El Molinillo

El Molinillo
Ver desde dentro el problema y el abandono sería lo mejor que podría pasar para que la sensibilidad de todos se uniera y por una vez el sentido común sirviera para recuperar esta joya de nuestro pasado y nuestra cultura.

Vidrios de Cadalso

Vidrios de Cadalso
La producción de los hornos de Cadalso tiene éxito en origen por la simplicidad de la decoración y de las formas. Muchas de éstas son tradicionales, y fueron anteriormente usadas por la orfebrería. Más tarde durante los siglos XVI al XVII se ven influidas por las venecianas.......

viernes, 27 de diciembre de 2013

Adiós, otoño cadalseño.


     Otoño presente, invierno en la cera de enfrente




El otoño ha terminado, la lluvia fue muy escasa y los árboles nos cautivaron con sus hojas que este año duraron más, es la atracción de los colores lo que nos embelesa y cautiva cada otoño.


En cualquier paseo por nuestros campos o montes, podemos observar como el color de la naturaleza comienza a cambiar a medida que el otoño se aproxima al invierno, muchas son las variedades de árboles que en cada rincón de Cadalso o de cualquier lugar adquieren esa tonalidad de colores que va transformando la policromía del paisaje hasta llegar a una belleza que a todos nos atrae.





Es esa magia con la que la naturaleza sabe seducirnos en cada estación, porque si es verdad que cada estación es diferente, no cabe la menor duda de que todas tienen algo que es capaz de hacernos sentir el esplendor de tanta hermosura.


Cada árbol adquiere un tono de color distinto, y si miramos de lejos apenas distinguimos que árbol es, solo el tono de cada uno de ellos acentúa los matices que conforman nuestra mirada. Qué difícil debe ser plasmar estos colores naturales en un lienzo, sólo los mejores pintores sabrían que colores mezclar para conseguir las distintas tonalidades de cualquiera de estos paisajes que el otoño nos regala.




A medida que nos acercamos, los tonos parecen más claros, podemos ver mejor las hojas e incluso los frutos, es en este momento cuando la amalgama de colores se pierde para dibujar un solo color que nuestro ojo capta sin la dificultad de esa mirada lejana donde todo se mezcla.





Podemos observar un madroño, un roble o cualquier otra especie arbórea, a media distancia captamos toda la belleza que nuestros ojos retienen, es como una cámara fotográfica, solo que la hemos puesto en ráfaga y cada segundo una nueva imagen se va grabando en nuestra retina, que nos inunda y nos relaja para al final quedarnos sólo con la mejor percepción que nuestros sentidos, principalmente la vista,  ya han convertido en una estampa que se grabará para siempre en el disco duro de nuestro enorme y potente cerebro, ya le gustaría a cualquier disco duro tener la capacidad de almacenamiento que pueda tener nuestro cerebro, unos más que otros, que conste.






Pero la mirada no para ahí, la capacidad de ver va mucho más lejos y es en las cortas distancias cuando nos percatamos de esos pequeños detalles que nunca se pueden ver y apreciar en la lejanía. Unas hojas, unos frutos, el color, la estructura, todo es capaz de hacernos sentir que la naturaleza esta viva, es sencillo dejarnos atraer como el imán atrapa al hierro, todo ocurre en segundos y puede ser algo tan liviano como unas simples hojas.






De cerca todo es más apreciable, podemos sentir los latidos de la naturaleza y la sencillez de la creación en unas meras hojas de madroño, de roble, de encina o de la cadalseña y abundante cornicabra y hasta de una cepa, sólo son hojas, pero todas forman parte de nuestro emblemático entorno, y todas cada otoño non vuelven a regalar la enorme sutileza de su textura y color.






En unos días el duro invierno que acaba de llegar, volverá a aniquilar las hojas haciendo desaparecer los colores del otoño, todo se volverá gris y la naturaleza descansará en el largo sueño invernal hasta que los fríos desaparezcan y la siguiente estación pida paso, entonces habrá llegado la primavera y con ella volverán a resurgir los brotes de la vida, esa vida que cada año se convierte en el milagro de la naturaleza.





Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosas fotos del otoño cadalseño.

Gracias y Feliz Año.


Mariano

Anónimo dijo...

De verdad que el otoño en una preciosa estación de Cadalso, y todavía lo es más en tus fotos. Una vez más te agradezco esos detalles, esta vez en hojas, que nos regalas.
Sabes captar ese detalle que a primera vista no se ve y también tienes la magia de saber encontrar con tu cámara lo que al ojo humano a veces se le escapa.

Muchas gracias por los buenos ratos que paso gracias al Zorro y Feliz Año 2014.

Un beso.
Inés

Pedro Alfonso dijo...

Muchas gracias Inés y feliz año 2014 también para ti y tu familia.

Un saludo.
Pedro