MUSEO DE MONTAÑA ZORRO CORREDERO

MUSEO DE MONTAÑA ZORRO CORREDERO
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Mulhacén

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viernes, 29 de mayo de 2026

Corchetes de presión. Museo Etnológico Zorro Corredero.

 Corchetes...


Corchetes de presión, para el mercado francés, realizados en la antigua Checoslovaquia. El 1 de enero de 1993 Checoslovaquia se configuró con dos nuevos estados independientes: la República Checa con capital en Praga y la República Eslovaca con capital en Bratislava. Estas piezas se vendían en las mercerías de Cadalso, y nunca faltaron en los costureros del siglo XX. 


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

jueves, 3 de julio de 2025

Vidrio de Cadalso, orgullo de un pueblo.

 Vidrio de Cadalso


Mirad que belleza y que color tiene esta copa de vidrio realizada en las antiguas fabricas de Cadalso. Realmente es una pieza única, es un legado de nuestros antepasados y de nuestro arte vidriero durante muchos siglos, como para no estar orgullosos. Cadalso es vidrio y por supuesto maravilloso.


Museo Etnológico de Cadalso. Casa Corredera.
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

jueves, 18 de abril de 2024

Una mesa de otro tiempo. Museo Etnológico de Cadalso.

 Una mesa de otro tiempo.


Hoy todo ha evolucionado a mejor, las mesas son un reflejo de la sociedad actual, no nos falta de nada, pero hubo un tiempo, no tan lejano, en el que las mesas eran escuetas y faltas de muchas cosas, entre ellas los alimentos. Esta imagen nos retrotrae a esa época de platos de porcelana que duraban siempre, algunos descascarillados, cubiertos y vasos de aluminio, luego llegarían los de duralex, jarra de barro y calabazas para la bebida, y por supuesto el mejor medicamente para los niños, aunque hoy suene un poco mal, la Quina Santa Catalina, bebida reconstituyente que curaba muchos males. Cada uno que lo mire como quiera, pues sólo es una imagen de recuerdos de otro tiempo y otras formas de vida, la que había y se tenía que vivir. 

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso


domingo, 18 de diciembre de 2022

Museo Etnológico de Cadalso Casa Corredera. Zorro Corredero.

 Museo Etnológico de Cadalso

Los museos etnológicos están cargados de utensilios de la vida cotidiana, herramientas de los oficios y todo lo relacionado con las tradiciones de un pueblo. Son por si mismo una recopilación de nuestro pasado y de las formas de vida y costumbres de otras épocas, que aunque olvidadas en muchas ocasiones, vuelven a nuestra memoria con la simple visión de uno de estos objetos. Los elementos etnológicos y etnográficos son bienes patrimoniales relacionados con la vida diaria y el trabajo de las gentes del campo. La mayoría de estas piezas hoy en día se encuentran en desuso, como muchas, por no decir todas las que ilustran estas fotos, básculas, cuchareros, tapaderas, molinillos de café, pesas, pucheros de barro, entre otros. Desde aquí animaros a recuperar todas esas piezas, objetos o aperos de labranza que todavía aguantan el paso del tiempo en los desvanes, puede que ya no sirvan para la vida diaria, pero si para recuperar nuestro pasado y los recuerdos de esos familiares que los usaron en otro tiempo, así como para que las nuevas generaciones sepan un poco más de sus orígenes. Cadalso y nuestros antepasados se lo merecen. 



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

domingo, 13 de junio de 2021

Cosas de ayer. Cadalso con sentimiento.

 Cosas de ayer


Hay cosas que siempre serán nuestras, que removerán añoranzas, y es que la vida es tan corta que nada parece lejano. Cadalso con sentimiento. Buenos Días.


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso


miércoles, 23 de octubre de 2019

MUSEO ETNOLÓGICO DE CADALSO DE LOS VIDRIOS



EL MUSEO ETNOLÓGICO DE CADALSO DE LOS VIDRIOS




Picos, palas y azadones
sin ser del Gran Capitán,
cestas, sogas y hasta arcones
reliquias de los soplones
tiene Pedro en un desván.

Alcuzas para el aceite
y las tablas de lavar,
en invierno sin deleite
cuando el cierzo era el afeite
en las charcas al frotar.

Los botijos y porrones
era su deambular,
entre cinchas y serones
colleras y en ocasiones
pernoctar en el lagar.

Las trébedes y morillos
y pucheros del hogar,
conviven con covanillos
oyendo el cri-cri de grillos
del alba al alborear.

