San Antón

Abedular de Canencia

martes, 27 de enero de 2015

La gran luminaria del barrio de San Antón-2015 en Cadalso de los Vidrios


La luminaria del barrio de San Antón-2015






No sé qué hora puede ser, pero como cada año me encuentro subiendo camino de San Antón, porque al barrio de San Antón de Cadalso siempre se sube, para ver y vivir la luminaria que los sanantoneros colocan y prenden como recuerdo y costumbre de tiempos pasados para festejar la noche que precede al día del Santo Antón



No tengo mucha prisa porque siempre es tarde cuando la prenden, muy tarde, tanto que a veces pienso que lo deberían hacer antes, pero ellos sabrán y sus motivos tendrán para hacerlo a tan altas horas de la noche. Al menos este año hace bueno, de lluvia me refiero, de frío es otra cosa, ya que el año pasado no paró de llover y al final leña y gentes terminamos empapados.






Esto de las luminarias es cosa que une, que arrima la gente al fuego y a la amistad, que sirve para dejar los problemas atrás, para reír, pasar frío, sentirse vivo y cadalseño y deshacerse de lo que nos sobra, de lo que ya no nos sirve y de aquello que deseamos y hasta necesitamos quitarnos de en medio, una lástima que no se celebren muchas más luminarias en Cadalso, porque hay tanto que nos sobra para eliminar y tanto que nos falta para unir que sería una forma sencilla y tradicional de echar al fuego todo lo malo y quedarnos sólo con lo bueno. Debe ser por esto que en el pasado, nuestros mayores, listos ellos, siempre hacían luminarias por San Antón, algo entenderían  para dejarse llevar por el fuego y la amistad.




Muchos sanantoneros  me reciben junto a la pira de leña que pronta arderá, hace frío, bastante, pero las risas ayudan a soportarlo y las “reilaeras”  se pasan mucho mejor junto a la pequeña luminaria que desde hace tiempo arde, mientras la otra, la grande, espera.





Es en esta pequeña luminaria donde los más viejos sanantoneros toman asiento, y como si de la voz del patriarca se tratara, los jóvenes van recibiendo las ordenes, no siempre, que a veces no todos parecen estar de acuerdo y alguna pequeña discusión brota en lo más profundo de San Antón, en ese mismo camino que durante siglos los caminantes, peregrinos y arrieros, pisaron con sus viejas sandalias camino del norte al sur, de la España cristiana a la musulmana, de la vetona Ávila y la imperial Toledo, que al igual que Cadahalso compartiera durante siglos tres culturas, cristiana, judía y musulmana.





Pero volvamos a San Antón, barrio que recibió a la santa Teresa de Cepeda y Ahumada en su caminar por tierras castellanas camino de Toledo, aquí durmió y esparció su religiosidad la santa abulense que este año celebra el  V centenario de su nacimiento un 28 de marzo de 1515. Y aquí estamos nosotros 500 años después celebrando un tradición que a pesar de todo se mantiene, quién sabe si desde entonces, la de la luminaria del santo Antón que por algo el barrio siempre ha llevado su nombre.







Ya hace tiempo que las llamas comenzaron a iluminar la noche de Cadalso, que el calor atrajo a todos a su cercanía para sentir la magia de las llamas, al espíritu del fuego que siempre ha ensimismado al hombre a través de los siglos y hasta de los milenios. Los niños juegan y se paran para admirar el fuego que da la vida, sus ojos se quedan prendados del color y de las extrañas formas que adquieren las llamas, es un espectáculo digno de ver, de sentir y de guardar para siempre en lo más íntimo de nosotros.









Pero no todo deben ser buenas sensaciones para la mente y el alma, también el estómago hace rato que siente la necesidad de disfrutar y unirse a esta fiesta, al momento que aquí se está viviendo, y nada mejor para refrescar las humeantes gargantas, porque humo hay,  que  unas cervezas y agradable vino, al que se unen  abundantes raciones de excelentes chorizos y morcillas a los que acompañan la panceta y la cinta de lomo, bendito guarro que tanto bueno nos da y tanto nos aumenta el colesterol y los triglicéridos, pero qué coño, un día es un día.
  




Poco a poco la luminaria se va consumiendo, las ramas de pino y olivo, las retamas y la leña menuda hace tiempo que desaparecieron por el calor y ahora posan como ascuas luminosas de la noche cadalseña, no así los troncos más gruesos, los maderos traídos de aquí y de allá, que todavía siguen siendo pasto de las llamas.










