San Antón

Abedular de Canencia

domingo, 4 de diciembre de 2016

En recuerdo de Miguel Pérez Santillán "Carvajales"


Carvajales, simplemente.









"Siempre he “estao” con la Guardia Civil detrás, antiguamente no te podías comer ni un higo, enseguida de daban de hostias y “pa” casa sin rechistar, a mi siempre me cogían por coger higos, por las piñas y también me han cogido muchas veces por la caza, iba con el “bicho” a coger conejos para luego venderlos, de algo tenía que vivir y dar de comer a mis hijos" 

Yo, como casi todos los que hemos nacido en Cadalso, conocemos a Carvajales y su pequeña gran historia de vida cadalseña. Sus idas y venidas, sus palabras y esos actos cargados de ironía y gracia de sus momentos menos lúcidos, pero siempre bondadosos, son parte de la vida de Cadalso de los últimos años, y seguramente lo serán para siempre.

Hoy cuando Miguel "Carvajales" ya no está con nosotros, me viene a la memoria aquel 24 de enero de 2010 cuando le visité en su casa de Las Sillas para que formara parte de mis Soplones. Fue una tarde fría de invierno, la lluvia estaba siendo escasa y cuando llegué a Las Sillas, Miguel no estaba, me senté en su puerta y esperé a que regresara del campo, a donde había ido para intentar coger unos "míscalos".
Durante unos minutos estuve merodeando, miraba aquí y allá, pero no llegaba, y al pasar del tiempo note que mi espera conllevaba un extraño sentimiento de intromisión en su vida, en su casa y en la de su familia, que parecía estuvieran sufriendo por mi espera. No recuerdo el tiempo que esperé, pero si su llegada por el matadero con un "míscalo" en la mano, sólo uno. Me miró, bajo la cabeza y esperó a que yo comenzará la conversación, luego entramos en su casa, nos sentamos a la mesa y comenzó una de esas conversaciones donde notas que a medida que pasan los minutos te sientes mejor. Fue ese día cuando realmente conocí a Miguel, más cuando él me fue relatando entrecortado y sin ninguna confianza en sus palabras, los pormenores de su vida, una vida dura, muy dura, que le había hecho a lo largo de los años casi perder la conciencia de lo prohibido.

En el interior de aquella casa, donde siempre se habían mezclado los temores y los sueños, sus palabras sonaban como murmullos de historias de aquel Cadalso cargado de suspiros y represiones, donde la necesidad y el miedo se disolvían hasta convencerse de que la decisiones tomadas eran las únicas, aunque prohibidas, para poder seguir adelante, y así un día tras otro, siempre con el miedo de ser visto, sorprendido y molido a palos no pocas veces. 
La historia de nuestro pueblo esconde amores y sentimientos, la mayoría frustrados que formaron el comportamiento huidizo de muchos cadalseños, son rutina de años que se esconden en el interior de personas que a veces descubrimos cuando les escuchamos, esto es más o menos una explicación de cómo yo fui comprendiendo y conociendo aquel día a "Carvajales" y como a partir de entonces llegué a entender mucho más su postura, su situación en la vida.
Desde entonces cada vez que le veía notaba que sus ojos se iluminaban, pareciera que se diera cuenta que yo ya no era un extraño, ya era parte de su pasado y de su actual vida, y así los saludos y algunas palabras más en la puerta del hogar, lugar al que acudía a diario en los últimos años, se fueron convirtiendo en susurros de intimidad, sólo rotos por el final del cigarro que cada cierto tiempo se echaba en la puerta, final para el cigarro y la escueta conversación, que a menudo terminaba con un "me voy pa dentro".
Muchos cadalseños-as te echaremos de menos, pero quién más notará tu ausencia serán las calles frías y silenciosas de Cadalso, esas que se llenaban con tus momentos y que a partir de ahora se han quedado huérfanas de tu presencia, y sólo el paso inevitable de los años y la llegada de nuevas generaciones serán motivo para que Cadalso te olvide, aunque siempre hay personas y frases que permanecen, como aquella de "No hay una España como la de Cadalso" frase que decía tu padre y que ha quedado para siempre.

