Flores de Cadalso

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Pinturas iglesia

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En el año 1947 se realizan las pinturas del Altar Mayor, pinturas que los de cierta edad hemos conocido, el pintor se llamaba Félix y cuentan....

martes, 10 de enero de 2017

O Cebreiro-Triacastela. Camino de Santiago. Camino Francés


Camino de Santiago. Camino Francés


O Cebreiro-Triacastela




Camino de Santiago. Camino Francés
Etapa 27 O Cebreiro-Triacastela 21 Km.



La etapa entre O Cebreiro y Triacastela es relativamente tranquila si la comparamos con la anterior y la subida al Cebreiro. Al principio tenemos un par de puertos a los que se asciende sin ningún problema por la altitud, pero esta vez algo complicado por la inmensa lluvia que nos sorprendió en el Poio, por lo demás tranquilidad y sosegada bajada hasta Treiacastela.
Hasta Viduedo se camina por encina de los 1200 m. de altitud, lo que hace que el paisaje desde las alturas esté lleno de encantos en forma de montañas y paisajes verdes, estamos en los montes gallegos por donde penetraron los romanos en Galicia y algunos siglos después los peregrinos medievales, entre los que destaca el conocido Aymeric Picaud que escribió refiriéndose a estas tierras 
"Pasado el Monte Zebreiro se encuentra la tierra de los gallegos, abundante en bosques, agradable por sus ríos, sus prados y sus riquísimos pomares, sus buenas frutas y sus clarísimas fuentes; es rara en ciudades, villas y sembrados. Escasea el pan de trigo y vino, abunda en pan de centeno y sidra, en ganados y caballerías, en leche y miel, y en grandísimos y pequeños pescados de mar. Es rica en oro y plata, tejidos y pieles silvestres y otras riquezas"

O Cebreiro es un lugar mágico en el Camino de Santiago, aldea de pallozas en el pasado y hoy de albergues, hoteles y tiendas que acogen al peregrino en su último obstáculo importante antes de Santiago. La lluvia que no ha dejado de caer durante toda la noche, nos acompaña en nuestra salida de O Cebreiro y durante el recorrido de apenas tres kilómetros que nos separa de Liñares, un cruce de caminos a 1236 m. con una preciosa iglesia de finales del siglo VIII dedicada a San Esteban. A continuación nos espera el ventoso Alto de San Roque y su imagen del peregrino que sujeta su sombrero para que no se lo lleve el viento; me contaron que la imagen mira hacia la puesta de sol, pero yo el sol ni lo vi ni lo pude imaginar, y creo que esto le pasará a muchos que pasen por aquí, porque la niebla y el viento son muy asiduos compañeros del enorme peregrino de metal. La llegada a Hospital de la Condesa, señora que no vimos por ningún sitio, ni tampoco a los escasos 25 habitantes de esta aldea, que también para no ser menos, nos recibió con torrencial lluvia y frío, menos mal que hay un albergue y un acogedor bar restaurante, es lo único para el peregrino además de la iglesia de San Juan de estilo románico y cuyo acceso se hace por una escalera. En el caliente y acogedor bar esquivamos la lluvia, por el momento, y un caldo muy caliente nos ayudó a recuperar casi todo.
Desde Hospital, un pequeño desnivel nos llevará al Alto do Poio, un pequeño puerto de asfalto donde la lluvia caía a mares, tanto que ni tiempo tuve de hacer fotos, sólo una para demostrarme a mi mismo de lo que era capaz con este tiempo, eso si, recuerdo haber entrado en un bar a sellar y del que me costó salir debido al mal tiempo de fuera y al acogedor calor de dentro, bueno, y a unas empanadas que me decían; cómeme. Desde aquí bajada a la aldea de Fonfría y a Viduedo, donde el tiempo comenzó a mejorar y me recibió el sol y una alegre señora con sus vacas. Un vino blanco, creo que albariño, en el único bar, y una corta conversación antes del vino con la señora; me dijo que la ermita estaba dedicada a San Pedro, por esto tal vez el buen tiempo, y un adiós a mis acompañantes peregrinas alemanas desde el Alto do Poio hasta aquí, este adiós también antes del vino.
El Camino atraviesa la aldea y en fuerte descenso se dirige hasta Triacastela por caminos pedregosos, llenos de barro, y anegados por la lluvia, pero las vistas desde aquí son espléndidas, el sol luce y la niebla y la lluvia han desaparecido. Abajo Triacastela nos espera y detrás los montes y prados del Valle de Sarria, territorio por donde discurre la siguiente etapa.
La llegada a Triacastela es muy acogedora, hemos pasado por Filloval y a continuación por el Corredor de Pasantes donde nos reciben unos enormes castaños, uno de los cuales está considerado monumento natural, yo ni lo vi. Y a continuación la iglesia de San Pedro con su cementerio anejo y la imagen en la torre de Santiago peregrino, y un poco más adelante el moderno albergue y el descanso merecido de estos sencillos y vulgares peregrinos que atraviesan estas tierras gallegas con la ilusión de llegar a Santiago.


    O Cebreiro





    Calles de O Cebreiro
    O Cebreiro




    Montes gallegos


    Iglesia de San Esteban. Liñares. Lugo

    Llegando al Alto de San Roque

    Monumento al peregrino

    La niebla y el peregrino

    Hospital desde la bajada del Alto de San Roque 
    La lluvia nos acompaña, arriba algo de nieve.   

    Hospital de la Condesa. Lugo.

    Iglesia de San Juan. Hospital de la Condesa

    Interior iglesia de San Juan

    Mucha lluvia y niebla en el Alto do Poio

    Iglesia de San Juan, Fonfría


    Mis compañeras peregrinas alemanas degustando unas filloas en Fonfría


    LLegando a Viduedo la niebla se disipa y aparece un tímido sol.


    Entrando en Viduedo


    Viduedo. Lugo

    Ermita de San Pedro en Viduedo    

    Triacastela. Lugo


    Corredor de Pasantes

    Iglesia de Santiago. Triacastela

                            Imagen de Santiago. Iglesia de Triacastela

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bonito todo el recorrido y eso a pesar del mal tiempo. Me ha encantado, espero hacer algún día el camino. Gracias Pedro

Inés

Pedro Alfonso dijo...

Si puedes no lo dudes, todo el camino está lleno de emociones y amistades compartidas. Gracias a ti por seguir al ZC.

Un saludo

Anónimo dijo...

Etapa dura, Puerto del Poyo por medio

JGabriel Storch de Gracia

Pedro Alfonso dijo...

Así es Gale. Un saludo

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

Subiendo de Piedrafita
pernoctamos en hostal,
Babel internacional
en cuyo lar se concita.
Acudimos a la cita
y Santiago se alboroza,
al ver a mozo y a moza,
en Cebreiro por la calle
enlazados por el talle
en tierra de la Palloza.

Pedro Alfonso dijo...

Gracia Saturnino, bello poema.

Un saludo

Anónimo dijo...

Que etapa tan bonita. Las filloas asquerosas o te dieron a ti las buenas.

Como disfrutamos esta etapa,nunca la olvidaré

Besos

Mercedes

Pedro Alfonso dijo...

La mía estaba muy buena, recién hecha y calentita, las vuestras seguro que frías, después de seis horas....

Un beso.