Monton de trigo

Cadalso Cristo

jueves, 6 de octubre de 2011

Frutos de otoño

 
 
Cada año al llegar el otoño nuestros campos nos regalan auténticos manjares en forma de esos frutos tan comunes a nosotros a través de los tiempos. Estos frutos no sólo forman parte del otoño cadalseño sino que han sido y siguen siendo, aunque menos, parte de nuestra propia vida, ya que en ellos se reproduce cada año el recuerdo de otros tiempos y de otras personas.

No hace falta pensar mucho para traer a nuestra memoria momentos y ocasiones donde alguno de estos frutos estuvo presente, rápidamente lo asociamos a alguna persona que vivió con nosotros ese instante del pasado y que siempre ha formado parte de nuestros recuerdos.


    Membrillos

Membrillos, los mejores y más gordos los que había en la huerta de la Ramona en la esquina que hoy forma la gasolinera y la variante, aquellos eran de huerta y cada año los muchachos saltábamos la tapia para intentar coger algunos y siempre lo conseguíamos, aunque a veces verdes como sogas que se decía entonces. Otros que decían cómeme eran los de Gera, los cuales su madre la tía Matea vendía a la puerta de su casa en las Casas Nuevas y que afortunadamente todavía hoy podemos paladear ya que Gera los sigue teniendo en su huerto del Boquerón.


    Uvas garnacha

Las azufaifas las vendía la tía Marcelina la “Jalbeguera” en la calle Real, y por la misma época también la tía Lorencilla que vivía en la calle Santa Ana y luego en el callejón de la Iglesia ponía a la venta en una cesta colocada en su puerta las acerolas, hoy prácticamente desaparecidas. Tanto las acerolas como las azufaifas se medían con una tacita que en ambos casos costaba una peseta.


    Azufaifas

No hace muchos años en el huerto de Tórtolas aún conservábamos dos acerolos que se secaron de una forma extraña y sospechosa, quedándome así sin este manjar otoñal, pero aún conservo un azufaifo que cada año me proporciona un buen número de frutos. Si alguno de vosotros tiene el placer de recordar este viejo sabor, sólo tiene que decírmelo y le regalare unas pocas, mejor dicho una tacita como manda la tradición.


    Uvas chelva
 
Uvas, higos, madroños, granadas, manzanas y hasta melocotones son en Cadalso frutos de estos días así que disfrutemos de ellos porque no hay nada mejor en todos los aspectos, propiedades y sabores que aquello que es nuestro, y afortunadamente aún hoy todos estos frutos siguen siendo tan cadalseños como el que más. O no?



Zorro Corredero

Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que razón tienes,miar las fotos y venir los recuerdos .
Gracias Zorro.

Mariano

Anónimo dijo...

Como hecho de menos esas tacitas de acerolas! hace un montón de tiempo que no las cato.
Concha.

Anónimo dijo...

la verdad es que el campo de Cadalso aún nos sigue dando muchas alegrias en forma de tantas cosas y eso a pesar de estar practicamnete abandonado en todos los sentidos.

Cadalseño comprometido.

Anónimo dijo...

Bonita foto la de los membrillos que dicen comeme.