San Antón

Abedular de Canencia

domingo, 13 de marzo de 2016

Salus, toda una vida de campo cadalseño



A Salus que siempre estará en el campo de Cadalso




No existe en él ninguna señal, ni tan siquiera una leve huella que le identifique como hombre de campo, es como si el tiempo y la edad hubiesen borrado de su semblante los días secretos que Salus lleva dentro. Sólo él recuerda su destino desde la niñez, sólo él sabe lo que ha luchado y soñado, sólo él es dueño de su interior, ese que los demás sólo intuimos. Los años fueron abriendo caminos y viñas, huertos y arados, uno tras otro fueron pasando por la vida de este cadalseño sencillo y amable, abierto y cariñoso, trabajador y amante, un sello que hoy luce Salus, pero que también han lucido cientos de hombres cadalseños entregados a la dura lucha con el campo y las cepas. Desvelar el significado de esta placa es muy difícil para mí, es sentir que todos los que amamos este pueblo que nos vio nacer, notamos que en Salus están representados todos esos hombres de campo que juntaron sus fuerzas y sus sueños para darnos con lo poco que tenían la mejor vida, lo mejor de ellos. 

 
    Con sus nietos.

Hoy no puedo contener el temblor y los recuerdos de días de vertedera y poda, de vendimias y acarreos, de pagos de la cooperativa que me inundan como si fuera ayer, y ahora mismo sólo me viene a la mente la precariedad con la que siempre han tenido que luchar para sacar a sus familias, a su campo, a su propia vida adelante. Aquellos años ya pasaron, ya no se ven filas de caballerías subiendo la cuesta de Tórtolas, ya no hay hombres cubiertos con mantas bajo la lluvia, ya no salen humaredas de las lumbres calentando el puchero, ya no hay talegas que envuelven con delicado amor la merenderas y el chusco, ya no hay colas en la cooperativa, tampoco se ven pasamontañas hechos por mujeres enamoradas de sus caballeros andantes, ni siquiera vemos las boinas en las cabezas, ya nada nos queda, pero he aquí que aparece un personaje cargado de cadalseñismo para recordarnos a todo el pueblo lo que sucedía en aquellos lejanos años.

 

Querido Salus, esta placa es sólo un reconocimiento más por tu trabajo, ya era hora que alguien sin fama y sin tele fuera premiado, es el agradecimiento de todo Cadalso por la gran obra de la que has sido autor, es algo que tú y todos los demás cadalseños de campo os habéis merecido siempre, y con esta sencilla placa te estamos diciendo y también a ellos, que vuestro trabajo no ha sido algo anodino sino la fuerza y el amor que hemos recibido para hoy ser lo que somos, y por eso todos os estaremos siempre agradecidos.

No quiero dejar de mencionar a todas esas  mujeres que siempre han luchado desde la casa por un Cadalso mejor, a tu mujer Pili y a todas ellas que son también parte importante de la vida del campo, del día a día conviviendo con sus hombres, sus hijos, su casa, tomando conciencia de su labor nunca reconocida.


    Junto a su mujer Pili

 Muchas gracias Salus por hacerme sentir mucho más cadalseño y por haber conseguido hacer brotar de lo más profundo de mi ser los mejores sentimientos y el amor a todos los hombres y mujeres que han ido formando este pueblo, aquel que muchos conocimos y al que un personaje cadalseño le denominaba como "No hay una España como la de Cadalso"


    Con sus hijas

ENHORABUENA Y UN FUERTE ABRAZO

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena "Salus" por este reconocimiento, muchos han sido los que, como tú, han ayudado a que Cadalso fuera una gran zona vitivinícola y ya no están entre nosotros.

Y enhorabuena a los que mantienen o emprenden con nuevas bodegas para que no se pierda esta gran labor que hicieron nuestros antepasados.

Un saludo,
Roberto García Escudero

Miguel Moreno González dijo...

Siempre han existido en este país juglares que han glosado a las buenas gentes con justicia y sentimiento ejemplar. Todos los pueblos de España contaban con uno de ellos que les ofrecían lo mejor de si mismos para regocijo del resto de los lugareños. Les componían poemas o escritos inspirados en su honrado quehacer diario que les hacían conocidos más allá de sus reducidas fronteras.
Gracias a esas composiciones conocemos de la existencia de estas personas íntegras, humildes y tocadas con el aura de la bondad. Los investigadores y estudiosos de nuestros orígenes y culturas que bucean incansables en innumerables archivos, consiguieron rescatarlos para que ningún personaje de estas admirables historias quedara en el olvido.
Ese mundo romántico y entrañable brilló con luz propia en la Edad Media. ¿Quién no ha visto películas ambientadas en esa época narradas de forma tan primorosa que nos hacían desear haber vivido entonces?
Pedro es el juglar y Salus es el héroe de esta historia real tan cadalseña y humana que nos hace quererla en primera persona.
Salus, en ti se resumen las virtudes más nobles de este pueblo, esas que sirven de ejemplo a las generaciones actuales que jamás sabrán de vuestros trabajos incansables, de vuestras penalidades, de vuestros sacrificios y de vuestras lágrimas solitarias... Siendo tantas y tan diversas nunca fueron capaces de borrar de vuestros labios esas pequeñas sonrisas ni tampoco vuestras delicadas caricias a plantas, animales y personas.
Este hermoso y merecido homenaje que te han hecho contiene también el de tantos y tantos paisanos que, como tú, hicieron que este pueblo sea tan especial. Es un orgullo enorme el tenerte como paisano. ¡Enhorabuena Salus! Y tú, Pedro, nunca dejes de recordarnos lo que somos y de donde venimos...

Anónimo dijo...


Mi más sincera enhorabuena a Salus por este homenaje, decirle que se lo merece y con creces y que le deseo lo mejor.

Entonio

Anónimo dijo...


Enhorabuena Salus.

Mariano