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Galayos-La Mira. Gredos

El Alto

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Un paseo con vistas desde el Alto hace 10 años, un lugar de Cadalso.

jueves, 30 de julio de 2020

TORREMOLINOS, por Miguel Moreno



TORREMOLINOS



Todo era distinto a cuanto había conocido. Con 19 años llegué desde Madrid a Torremolinos en 1975. Me hospedé en La Torre de La Roca, sexta planta. Allí una terraza deslumbrante y espectacular me mostró el mar en toda su plenitud. A lo lejos unos veleros blancos te hacían ver la vida del color del estaño, que es el más parecido al color de los sueños. Uno llevaba la cabeza llena de imágenes, pájaros e ilusiones desde Cadalso -que no tiene mar, pero tiene magia- y, a diferencia de otros lugares, allí nada te defraudaba. Te encontrabas lo que habías imaginado y... mucho más. Era como otro país desconocido dentro de España. Exageradamente más moderno y libre, una patria que colmaba todas tus apetencias de juerga, playa, chicas, ilusiones... Era, simplemente, el territorio de la fantasía.

Torre de la Roca

Vivíamos los últimos estertores del franquismo. El “tardofranquismo” lo llamaron después en revistas como “Hermano Lobo”. A años luz de estos tiempos estábamos entonces. Ni en Madrid existía todo aquello que en Torremolinos encontrabas a tiro de piedra. Aquel ambiente ejercía una fascinación maravillosa en los del interior; prueba de ello era la cantidad de películas que se rodaban allí. Una de ellas me impactó: El Puente, de Juan Antonio Bardem, protagonizada magníficamente por el pamplonica Alfredo Landa. Ese film me descubrió un Landa crepuscular y perdedor. Toda la cinta giraba en torno a un Torremolinos que únicamente se ve al final -un instante lleno de utopía-. La mirada melancólica de Alfredo nos muestra el desamparo de la soledad, la esperanza traicionada. Pura evocación onírica. El guion se inspiró en un relato de Daniel Sueiro: “Solo de moto”.


Discoteca PIPER´S

Recuerdo a chicas con despampanantes biquinis pululando por la playa y atardeciendo por la calle San Miguel. Durante las noches te las encontrabas en la Avenida de Montemar, en discotecas como METRO, a la que se bajaba por unas escaleras una vez franqueada la puerta que te abría un portero elegantemente uniformado. Abajo encontrabas todo impoluto, muy ordenado, con los camareros perfectamente uniformados. En la Avenida Palma de Mallorca estaba la celebérrima PIPER´S, ubicada en un extensísimo sótano.



La Nogalera. Torremolinos

 La sorpresa que recibías al entrar y toparte con un coche antiguo era mayúscula y ya quedabas atrapado dentro de un mundo inédito y distinto, parecido al de “Las Mil y una Noches”. Esa discoteca fue conocida en medio mundo. Los desperdicios que quedaban de nosotros los recomponíamos amaneciendo en El Goloso. Torremolinos fue también, junto a Sitges, lugar de encuentro de homosexuales y lesbianas que frecuentaban el Pasaje Begoña, en pleno centro, al lado de su lugar de cita actual en La Nogalera. La noticia de una redada en dicho Pasaje de la policía (los grises) contra ellos en 1971, dio la vuelta al mundo.

Pasaje Begoña

Supe de un polaco que organizaba conciertos de piano en su “Villa Chopin”, en la calle Loma de los Riscos. Invitaba a cualquier persona amante de la música clásica de su compatriota, Chopin. Han pasado “cienes” de años y yo amaba entonces otro tipo de melodías… Aquello vive conmigo entre emociones al recordarlo. Cada año llegando mediados de julio vuelvo con mi mujer a mis “santos lugares”. Y le hablo de mis recuerdos "torremolinenses" y ella me mira sorprendida, como si de un niño que acabara de descubrir una grata sorpresa se tratara. Los recuerdos me hacen volver a vivir mientras ella sigue alumbrando el camino de mis sueños. A tu edad y sueñas con esas cosas…



                                                                                        Miguel MORENO GONZÁLEZ

6 comentarios:

Anónimo dijo...

MADRE MIA!!!! Miguel que relato más chulo ya te lo dije por privado , se ve que amas Torremolinos y que tienes maravillosos recuerdos de el yo también lo conocí hace años y ahora tal y como lo cuentas me haces vivir momentos que yo pasé allí las fotos antiguas son una reliquia y menudo porte tenías vaya ligón y tienes razón cuando dices que estar allí era como ir a otro país en aquellos maravillosos años gracias por compartir tus momentos bonitos el Torremolinos

Maria Antonia Hernández

Anónimo dijo...

También por ese año, pero con con 32 años, estuve en Torremolinos y su puerto Banus que no se parece en nada al de hoy.

Vidal Fermosell Jimenez

Anónimo dijo...

Caray, Miguel! Cada vez me das más envidia por cómo escribes. Yo tengo vivencias similares. Como sabes, mi familia materna vive y es de Málaga la mayoría aunque su procedencia inicial es Motril. Yo pasaba los veranos allí, alternando los tres meses de vacaciones entre Málaga y Rozas de Puerto Real, mientras estudiaba el bachillerato y después, mientras hacía la carrera y trabajando al mismo tiempo, el mes de permiso lo pasaba en su mayoría en Málaga.
Con mis primos, conocedores del territorio de primera mano, experimenté cosas muy parecidas a las que describes y conocí casi los mismos lugares y no descarto haber coincidido en algún momento contigo. En 1975 tenía 24 años. Alternabamos Torremolinos y Marbella, según estuviera el ambiente o según hubiera salido el día anterior, eso de quedar con alguien...
Yo soy incapaz de describirlo como tú, amén de mí falta de memoria para los nombres de locales etc. Me encanta el escrito y me resulta cercano, muy cercano. Enhorabuena.
Pepe V.

Anónimo dijo...

Memoria prodigiosa. Alimentada por tus frecuentes visitas a tus santos lugares. Recuerdos que enriquecen tu vida y ella que siempre está allí contigo, compañera fiel que de seguro disfruta viéndote feliz. Por eso es tu luz, la que alumbra tu camino de sueños.

Miguel Moreno González dijo...

Gracias a todos por vuestra generosidad. Estas cosas se agudizan con la edad: Cada vez tienes más recuerdos y menos futuro. Justo al revés de como nos ocurría entonces. "Ya me entenderás...", respondia mi padre cuando yo le decía que no le entendía. "La juventud es como una enfermedad que curan los años y te dejan los anticuerpos del recuerdo..."
Muy agradecido.

Anónimo dijo...

Pedro Alfonso Preciosa fotografía de Torremolinos

Agustín Capitán Sanchez

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