Las cinchas y las tarimas
y las piedras de amolar,
cuando el segador las cimas
del centeno eran las simas
del permanente sudar.

Las hoces y las tijeras
y navajas de injertar,
se ennovian con vertederas
y desposan con manceras
que brillaban al arar.

Colgadas están las trillas
de la siembra secular,
cuando el sembrador semillas
las transformaba en gavillas
y en hacinas al trillar.

Cuchillos del matarife
de la matanza ancestral,
descansan en el esquife
que ya no es mar de arrecife
de aquel tiempo patriarcal.

Los calderos y barreños
reposan junto al destral,
y el podón se sume en sueños
con los aperos pequeños
de un templo en ceremonial.

Todo esto en su museo
todo esto y aun mucho más,
Pedro tiene y su deseo
que, incluyáis en un paseo,
que no olvidaréis jamás.

Saturnino Caraballo Díaz
...

martes, 11 de julio de 2017

Museo Etnológico de Cadalso de los Vidrios. Casa Corredera ( 5ª Parte )


           La mejor de un museo etnológico es la imaginación que en nosotros despierta



Para confeccionar un proyecto de museo hacen falta muchos conocimientos, y no todos estamos dotados para esta función, menos todavía para llevar a cabo la obra. Debe ser por esto que no existen muchos museos etnográficos, aunque en los últimos años si podamos disfrutar de algunos de ellos, la mayoría de las veces particulares y por lo tanto costeado con el dinero de uno mismo. 
Decía Julio Caro Baroja en 1986 que al leer treinta y muchos años después sus proyectos e ideas para fundar un "Museo del Pueblo Español", le hacían  sonreír, sin amargura. Y es que las autoridades a veces tienen una falta absoluta del sentido de la realidad, digo a veces por no decir casi siempre, y esto hoy en día sigue ocurriendo.





El año pasado durante los meses de verano que la Exposición Etnográfica del Museo Casa Corredera de Cadalso de los Vidrios permaneció abierta al público en la Oficina de Turismo-Casa de los Salvajes,
 Pincha para ver Exposición pude comprobar que todo la allí expuesto no sólo servía para recordar e ilusionarse sino que también levantaba esos sentimientos que todos llevamos dentro y que nos llevan al pasado, al pensamiento de lo que hemos sido y hemos tenido. Partiendo de esta base, puedo asegurar que los muchos cientos de personas que visitaron la exposición, estaban ilusionados con que Cadalso contara con un Museo Etnográfico. Es cierto que la Corporación Municipal actual está interesada en ello, pero también es cierto que no se avanza nada y que sin presupuesto para el museo nada es real. Dicho esto seguiremos esperando.




A día de hoy sigo conservando y ampliando mi pequeño museo, particular pero abierto a todo el que desee visitarlo, y lo hago con la ilusión de que el día de mañana sea de gran utilidad para que las siguientes generaciones sepan con que se vivía y como se trabajaba en Cadalso, un pueblo hoy de nosotros, en el pasado de otros y en un futuro de los más jóvenes.






Todo o casi todo nos es conocido a la mayoría, pero también es cierto que muchas cosas se pierden con el paso del tiempo, bien por desuso o porque ya no nos gustan o no sabemos dónde colocarla. Al llegar a este punto debemos de pensar en el pasado para unirlo al futuro y de alguna manera conservar-guardar lo que ya nos parece viejo, es seguro que algún día servirá, al menos para estar en un museo.




Lo más sencillo, como cualquiera de estas botellas, hoy no proporciona un inmenso placer recordar cuando nosotros mismos o nuestros padres nos tomábamos un yougurt danone, un vaso de gaseosa, una copita de Calisay o una Mahou o Fanta en estas botellas que ya no existen. Son simples botellas que tal vez valgan poco pero que despiertan como nada en nosotros las vivencias de aquellos años de nuestra, juventud y niñez.





Que la magia de lo antiguo te sorprenda cada día y que guardes lo que todavía conserves, que lo mimes hoy igual que ayer para que tu descendencia siempre sepa de tu forma de vida y con el paso de los años, y hasta siglos, el mundo entienda a través de estos objetos como fue la vida en el siglo XIX y XX.
Espero y deseo que algún día Cadalso tenga su "Museo Etnográfico", un lugar de referencia de generaciones, un lugar creado con un poco de cada familia, porque siempre es mejor mucho de todos que de pocos.





