo año les fueron reconocidos el uso del apellido Borbón y de las armas de la casa real, Luis María recibió la orden de Carlos III y su madre y hermanas la de la reina María Luisa y en diciembre Luis recibe la mitra toledana con sus ricas rentas, fue designado también Marqués de San Martín de la Vega y nombrado gran canciller de Castilla y consejero de estado. Su hermana pequeña, María Luisa, se casó en Madrid con el Duque de San Fernando Quiroga el 1 de junio de 1817.

     En octubre de 1800, a los 28 años, Luis María recibe de Roma el capelo cardenalicio, con el título de Santa María Della Scala, que ya había llevado su padre. Su ascensión es festejada en Toledo con mucha pompa. Toda la ciudad se engalana y Goya que había pintado por primera vez a Don Luis a la edad de seis años (este cuadro ha sido adquirido por el Gobierno de Aragón y fue restaurado en el Museo del Prado), vuelve a pintarlo cuando se pone la púrpura cardenalicia: hace la glorificación de un príncipe de la Iglesia. Copia de este cuadro se halla en la Iglesia de Cadalso de los Vidrios. Así mismo, según investigaciones efectuadas por nuestro paisano, J.L. Acuña Reig, también en Cadahalso se programaron tres días de fiesta en 1801 al poco de recibir su ilustre hijo el capelo cardenalicio.

 Luis Mª. de Borbón y Vallabriga, por Goya (Museo de Arte de Sao Paulo). Existe copia de este cuadro en la Iglesia de Cadalso. Escudo de Luis María de Borbón y Vallabriga
    
     El 17 de marzo de 1808 estalla el motín de Aranjuez que conduce al encarcelamiento de Godoy (cuñado de Luis María) y a la abdicación de Carlos IV (su primo y funesto rey). Su hermana María Teresa, ve la oportunidad de abandonar a su esposo Godoy tras muchos años de humillaciones, deja a su hija Carlota (a la que detesta) con los depuestos reyes y se traslada a Toledo junto a su hermano el Cardenal, que inicialmente apoyó al rey impostor, hermano de Napoleón, José I.

     El 2 de mayo de 1808 se inicia el alzamiento popular contra los franceses. El 10 de mayo Fernando VII (nefasto rey como su padre, ¡cuánto atrasaron a España elementos como éstos!) abdica a favor de Napoleón de forma humillante y se vio obligado a reconocer al rey José, hermano de Napoleón. Entre mayo y junio, sin autoridades legítimas, el pueblo asume el ejercicio de su soberanía mediante la creación de las Juntas Provinciales, que se ocuparon de dirigir y organizar la resistencia al invasor. En julio las tropas del general Castaños vencen en Bailén y en agosto recuperan Madrid, los franceses pierden en todos los frentes. El 25 de septiembre de 1808, delegados de las Juntas se reunieron en Aranjuez y decidieron asumir el poder, con el nombre de Junta Central Suprema y presidida por el conde de Floridablanca. En noviembre Napoleón llega al frente de un importante ejército y durante 1809 ocupa toda la península a excepción de Cádiz (protegida por la armada española y británica). Luís Maria y su hermana Maria Teresa huyen de Toledo a Andalucía con la comitiva de la Junta Central y respaldan abiertamente a los liberales y toman parte activa en los acontecimientos.


Juramento de D. Luis Mª de Borbón Vallabriga y de los diputados de las cortes constituyentes en S. Fernando (Cádiz) el 24-09-1810, por José Casado del Alisal. Cuadro expuesto en el Congreso de los Diputados. Madrid 
                      

     A principios de 1810, ante los fracasos militares, la Junta Central convoca elecciones de diputados a unas nuevas cortes y se disuelve dejando un Consejo de Regencia constituido el 29 de enero y presidido por el obispo de Orense, Pedro de Quevedo y Quintano. El 24 de septiembre de 1810 se constituyen, en Cádiz, las nuevas cortes, donde tras la misa del Espíritu Santo oficiada por el cardenal Luis María de Borbón, la regencia le cedió, a las Cortes, el destino del país. Allí se dictaron numerosas leyes de corte liberal, Luis María firmó el histórico decreto de abolición del Tribunal de la Inquisición.





