San Antón 2010

San Antón 2010
Recordando la fiesta de las sanantoneras de 2010

Vidrios de Cadalso

Vidrios de Cadalso
La producción de los hornos de Cadalso tiene éxito en origen por la simplicidad de la decoración y de las formas. Muchas de éstas son tradicionales, y fueron anteriormente usadas por la orfebrería. Más tarde durante los siglos XVI al XVII se ven influidas por las venecianas.......

martes, 7 de abril de 2015

Siete Picos, la sierra del dragón.



           Siete Picos, la Sierra del Dragón   



El macizo de Siete Picos es una de las cumbres más conocidas de nuestra Sierra de Guadarrama, su línea de cumbres es perfectamente visible desde la ciudad de Madrid y en muchos kilómetros a la redonda.
Si miramos desde el sur nunca nos saldrán las cuentas y después de contar notaremos que nos falta un pico para los siete, efectivamente la línea de cumbres  está compuesta por seis picos alineados de este a oeste, siendo el más al oeste el primer pico, llamado Majalasna, un poco más bajo que los demás y algo separado.



    La Maliciosa desde la subida al Telégrafo.


En otro tiempo aquí existieron don construcciones , el Refugio del Club Alpino Español que se encontraba en la pradera de Siete Picos y el otro era la Torre del Telégrafo Óptico situada en la rocosa cumbre.


Esta marcha circular es de las más clásicas y frecuentadas de la Sierra, pero si en verano puede ser un sencillo paseo, en invierno se convierte en una excelente zona para practicar el montañismo invernal, ya sea con raquetas o crampones.
Existen diferentes itinerarios para ascender a Siete Picos, el que nos ocupa es tal vez el más frecuentado, por ser el de menor desnivel, ya que al comenzar en el Pto. de Navacerrada a 1860 m el desnivel,  sólo tendremos que ascender los 278 m. que nos separan del séptimo pico que se encuentra a 2138 m.


   Cerro Minguete y Montón de Trigo, detrás la cumbres de la Mujer Muerta.   






El recorrido es tan simple como evidente, partiendo del Pto. de Navacerrada tomaremos la carreterita del Escaparate para subir a la izquierda de las pistas de esquí hasta el Cerro del Telégrafo. 1982 m., pedregosa loma que precede a los Siete Picos.




   Peñalara



Una vez pasado el Cerro del Telégrafo llegamos a la pradera de Siete Picos y tras un collado nos elevamos por una empinada cuesta poblada de pinos en su mayor parte que nos dejará, no sin esfuerzo, en la línea de cumbres con el Séptimo Pico, el más alto con sus 2138 m.



   Septimo Pico, primero que encontramos en nuestra subida desde el Pto.Navacerrada.



Atravesar este pequeño y empinado pinar, hoy cargado de nieve, nos sorprende la belleza de las formas que la nieve y el aire han logrado modelar en los pinos. Hasta aquí las raquetas se hacen, al menos hoy, imprescindibles, más arriba en la cuerda serán necesarios los crampones.



   A partir del primer pico cambiamos las raquetas por los crampones.

   Casi sin darnos cuenta la niebla se echa encima.   




La línea de cumbres que forman los Siete Picos, apenas llega a un kilómetro de longitud, tiene forma de arco, así Cercedilla se encontraría en la parte cóncava, la que mira al sur. En la antigüedad a los Siete Picos se les denominaba la Sierra del Dragón, por semejanza de sus picos con el lomo de los dragones.






   Con Joaquín que siempre está cuando le necesito.


Pero sigamos ascendiendo hasta coronar la base del Sétimo Pico, cubierto de  nieve-hielo y atractivo bajo un cielo de azul intenso que nos recibe con algo de niebla. Desde aquí hasta el Segundo Pico de 2088 m., todas las cumbres están formadas por amontonamientos de piedras que nunca sobrepasan los 2100 m. y que al estar libres de pinos adquieren un aspecto tenebroso diría, más por la niebla que hace tiempo nos envuelve. No ocurre lo mismo con el Primer Pico o Majalasna que al no superar los 2000 se encuentra rodeado por el pinar.






Niebla y mucha nieve, algo de viento y frío, unos -4 grados reales, no tengo ni idea de la sensación térmica que soportamos, pero puede que hasta -8 grados, fueron parte de este hermoso día de montaña que por unos minutos nos tuvo algo despistados en las cumbres de Siete Picos, sin huellas que seguir y con el encanto del sol y la niebla jugando a enseñarnos un a veces cielo azul.



















   Al descender la niebla desaparece, pero simplemente es que no vamos por el buen camino.

   Volvemos a subir y de nuevo aparece la niebla.  


   La ventana, uno de los lugares más atractivo de Siete Picos.



 
Toda la loma de cumbres es un laberinto de bloques graníticos que apenas sobresalen unos pocos metros del suelo, en algunos encontramos lugares para practicar con los crampones y el piolet, nunca más de cinco o seis metros, pero suficientes para disfrutar de estas paredes cargadas de nieve. Otro lugar donde la vista no se cansa de mirar es la llamada Ventana del Diablo situada en el tercer pico, una formación geológica de la que se decía a principios del siglo XX  que “pocos son los que han triscado por sus peñotes cimeros, que cuelgan en abismos que espantan en su vertiente sur y defendidos por la espesura de la selva en la cara norte”.




Haciendo unos pinitos en nieve dura, sólo eso.

   Peñalara y Valsaín.



    La niebla desaparece.








   Panorama desde Siete Picos


Entre dos rocas comimos algo, poco porque las manos se quedaban heladas, luego bajamos más de la cuenta entre la niebla, pero el sol nos iluminó el hundido valle de Valsaín y volvimos a subir para ya descender hasta el Collado Ventoso entre pinos tan cargados de nieve que sus ramas se hundían en el nevado suelo.



   Descenso por la umbria de Siete Picos.




   El Collado Ventoso.  





Para regresar tomamos el Camino Schmid hasta el Puerto, gozada de camino hasta arriba de nieve y sin gente, espectacular los montones de nieve y los cristales relucientes que comenzaban a caer de los pinos por el calor del mediodía.


   Por el camino Smitch de regreso al Pto. de Navacerrada.




Y al llegar al Puerto no podía faltar la cervecita fría con patatas fritas sentados en la terraza de la cafetería Dos Castillas, cosa que intentamos, pero desistimos por el frío y porque las sillas y las mesas se encontraban medio enterradas por la nieve, en vista de lo cual nos metimos dentro y disfrutamos.



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

6 comentarios:

Anónimo dijo...


Que paisajes mas impresionantes y que belleza de montañas.

Gracias Pedro.

Inés

Pedro Alfonso dijo...



Las montañas de la Sierra de Guadarrama son sencillas y de poca altitud, pero en invierno todo se transforma y podemos encontrar lugares de excepcional belleza y cumbres muchos más alpinas y peligrosas.

Gracias por tu mensaje Inés.

Un saludo
Pedro

enrique garcia dijo...

Bonita ruta zorro corredero

enrique garcia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pedro Alfonso dijo...



Desde luego que es una bonita ruta, más en invierno cuando los picos formados de rocas se cubren de nieve o hielo.

Un saludo
Pedro

Anónimo dijo...


Perico, tú si que sabes.

Gracias por las fotos y a ver si me llevas un día contigo.