Un cuadro de una puerta descansa apilado junto al montón de leña, pronta recibirá el calor y las llamas acabaran con muchas décadas de vida, era su destino final, pero en un momento alguien lo rescata y como final a su vida colabora para crear un marco donde las gentes de San Antón posan para la atenta mirada del fotógrafo que  al instante crea una pinacoteca exclusiva de los sanantoneros. Los hombres, las mujeres, los niños y el gran Juanjo que siempre portó la magia de San Antón,  van posando desde el interior del viejo marco de puerta, y cuando todos han sentido la luz del flash que esta vez actúa de pincel, el marco vuela y es arrojado a las llamas que lo devoran en minutos. Tal vez, siguiendo la costumbre de los ninots valencianos, habría que haberlo salvado, pero esto no es Valencia y al final, como no podía ser de otra manera, termina en el lugar que hoy le corresponde. (Las fotos del cuadro, otro día )









El tiempo pasa y la fiesta va terminando para mí, es hora de regresar a casa, de dejar que la noche siga ardiendo en San Antón, de pensar en el ayer y el mañana, en las tradiciones que vamos perdiendo y en esas otras horteradas que nada tiene que ver con nosotros y con nuestra cultura y que nos intentan colocar. Nada es más nuestro que lo que siempre hemos conocido, lo que nos han transmitido nuestros mayores, y todo esto es lo que se debe promocionar y en lo que debemos emplear nuestro tiempo, lo demás es perderlo.






Gracias a todos los sanantoneros  por dejarme integrar con vosotros,  por hacerme participe de vuestra luminaria y hacerme más cadalseño, porque gracias a todo esto hoy y siempre seré más feliz, notaré mucho más lo que tengo al lado, y también apreciaré esas otras culturas que no son las nuestras pero en algún momento han formado parte de mi entretenimiento y de mis ansias de conocer.








Y para el año que viene no estaría mal que todos los cadalseños y cadalseños acudiéramos a la luminaria de San Antón y que nuestro ayuntamiento pagara las viandas y la bebida, haciendo de esta costumbre algo institucional para siempre, que así sea.
Dedicado a todos los sanantoneros-as y en especial a aquellos-as que el destino les llevó a otras tierras lejanas a Cadalso.




Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

16 comentarios:

Miguel Moreno González dijo...

La luminaria calienta el cuerpo y los sanantoneros el corazón. Y tu, Pedro, con tus fotos y tus letras lo resumes en arte que va directo hacia la emoción.
Gracias de un sanantonero de nacimiento (San Antón, 41) que aún guarda frescas en la memoria las luminarias de su niñez.

Gala Alba De Cos García dijo...

Hermosa noche nos hizo al igual que tus palabras y esas fotos espontaneas. Reconozco no ser san antonera pero llevo años compartiendo y disfrutando esta tradición con la familia. Es bonito recordar tiempos pasados y escuchar vivencias de otras lumbres años atrás. Así que, debemos continuar para que nuestros pequeños también logren rememorar las que hicieron y lo que es mas importante: las que harán!!Gracias por tu compañía un año mas!!!

Pedro Alfonso dijo...


Muchas gracias a vosotros sanantoneros por los buenos momentos compartidos,por darme la oportunidad de vivir lo que me identifica, lo que me llena y me ayuda a ser mejor cadalseño.

Y gracias también a ti Miguel porque con tu escrititos me contagias el secreto de lo cadalseño.

Un abrazo
Pedro

Anónimo dijo...


Muy bonito todo el repotaje, es una maravilla lo que no enseñas y lo que nos cuentas.

Mariano

Asociación Amigos Camino de Santiago en Cadalso de los Vidrios dijo...

Como siempre profundo y magistral, y con ese arte que tienes para hacer de una instantánea un momento imborrable, y yo, como un imbécil, convencido que las luminarias eran al día siguiente y de nuevo me las perdí. Para el próximo año me llamas y yo pongo una de aguardiente.
Javier.

Pedro Alfonso dijo...


De acuerdo, el próximo año te llamo y disfrutamos juntos. Gracias por lo de profundo, y el aguardiente mejor nos lo bebemos con los vecinos de San Antón, quemarlo, que estropicio.

Abrazos
Pedro Zorro Corredero

Anónimo dijo...

Que bonito ver unidad en los vecinos Sanantoneros

Carmen Frontelo Morales

Anónimo dijo...

Es muy importante para los Sanantoneros si la luminaria. Y muy agradable te dan de todo lo k tienen para comer beber y reunirnos junto al fuego, hace frio. Y hay mucha unión, como muy bien lo cuentas Pedro lo vives tú también. Muy bonito reportaje.

Chelo Villarin Recio

Anónimo dijo...

Si Dios quiere,este año volveré a la luminaria del barrio que me vio crecer.

Yolanda Robles Lopez

Anónimo dijo...

tu también eres sanantonera

Chelo Villarin Recio

Anónimo dijo...

Siiii un pokito más para el otro lado pero siempre si estaba para abajo del pueblo decía voy para casa para San Anton k hace más frio subo para el norte. Yoli cielo

Chelo Villarin Recio

Anónimo dijo...

Jajajajaja en invierno y en verano siempre por akí más frio

Chelo Villarin Recio

Anónimo dijo...

Yolanda Robles Lopez a k si hace más frio por arriba del pueblo

Chelo Villarin Recio

Anónimo dijo...

Así somos de duros jajajjaj

Yolanda Robles Lopez

Anónimo dijo...

Sí corazón

Chelo Villarin Recio

Anónimo dijo...

Que bonito y que pedazo de chasca jajajaja

Pilar Calvo Villarín