Descansa en paz.


  25.03.1936

+01.12.2016

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso
 

31 comentarios:

EL VILLA dijo...

Me he emocionado con tu relato. Sólo decir que lo siento.

Emilio José Tabernero dijo...

Hasta siempre Miguel Carvajales.
D.E.P Cadalseño

Anónimo dijo...

Una persona a veces incomprendida que lucho por su familia siempre.

Mariano

Anónimo dijo...

Pobre hombre parece que le estoy viendo con su manojo de espárragos debajo del brazo o de poleo buen hombre D.E.P

Pilar Calvo Villarín

Anónimo dijo...

Hasta siempre Miguel te echaremos mucho de menos D.E.P

Maria Montes

Anónimo dijo...

Mis más sentido pésame a toda su familia. D.E.P.

Raul Lopez Guaza

Anónimo dijo...

Carbajales era una buena persona que descanse en paz no se metía con nadie y era una bella

Sagrario Carrillo Lago

Anónimo dijo...

Qué desagradable sorpresa, no me había enterado de su muerte, sabía que estaba delicado de salud desde el día de las últimas elecciones generales, cuando votó en la mesa que yo presidía. Es otro de nuestros "paisajes cadalseños", como diría Miguel Moreno, roto, un hombre entrañable, discreto, buena persona, luchador incansable para sacar a su familia adelante, sonriendo siempre a la vida y a sus paisanos, pese a las dificultades, pese a la lucha permanente del día a día. Mi más sentido pésame a toda su familia. D.E.P.

Baltasar Villarin Conde

Anónimo dijo...

Me uno a vosotros , D.E.P.

Maria Rosario Caballero Lopez

Anónimo dijo...

Me as emocionado con tus palabras para Migel, otro paisano nuestro que nos deja, para dormir el sueño eterno en nuestro Cadalso de Arriba....D.E.P.

Maria Teresa Caballero Lopez

Anónimo dijo...

D.E.P.

Jesus Moreno

Anónimo dijo...

D.E.P

Javier Castrejon

Anónimo dijo...

D.E.P Don MIGUEL

Jose Ignacio Calvo Acosta

Anónimo dijo...

Machas gracias atodos

Jesus Perez Calvo

Anónimo dijo...

Animo jesus, muy bonito relato.

Dieguis Rg

Anónimo dijo...

Descanse en paz muy buen vecino

Rosa Merchan

Anónimo dijo...

Una buena persona con sus historia cadalseña D.E.P. Paisano

Carmen Frontelo Morales

Anónimo dijo...

Lo siento

Alberto Gonzalez

Anónimo dijo...

Mi mas sentido pesame a toda la familia, siempre le recordare con cariño, hasta siempre Miguel.

Carlos Herresanchez

Anónimo dijo...

Estara siempre en nuestros recuerdos y en nuestros corazones querido calva,los primeros miscalos,los primeros espárragos y un dicho que decia mucho,tu tienes almendrucos yo no los tengo yo los como y tu no no los comes haber como te las apañas cabalito,un abrazo y mi mas sincero pesame a toda su familia,DESCANSA EN PAZ MIGUEL,BUEN CADALSEÑO

Jose Maria Moreno Gonzalez

Anónimo dijo...


D.E.P.

Vicente García Navarro

Anónimo dijo...

D. E.P

Chelo Villarin Recio

Angel Calvo Villarin dijo...

Descanse en paz

Anónimo dijo...

Descanse en paz

Isidro Lopez Gomez

Anónimo dijo...

D.E.P AMIGO CARBA

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

EL FURTIVO DE LA ENJALMA

La luz que daba la luna
era su faro y su guía,
y afinar la puntería
en la noche fría y bruna.