Espero que esta 5ª entrega os guste y haga pasar un rato agradable, al menos esta ha sido mi intención y la ya conocida de siempre de conseguir tener un museo de estas características en Cadalso.

!! Museo Etnográfico para Cadalso ya ¡¡
  

Zorro Corredero
Fotos:
Museo Etnológico Casa Corredera de Cadalso de los Vidrios

lunes, 20 de julio de 2015

CARICIAS ANTIGUAS. EXPOSICIÓN ETNOLÓGICA CADALSEÑA DE PEDRO ALFONSO JERÓNIMO






CARICIAS ANTIGUAS. EXPOSICIÓN ETNOLÓGICA CADALSEÑA DE PEDRO ALFONSO JERÓNIMO


Por una senda van los cadalseños,
que es la sagrada hora del regreso,
con la sangre injuriada por el peso
de primaveras, veranos, otoños e inviernos.
Vienen de los cotidianos esfuerzos sobrehumanos
y van al reposo, y van a las caricias,
y van dejando por el aire impreso
un olor de herramientas y de manos.

Este es un poema de Miguel Hernández que he adaptado para la ocasión porque me parece lo suficientemente ilustrativo de lo que significa para los cadalseños, fundamentalmente para los más veteranos, todas las piezas contenidas en esta Magistral Exposición Etnológica. Estas herramientas y artilugios son la memoria viva de un tiempo que no volverá. Estos objetos nos brindan la oportunidad de darles ese penúltimo abrazo que siempre nos faltó regalarles a aquellos familiares y convecinos que se nos fueron. 


 Pedro es consciente de ello y de la cantidad de cosas buenas que les debemos y, al cabo, sensible él siempre a todo lo relacionado con Cadalso, nos inculca esa posibilidad de lo nuestro. Estos trebejos son caricias que teníamos atesoradas, caricias antiguas, caricias viejas de antes de esta época que nos facilita la comodidad pero nos enfría el sentimiento. No son caricias olvidadas. Jamás lo estuvieron ni lo estarán. Son aprecios compartidos como la lumbre y el puchero. Afectos que teníamos guardados esperando esta ocasión para que mientras contemplamos la albarda, el vasar, la narria, las trébedes, las albarcas, el ramal, la traba, el yugo… plantarles disimuladamente una caricia que les llegará milagrosa al rostro de nuestros paisanos ya desaparecidos.


 Todo esto formó parte de nuestras vidas, nos alimentaron, nos inclinaron sobre la tierra, nos elevaron sobre las plantas y los árboles… Nos sirvieron de horizonte cuando en las madrugadas de la niñez oíamos desde la cama el ruido acariciante de los cascos de las caballerías surcando nuestras calles tan pobres. Las generaciones actuales no pueden saber lo que era ese inquietante y a la vez bello sonido. Aprovechábamos entonces para darnos la vuelta y arrebujarnos entre las sábanas con infinito placer mientras pensábamos: “Ahí va mi abuelo, mi padre o el tío fulanito al campo…” Y poco a poco se alejaba el repiqueteo hasta devenir en un conocido susurro de duermevelas infantiles. Eran el eco del día que comenzaba a resonar y que las mantas bondadosas nos amortiguaban. Fijaos cuán presentes tendré estos enseres cuando mi propio padre murió agarrado a uno de ellos: el azadón. Una tarde agosteña regaba su humilde huerto de La Vía con un motor Piva que derramaba a la tierra por igual agua y amor. En un instante se reclinó lento sobre el cantero y se aferró al mástil del azadón, cerró después dulcemente los ojos y se quedó para siempre dormido en aquel melancólico atardecer. Y eso fue todo. No hizo mal a nadie como buen cadalseño que era. Únicamente acabó un poco deshecho el surco donde yacía con su asombrada mirada dirigida hacia el arroyo Tórtolas.


 Pedro Alfonso Jerónimo, como tantos de nosotros, habitó en esos momentos de los que sólo nos queda la memoria que estos útiles nos devuelven. Vivíamos acompañados de ellos y eran tan habituales que no imaginábamos que al verlos hoy cobrarían ante nuestros ojos esta magia fascinante que entonces desconocíamos. Nadie quedará insensible observando estos jirones de nuestras vidas. Y todos los miraremos con ternura, estremecidos, con pena… Al final, los trozos de sueños que ahora aparecen diseminados por esta Casa de Los Salvajes los ordenaremos sobrecogidos en los anaqueles de nuestros corazones. 

