San Antón

Abedular de Canencia

martes, 26 de mayo de 2015

Sahagún-El Burgo Ranero. Camino de Santiago. Camino Francés


Camino de Santiago.Camino Francés
Sahagún-El Burgo Ranero






Camino de Santiago.Camino Francés
Etapa 19 (1ªParte) Sahagún ( León ) - El Burgo Ranero ( León )
 18.4 Km.

   Sahagún

La etapa 19 del Camino Francés une las poblaciones de leonesas de Sahagún y Masilla de las Mulas, en total son unos 37,4 km, pero nosotros, y creo que con acierto, la hemos dividido en dos partes, la primera parte nos llevará hasta la pequeña población de El Burgo Ranero con un total de 18,4 km recorridos. Decir que hay peregrinos que se hacen los 37 kilómetros y pico hasta Mansilla, toda una maratón, pero para nosotros es casi seguro que sería mucho, de ahí dividirla.
 

   Arco de San Benito y Convento de la Madres Benedictas.

Esta etapa tiene dos recorridos, uno es el conocido como la Calzada Romana, el otro es el que no lleva por un andadero llamado el Camino Real, tal vez no tan histórico pero con árboles y fuentes. Los dos itinerarios se separan en Calzada de Coto y se vuelven a juntar en Reliegos.
Sahagún es el primer pueblo de León y todo un hito en la historia del camino, buenos albergues y la extraordinaria belleza de sus monumentos hacen que esta localidad quede para siempre en el recuerdo de los muchos peregrinos que a diario la atraviesan camino de Santiago.


                                         Cruceiro junto al Puende del Canto

El nombre procede de San Fagún ( San Facundo ) mártir, como todos los santos, del siglo XI que se afirma está enterrado en el monasterio de los monjes de Cluny que hubo en esta localidad, hoy desaparecido y donde sólo podemos ver la Torre del reloj y una puerta. Los monjes de Cluny llegan a Sahagún en el año 1080, comenzando desde este momento tiempos de esplendor, tanto que llegó a ser la principal abadía benedictina de España. Por aquellos tiempos los peregrinos tenían cinco hospitales para su uso y además los monjes, ricos en tierras, donaban cada año mil fanegas de trigo para los peregrinos del Camino.

La etapa comienza en el Puente del Canto sobre el río Cea, antes encontramos un bonito cruceiro, y continuará por un andadero hasta el cruce de Calzada de Coto.


    Puente del Canto sobre el río Cea.


Por el andadero construido a la derecha de la pista llegamos en poca más de cuatro kilómetros al cruce de Calzada de Coto, aquí seguiremos por una carretera asfaltada que a poca distancia se bifurca por la pista habilitada para peregrinos, una cruz indica el comienzo de la pista. La pista es sosa y aburrida, nada tiene, por no tener ni árboles, porque los que han plantado hace años todavía no dan mucha sombra, aunque algo es algo, más para los peregrinos que se aventuran a recorrer estas tierras en pleno verano, calor del bueno lo que aquí debe hacer por esas fechas.



Lo primero que nos llama la atención es una pequeña ermita llamada de Perales, nos desviamos unos metros para verla y sin más continuamos hacia Bercianos del Real Camino. Esta ermita se encuentra a menos de dos kilómetros de Bercianos, es de capilla simple y planta cuadrada y fue confiada al hospital del Cebreiro en el siglo XII. En el año de 1782 el obispo de León, Cayetano Antonio Cuadrillero y Mota, concedió cuarenta días de indulgencia a las personas que rezaren una salve delante de esta santa imagen de la Encarnación de Perales, extramuros de Bercianos del Real Camino Francés, esto lo pone en una placa, y como cerrada estaba, la salve la recé desde fuera que creo tendrá el mismo valor de indulgencia, bueno, la verdad es que recé tres salves, con lo que la indulgencia me duró 120 días, es decir cuatro meses.


                         Cruz en memoria de un peregrino fallecido a la entrada de Bercianos

   Casas de adobe en Bercianos.

Bercianos es un pequeño pueblo de casas de adobe y poco más, fue cedido al monasterio de Sahagún en el año 966, antiguo si es, aunque a mí lo que más me gusta es el nombre del pueblo, Bercianos del Real Camino Francés.



   Palomar cerca de Bercianos.

Después de atravesar Bercianos por su calle Mayor, volvemos a tomar el andadero habilitado para peregrinos donde los árboles dan un toque de belleza natural, que falta hace en estas tierras llanas donde la vista se pierde sin nada que la entretenga.




Una zona habilitada para el descanso a la izquierda del camino, con mesas y asientos de piedra y una arboleda sobre un primaveral manto verde nos cautiva y nos anima al descanso y a la buena mesa, es hora de comer y beber algo. Y mientras comemos tenemos la visita de un peregrino que camina al contrario, viene de Santiago y dice que va hacia Bilbao, pero mientras esto nos cuenta y nos canta, si también canta, solicita algo de comida, porque según él lleva algunos días comiendo poco o nada, le entregamos un trozo de queso y algo de pan y tras la cancioncita continua su particular camino.




