Somosierra

Abedular de Canencia

viernes, 21 de noviembre de 2014

Cadalso atardece en Tórtolas.


   Atardecer otoñal en Tórtolas 


Entre las ramas de los cerezos y los pinos el sol ilumina el Valle de Tórtolas, Dentro de unos minutos dejará de existir el día, la noche se adueñará de todo y los humanos volveremos al calor del pueblo, a la sensación placentera del hogar y del fuego.
La sombras de la noche dan forma a la silueta de la sierra de Lancharrasa, el valle ya se oculta en la oscuridad y la luz solar se refleja en el cielo con llamativos colores otoñales.


Un castaño deja que el sol se convierta en estrella, que siempre lo ha sido, las hojas apagadas adquieren un sentido mágico que contiene la tarde de apagado color azul. Las luces y las sombras se mezclan, parece que se estuvieran reuniendo para despedirse del día. En el espacio menudean algunas aves en busca de refugio, se siente mucho más la humedad del arroyo y la chopos coloreados por el otoño cadalseño van dejando paso a un paisaje menos luminoso.  


Un  fresno solitario crecido en la abandonada viña tiene la gran suerte de ver cada día la puesta de sol que le depara la naturaleza y la supervivencia. Al lado las ramas de la copa de un pequeño pino asoman como queriendo ver el espectáculo creado por el sol, el cielo y la tierra. Todo se entremezcla para crear un paisaje único que cada día intenta repetirse, pero que nunca es igual.





Y cuando la noche llega al Valle del Tórtolas toda adquiere otra dimensión, todo es infinito espacio cargado de extrañas y atractivas estrellas que se difuminan entre las nebulosas.
Cada momento y cada espacio esta cargado de belleza y buenas sensaciones, sólo necesitamos dejarnos apresar por tanta sublimidad para disfrutar y para saber que todo lo que nos rodea es inmensamente hermoso.



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

2 comentarios:

Manuel Gonzalez Fernandez dijo...

Un gran reportaje esta semana. Que el jueves estoy en cadalso me acercaré. Por el valle mi más sincera enhorabuena. Pedro un abrazo de manolo el nacho

Pedro Alfonso dijo...



Gracias Manolo.

Un abrazo