 Portada de la Constitución y su promulgación el 19/03/1812, lienzo de Salvador Viniegra. Expuesto en el Museo de las Cortes de Cádiz



El 19 de Marzo de 1812 las cortes aprueban la Constitución, en la que debería sustentarse toda la vida del país, empezando por el rey (en 2012, siendo Alcaldesa Doña Verónica Muñoz Villalva, tuvieron lugar en Cadalso diversos actos conmemorando el bicentenario de dicha Carta Magna a la que el pueblo la bautizó como “La Pepa”, recordando la fecha de su promulgación). El 7 de agosto de 1812, el obispo de Orense, Quevedo y Quintano, presidente del Consejo de Regencia, se niega a acatarla y es expulsado del país. Luis María siendo el único miembro de la familia real en suelo español, fue reconocido regente del reino hasta el regreso de Fernando VII. Durante 1812 y 1813 las tropas francesas pierden prácticamente toda la península y el 11 de diciembre de 1813, Napoleón reconoce la pérdida de España y firma el tratado de Valençay con Fernando VII, reconociéndole como rey de España. El 6 de enero de 1814 se instaura en Madrid un Consejo de Regencia integrado por el cardenal Luis María de Borbón y dos generales. Las cortes, con mayoría conservadora, deciden reunirse en Madrid el 14 de enero de 1814, no aceptando el tratado de Valençay, ni a Fernando como rey hasta que jure la Constitución.

                                       Banderola y actos celebrados con motivo del Bicentenario de la Constitución de 1812, celebrados en Cadalso en marzo 2012, siendo alcaldesa Doña Verónica Muñoz Villalba

    
     El 24 de enero de 1814, Goya dirige a los regentes una instancia solicitando ayuda económica para “perpetuar, por medio del pincel, las más notables y heroicas hazañas contra el tirano de Europa”. Luis Maria de Borbón, a la sazón Regente del Reino, se la concede y así comienza la historia de dos de los más notables y famosos lienzos de Goya: el que representa el ataque de los mamelucos en la Puerta del Sol, conocido bajo el titulo de El Dos de Mayo y Los Fusilamientos del Tres de Mayo, con la representación de la matanza de la Moncloa.

                            Fusilamientos del Tres de Mayo y Carga de los Mamelucos, por Goya
    

     El 22 de marzo de 1814 Fernando VII retorna a España y desafiando las ordenes de la Regencia se trasladó a Valencia donde el 14 de abril recibe el apoyo armado del general Elio y un documento firmado por 70 diputados realistas, inmortalizado como “Manifiesto de los Persas”, recomendando la supresión de la Constitución.
    
“Señor: Era costumbre de los antiguos persas pasar cinco días de anarquía después del fallecimiento de su rey, a fin de que la experiencia de los asesinatos, robos y otras desgracias, les obligase a ser más fieles a su sucesor…”

       También acudió a Valencia el Primer Regente Luis María con instrucciones expresas de no rendir acatamiento al rey hasta que jurase la Constitución. Fernando le recibió en Puzol y, pese a la dilación del cardenal en aceptar la autoridad real, el soberano le exigió con gesto imperioso el besamanos, le obligó a acatarle como rey sin previas condiciones. Sólo con un ritual, sólo con una orden se enterró la labor de seis años.
    
“La mañana del 13 de mayo llega el impresentable Fernando VII a Madrid. Entra por la puerta de Atocha y se detiene en la de Alcalá, de los arcos cubiertos de rosas penden dos grandes cuadros de Goya, encargados por el regente Luis María de Borbón: el 2 de mayo en Madrid y los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío, el 3 de mayo de 1808. Se detiene el monarca a admirar las pinturas por un momento, luego continua el paseo triunfante, en su tétrica carroza negra.”


 Escudo de la Inquisición Española


                       Los Reyes de España: Carlos III, Carlos IV y Fernando VII

      
       El 4 de mayo de 1814 se dio el golpe de estado con el que Fernando VII recuperó el poder absoluto. Días después detiene a la Regencia, excepto al cardenal Luis María (presentado como leal al rey, pero obligado a retirarse a Toledo y a renunciar al arzobispado de Sevilla y a sus rentas) y a 24 diputados liberales seguidas de las denuncias y detenciones de liberales y afrancesados, vuelve a instaurarse el Tribunal de la Inquisición y comienza la primera de las dramáticas emigraciones de carácter político y guerracivilista que caracterizarán a España desde entonces. Con todo ello, de forma lamentable, se empezaba a perder en España uno de los numerosos trenes de la historia a los que hemos llegado tarde por culpa de unos incapaces de ver la realidad y atisbar el horizonte. Los principales culpables de esta ignominia fueron los reyes Carlos IV y Fernando VII, absolutistas y déspotas iletrados, con sus camarillas de sinvergüenzas y aduladores interesados. Aparentemente nuestro paisano, Luis María, fue una víctima propiciatoria de aquella situación tan penosa.

     Un gobierno tan inadecuado condujo a la proliferación de pronunciamientos y conspiraciones (Espoz y Mina el 25/09/1814, Porlier el 18/05/1815). Finalmente el teniente coronel Rafael Riego hace capitular el 7 de marzo de 1820 a Fernando VII, quien tuvo que jurar la Constitución de 1812. El 9 de marzo se constituye una Junta Provisional Consultiva, presidida por el cardenal Luis María que publicó una pastoral favorable a la Constitución el 15 de marzo de 1820 y amenazó a los sacerdotes que "sembraran cizaña". Luis María fue, durante el trienio liberal, presidente de la Junta Provisional de Gobierno y consejero de estado.

     A comienzos de 1823, la salud de don Luis, que siempre había sido muy delicada, empeoró de forma notable. Desde muy joven arrastraba una penosa gota, que en los últimos tiempos no había hecho sino agravarse, y que acabó en Madrid con su vida el 19 de marzo de 1823, con tan sólo cuarenta y cinco años. Su muerte le ahorró, seguramente, la represión y el castigo del rey tras la restauración del absolutismo. Luis María de Borbón fue enterrado en la sacristía de la Catedral de Toledo, en un bello sepulcro neoclásico de alabastro, labrado en Roma en 1824 por el español Valeriano Salvatierra, Escultor de Cámara honorario por entonces. El infante Don Luis se doctoró en 1794 en Cánones y Leyes por la Universidad de Toledo, en el curso de una ceremonia especial. En 1799 se le concedió la dignidad de Grande de España. El 9 de julio de 1820 se le otorgó la Orden del Toisón de Oro. Unos meses después de su fallecimiento, el 7 de abril de 1823, entran en España los cien mil hijos de San Luis, mandados por el Duque de Angulema y enviados por la Santa Alianza: Francia, Prusia, Austria y Rusia, reponiendo el orden absolutista.



Sepulcro-Hipogeo del infante Luis María de Borbón Vallabriga. Catedral de Toledo. Escultor Valeriano Salvatierra



    
     Y esta es una breve semblanza de nuestro paisano Luis María de Borbón y Vallabriga, que se me antoja que quizá no se le ha dado en Cadalso la relevancia que por su trayectoria merece y que la historia de España sí parece reconocer y no olvida su delicada y comprometida labor en pos del incipiente, por entonces, liberalismo español. Unos cadalseños sensibles a su recuerdo crearon una “Asociación Cultural Luis María de Borbón” de efímera existencia. Su labor fue muy notable, altruista y entusiasta pero las circunstancias locales acabaron aburriendo a sus abnegados componentes. Sería interesante que iniciativas como la descrita surgieran de nuevo y tomaran un protagonismo que serviría de adecuado y necesario contrapeso a esa política tantas veces impermeable a la realidad.
            

   



Palacio y Estanque de Villena de Cadalso de los Vidrios (Madrid). Aquí 
nació Luis María de Borbón



   





Recopilado y adaptado por:
Miguel MORENO GONZÁLEZ

FUENTES: Los Borbones (Arlanza Ediciones).
Diversas páginas de Internet.
Libro Cadalso de los Vidrios, de Antonio Box Mª. Cospedal

martes, 21 de mayo de 2019

Maria Consuelo, amor por los burros



Una historia de amor por los burros que está ocurriendo en Cadalso




Es cada día más evidente que las caballerías, ya sean, mulas, mulos ( en Cadalso machos ), borricos o borricas, han ido desapareciendo de Cadalso, hoy apenas quedan media docena de ellas, y la verdad es que  los que nos hemos criado y crecido con ellas las echamos de menos, con cierta nostalgia y con la convicción de que ya nunca volverán a nuestras calles y campo. Pero he aquí que una luz se ilumina en nuestro campo cadalseño y por amor a estos animales una persona decide criar y cuidar de unos burros para que la raza siga conviviendo entre nosotros. Esta es la historia de una persona entrañable y amante de los animales que nos cuenta como comenzó 

La burrita Mimosa tenía dos días, y la perrita Connie le daba los abrazos que no quiso darle su madre

Mimosa en la actualidad

La primera en llegar fue Mimosa, que nació un 10 de abril, justo cuando empezaban a abrirse las mimosas ( No como este año, que se han adelantado muchísimo). Su madre, Clementina, no la quiso, se empeñó en no amamantarla y ahí estaba yo. Me tuve que hacer cargo de ella y darle biberón día y noche, cada tres horas. Con el tiempo, los biberones se van espaciando, pero cada vez son con más cantidad. Los últimos, eran de 5,5 litros en cada toma.Ésta era lenta para comer ( y así sigue) y me costó que aprendiera a comer y, sobre todo, a beber sin biberón. De enseñarle a beber se encargó Connie, la perrita que tanto la ha querido siempre.Les colocaba a cada una su cubo, la perrita bebía y la miraba para que ella hiciera lo mismo.

Peluche

Mimosa y Peluche

Dos años después, Clementina tuvo a Peluche ( sólo hay que ver sus fotos de pequeño para adivinar el porqué del nombre) y tampoco lo quiso, así que me tocó la misma faena. Peluche era un tragón y era veloz tomándose los bibes, con lo que me resultó más fácil destetarlo y que comiera, primero un pienso especial de iniciación y luego su avena y su pienso de adulto. 

Consuelo con Peluche


Peluche en la actualidad


Más tarde llegó al mundo Isabelo (se llama así porque mi sobrina Isabel quiso que se llamara como ella). Es hijo de Mimosa y, como a ella la crié yo, decidió que también criara yo a la criatura. No le permitía mamar y se lo apartaba cada vez que el pobrecillo se le acercaba. Isabelo también fue comilón y pude destetarlo fácilmente.

Isabelo

Isabelo en las actualidad


El último de la saga es Milagro, hijo de Mimosa, al que también quiso regalarme pero no se lo permití. Con paciencia, conseguí que lo amamantara su mamá, aunque se espabiló muchísimo y desde muy pequeño, fue aprendiendo a compartir el heno, la avena y el pienso con su mamá, que no le dejaba mamar  más de lo justo. Milagro se llama así porque fue un milagro que naciera. Cuando Mimosa estaba preñada, fue atacada, junto con Peluche, quien trató de defenderla, por una jauría de más de 40 perros de una cacería que se colaron en la finca. La pobre quedó hecha una pena. No tiene más de 10 cm de su cuerpo que no tuvieran que coser los veterinarios. Por ello, se le adelantó el parto pero Milagrín, a pesar de lo chiquito que era, tenía muchas ganas de vivir  y ahí está, más pequeño de lo normal, pero muy tragón y cariñoso.

Mimosa con Milagro

Milagro en la actualidad


Muchas gracias Consuelo por esta lección de humildad y amor por los animales. 



Zorro Corredero
Fotos: María Consuelo Lajara


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