Al reanudar la marcha pasamos junto a una laguna, se llama la laguna Grande de Bercianos, está al otro lado del camino y de la carretera que paralela a éste nos lleva hasta el pueblo, algunos decidimos cruzar y echar un vistazo. El lugar es un remanso de frescor y vida en medio de estos páramos castellanos, más si en toda la etapa hemos encontrado algo con lo que entretenernos, nada de nada, así que un buen rato observando el movimiento de las aguas, el vuelo de un par de patos y escuchando los sonidos del canto de algunos pájaros, son todo un aliciente para nuestros anodinos sentidos. Esta laguna, como casi todas, también tiene su leyenda, es algo así....   El rey aragonés Alfonso el Batallador y su general atacaron y quemaron Bercianos del Real Camino. Muchos de sus habitantes huyeron en la noche precipitándose en las aguas fanganosas de la laguna. Se dice así, que cuando un cazador mata una polla de agua suena un graznido especial, porque son las almas de los habitantes de Bercianos que andan vagando.



   Laguna Grande de Bercianos.




Al volver a tomar de nuevo el camino me encuentro con un enorme lagarto, ya había visto muchos, si muchos, todo el camino entre Bercianos y El Burgo Ranero está lleno de agujeros en los que viven estos reptiles terrestres pertenecientes a la orden de los Saurios, pero en todas las anteriores visualizaciones nunca me dio tiempo a realizar foto alguna, desparecían en dos tres segundos de mi vista, cosa que este último no ha hecho y le he disparado dos fotos, una es esta. 

   Lagarto ocelado.

                         Cruceiro a la entrada de El Burgo Ranero.

Los casi ocho kilómetros que separan Bercianos de El Burgo Ranero se hacen mucho más cortos gracias a la laguna y a los mencionados lagartos, siempre caminando por el andadero junto a la carretera, se llega al final de esta media etapa nuestra, El Burgo Ranero. 
Este pueblo dicen se hizo conocido gracias a un escritor viajero de nombre Laffi, que en su obra Viaggio describió el ataque de una manada de lobos a un peregrino cerca del pueblo, peregrino que fue totalmente devorado por los lobos. Hoy desgraciadamente ya no quedan lobos y el pueblo vive tranquilo del paso de los muchos peregrinos que llegan hasta aquí y se quedan a dormir en alguno de los albergues existentes, uno de ellos lleva el nombre del escritor de Bolonia, Domenico Laffi, o de los modernos hoteles. Nosotros elegimos el Piedras Blancas, justo enfrente del albergue.



El Burgo Ranero conserva la construcción típica de la zona, su casas siguen siendo de tapial de adobe y en ellas podemos encontrar elementos decorativos como puertas y ventanas con distintos herrajes como muestra del pasado, también el buzón de la foto no deja de sorprenderme. El Camino sigue la Calle Real dejando la iglesia a la derecha. El pueblo existe desde el siglo XI y su iglesia parroquial dedicada al Apóstol San Pedro posee un retablo mayor renacentista en madera policromada del siglo XVI, la Virgen de las Nieves o Virgen Manca, imagen de gran valor, se encuentra hoy en el Museo Catedralicio de León




La iglesia está vinculada al Camino Francés del Camino de Santiago en España. La fabrica destaca por su torre cuadrangular con vanos para las campanas y cubierta piramidal con tejado a cuatro aguas.
Hoy hemos terminado sin mucho cansancio, media etapa o 18,4 km. está bien, mañana nos esperan otros 18 y Mansilla de las Mulas con un gran casco antiguo e importante centro comercial, pero ahora toca disfrutar de la tranquilidad de El Burgo Ranero, un pueblo leonés en pleno Camino de Santiago, que no llega a los 1000 habitantes, aunque parece que fueran menos, donde la noche se funde con las estrellas y los sueños de miles de peregrinos que aquí pernoctan desde hace siglos en su caminar hacia poniente donde les espera la catedral de Santiago.



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Otra etapa que me lleva al camino sin esfuerzo, leer tu blog me hace sentir dentro de cada etapa, disfrutar de bellos paisajes y conocer parajes e historias del camino gracias a tu amena lectura.

Gracias

Inés

Anónimo dijo...

Precioso toda la etapa.

Anónimo dijo...

Enhorabuena, Pedro, por traernos tan buenos recuerdos, de una etapa un tanto insulsa, pero que, según tu relato, parece más interesante de lo que en realidad fue.Un Abrazo,
Alejandro

Anónimo dijo...

Ya te queda menos para finalizar tus maravillosos reportajes del Camino Francés. Ya estoy esperando con ansiedad el siguiente. Enhorabuena.

Mercedes

Pedro Alfonso dijo...


Gracias por vuestros mensajes y gracias por ser parte de mi Camino, de nuestro Camino.

Abrazo