 
Estos bienes eternos nos unen en el cariño, nos igualan en la humildad, nos hacen mejores personas. Recordemos que, a pesar de algún desencuentro, los cadalseños siempre salimos adelante con ese afán de superación infatigable que nos hacía apretar los dientes y los puños ante la adversidad. Ese coraje que nuestros paisanos sembraban con su sudor en esta tierra que nos vio nacer nos dignificó. Nunca olvidaremos de dónde venimos porque la mayoría nacimos acurrucados entre estos utensilios a guisa de pañales. Pedro nos ofrece generoso la ocasión idónea de avivar con ellos los más hermosos recuerdos, al tiempo que le damos rienda suelta a nuestras emociones contemplando lo que queda de lo que fuimos.





                            Miguel MORENO GONZÁLEZ

Fotos: Pedro Alfonso


Hasta el 16 de agosto tienes tiempo de hacer una visita.

Oficina de Turismo-Casa de los Salvajes
Cadalso de los Vidrios

martes, 2 de junio de 2015

Museo Etnológico de Cadalso de los Vidrios. Casa Corredera ( 4ª Parte )



Museo Etnológico de Cadalso de los Vidrios. Casa Corredera
 ( 4ª Parte ) 





Los museos etnológicos y etnográficos son el lugar donde está recogido nuestro pasado, nuestra manera de vivir y las costumbres y oficios que otros antes que nosotros desarrollaron. Hoy en día todo o casi todo es diferente, los usos y costumbres han evolucionado de tal manera que todo lo antiguo ha pasado a un estado de abandono y en muchos casos de desaparición. Quién no recuerda este o aquel objeto que siempre estaba colgado en casa de la abuela, aquellas herramientas o utensilios del campo que nuestros abuelos y padres usaban casi a diario. Muchos de estos piezas, hoy de museo, han desaparecido de nuestra vista, y lo que es peor, muchas, por no decir la mayoría, han pasado a mejor vida, quedando sólo el recuerdo.










Todos los objetos pertenecientes al patrimonio etnográfico cadalseño son una parte muy importante de nuestra cultura y por eso deben ser conservados para siempre, a esto habría que sumar la importancia de la difusión pública, principalmente entre los más jóvenes que apenas han conocido su utilización y por lo tanto desconocen muchas de ellos.
Para ello habría que dotar a Cadalso de un museo que recogiera objetos y piezas de los cadalseños-as para ir dotando de distintas piezas el espacio dedicado a la divulgación. Desde aperos de labranza, herramientas de carpintero, zapatero, guarnicionero, herrador y tantos y tantos oficios que un día fueron tan necesarios para todos y formaron el sustento de muchas familias cadalseñas.







 

Las cosas parecen difíciles en un principio, pero todo se consigue con ilusión y trabajo, no sería tan extraño pensar que Cadalso tuviera un museo etnográfico, muchos pueblos de España ya lo tienen y también otros tantos de nuestra comunidad. Sólo es necesario una iniciativa por parte de las autoridades, y un compromiso por parte de todos para ir donando cada uno lo que pueda. Estoy seguro que en no más de dos o tres años, Cadalso podría sentirse orgulloso de tener un gran museo, todo es cuestión de lanzarse.
Es muy probable, por no decir seguro, que esta idea quede en el olvido y nunca se llegue a nada, pero con ello perderemos todos y mucho más las generaciones venideras que desconocerán las formas de vida y trabajo que hubo en su pueblo en otros tiempos.








En este inicio del siglo XXI, dotar a Cadalso de un Museo Etnográfico, sería la forma de preservar para siempre nuestras costumbres y la cultura tradicional cadalseña, porque a través de todos estos objetos materiales repartidos por las distintas áreas que conformaran dicho museo, en el futuro se podría interpretar los conocimientos, vivencias y cultura popular de ese otro Cadalso tan diferente al de hoy.  







En la actualidad existen en nuestra Comunidad más de veinte museos etnográficos, estos que yo conozca, Cadalso debería ser el siguiente, porque si hoy en día hay algo que mueve a las gentes a visitar y conocer lugares y pueblos, nada mejor que a través de su cultura. Ya lo dijo César Manrique, “El mejor negocio de un pueblo está es su cultura”








!! Museo Etnográfico para Cadalso ya ¡¡


Zorro Corredero
Fotos: Museo Etnológico de Cadalso Casa Corredera
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