Monton de trigo

Cadalso Cristo

viernes, 14 de noviembre de 2014

Tórtolas, la magia del otoño cadalseño



  Tórtolas, el encanto de Cadalso.


      Vegetación de rivera junto al arroyo Tórtolas.


Asómate a Tórtolas siempre que puedas, en otoño como en cualquier otra estación el Valle de Tórtolas es inmensamente atractivo, divisar el horizonte que fusiona los colores de nuestro paisaje guardados desde siempre entre el cielo y la tierra es toda una manera de ver y sentir el hechizo de lo nuestro a través de los siglos y de los cadalseños que lo habitaron.


       Arroyo de Tórtolas.


Divisas la frondosidad de los huertos, la llamada del paisano que afanado en su labor, escucha tus pisadas y apartando el azadón, nunca la vista, te saluda  al paso y te invita a ser cadalseño y amigo.
La vegetación de la rivera del Tórtolas te fascina, te descubre los colores del otoño que ya comienzan a apagarse por la llegada del frío y el inminente invierno que se acerca.


      Colores otoñales y verdes pinos son vigilados por el Risco del Grajal.


Los chopos contrastan con el verdor perenne de los pinos, es la fusión de la hermosura del arroyo Tórtolas y su humedad con la frescura del pinar lo que convierte la imagen en un lienzo otoñal y cadalseño cargado de sensaciones placenteras que percibimos a través de nuestros sentidos.


      Majuelo poblado de frutos maduros.

                            El agua fluye entre los colores otoñales del arroyo Tórtolas 


Siéntate y observa, escucha el paisaje cadalseño, déjate asombrar por lo que tienes delante; campos bañados por el otoño y cielo azul. No tengas prisa, y desde tu atalaya, abandónate y siente la suavidad de esta tierra que desde siempre ha escondido recuerdos inolvidables y hechos estremecedores de nuestros antepasados.


       El Valle del Tórtolas con la cumbre de Lancharrasa al fondo

       El otoño proporciona color a Tórtolas.


Escucha el agua discurriendo por el arroyo, huele los frutos que la naturaleza te entrega, degústalos allí mismo, llévate a la boca una bellota, un madroño, unas majuelas, sentirás dentro de tí la energía del Valle, el sabor de nuestro campo, la alegría de sentirte integrado en la esencia de tu tierra.


       Frutos de la encina.


Huele los campos que tus paisanos han labrado durante siglos, deja que tu vista se aleje camino de la Garganta del Boquerón, esa que atraviesa el pinar y que se insinúa al sol. Hueles el campo cadalseño?
Si, esta ahí, siempre lo ha estado para todos, hoy de una manera, ayer de otra, pero siempre para conmovernos y aferrarnos en el tiempo. Que extraña y al vez perturbadora situación.


      La Garganta del Boquerón se pierde en el horizonte.

      Olivas, chopos y pinos dan color al otoño en Tórtolas.


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

7 comentarios:

Anónimo dijo...

que bonito el paisaje de CADALSO como siempre me recuerda los años sesenta, no había pinos que no subiéramos el pirata y yo por grandes que fueren, un saludo y que sigas con estos trabajos des de oropesa un abrazo.

Anónimo dijo...


Otra vez sabes sacar de un paisaje tan cotidiano una obra de amor por Cadalso.

Un saludo
Inés

Pedro Alfonso dijo...



Muchas gracias pos estos mensajes tan llenos de sinceridad y recuerdos.

Ya me hubiera gustado a mi veros a Pirata y a ti Alfonso subiendo a los pinos, menudo reportaje.

Inés, lo importante es saber mirar y querer lo que te rodea, el resto sale solo.

Un saludo
Pedro

Anónimo dijo...

Uge Baquera dijo:

Maestro....

Pedro Alfonso dijo...



Más que maestro es amante de lo que me rodea.

Anónimo dijo...



Uge Baquera dijo:

Ya, pero no es nada fácil reflejarlo así..

Pedro Alfonso dijo...



Inténtalo, verás que no es tan difícil.