Bajo ramas de un enebro
los conejos acudían,
y a él sus manos le ardían
y al miedo le hacía un quiebro.

El disparo amortiguaba
en la noche sepulcral,
el deslizar musical
del arroyo en que regaba.

Huertos de los Cerdigones,
linderos del Encinar
de la Parra y, al cruzar,
a conejos perdigones.

Con la llegada del alba
a la caza daba fin,
y le ponía el confín
la boina sobre su calva.

La enjalma desjarretaba
compartiendo bien la paja,
y a los conejos encaja
de aparejo que ahuecaba.

En cruce del Panigebre
le paraba la pareja
de guardias de hirsuta ceja,
buscando conejo o liebre.

Les burló en los duros años
de la terrible posguerra,
con la enjalma en la que encierra
del furtivo desengaños.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

CRUZA POR PANIGEBRE

Cruza por Panigebre
rauda y veloz la liebre,
van su rastro siguiendo
galgos enloqueciendo,
con corcobas y saltos
les va ganando asaltos,
ora va y se agazapa
mas galgo no la atrapa,
la va impulsando el viento
del campo Ceniciento,
por carretera enfila
y habilidad destila,
saltando va paredes
al par que elude redes,
sorteando va cepas
de viñas sin estepas,
y tomado el sendero
de Casa del Minero,
se aboca sobre el Mancho
su comedero y rancho,
aquel es su terreno
y de escondrijos lleno,
entretanto los galgos
que en nada son hidalgos,
se enredan en pelea
formando patulea,
ladran y se disculpan,
y al más torpe le culpan,
de fuga de la liebre
que gracias a sus patas,
huyó de Panigebre
y galgos de reatas.

Saturnino Carabllo Díaz
El Poeta Corucho

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

JORNADA DE UNA PAREJA DE LIEBRES EN POLVORANCA

Las observo gozosas y felices,
son pareja, retozan y se aquietan,
y acezantes otean y se inquietan
mezcladas junto al bando de perdices.

Sin temores a perros y escopetas,
el parque lo recorren por entero,
manteniendo atalaya en un otero
y ven el circular de bicicletas.

Después se difuminan por los pinos,
dejando huella en los cruces de caminos,
y haciendo discreción de donde encaman.

Y al aproximarse lenta la noche
y cerrar la jornada con un broche,
gañen las liebres y su amor proclaman.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

LA CAZA A PORRILLO EN CENICIENTOS

Por ribazos, collados o en el llano
que conforman los campos del Juncar,
nos hacíamos siempre acompañar
por las flexibles varas del manzano.

A la caza cobrábamos a mano
siguiendo de las liebres el pisar,
que en la nieve dejaban al hollar
buscando resguardarse en el majano.

Con la tierra nívea un manto blanca,
las liebres a los pies del monolito
del majano figura del paisaje,

destacándose altivo en el barranco
la vida despedían con un grito
cuando impactaba el palo en su pelaje.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

LAS BALLESTAS

Las ballestas en invierno,
y la afición por la caza,
como herencia de la raza
era en nosotros interno.

Desde el infante más tierno
que con guantes se acoraza,
se daban cita en la plaza
desatándose el infierno.

Y era cesando la nieve,
con pájaros ateridos
la puesta de las ballestas.

Paso furtivo y aleve
con los dedos entumidos,
y avecillas a las cestas.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho






Saturnino Caraballo Díaz dijo...

LA CAZA A PORRILLO EN CENICIENTOS

Por ribazos, collados o en el llano
que conforman los campos del Juncar,
nos hacíamos siempre acompañar
por las flexibles varas del manzano.

A la caza cobrábamos a mano
siguiendo de las liebres el pisar,
que en la nieve dejaban al hollar
buscando resguardarse en el majano.

Con la tierra nívea un manto blanco,
las liebres a los pies del monolito
del majano figura del paisaje,

destacándose altivo en el barranco
la vida despedían con un grito
cuando impactaba el palo en su pelaje.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho