Monton de trigo

Hayedo de Montejo

martes, 22 de julio de 2014

Piedras o historia?


Piedras simplemente o parte de nuestra historia? A veces los humanos somos tan egoístas que por esa causa nos dejamos en el camino tantas cosas de las que luego nos arrepentimos.




La huella del pasado es fácil de observar, sólo hace falta dejarse llevar por unas simples piedras para sentir la importancia de un espacio, de un lugar, de un monumento que ante nosotros se antepone con toda su  mejestuosidad y nobleza, cualidad por la que a muchos nos inspira respeto y admiración.

Era una tarde calmada de invierno que pronto quedó sumida en la oscuridad, eran dos siluetas que se movían al amparo de esa protección que parece infringir la noche, tardaron un rato en entender qué hacían allí, más un sueño les movía a pesar del frío y de la imagen borrosa de sus ojos deseosos de salvar aquellas piedras. 




El lugar estaba como asediado por los desperdicios acumulados a su alrededor. No podían saber si aquello que estaban decididos a hacer era lo mejor, pero al final y tras algunas palabras con los municipales y previamente con la autoridad, decidieron seguir adelante. Las piedras fueron abandonando su hogar de estrellas para pasar a mejor sitio, las más voluminosas se fueron quedando huérfanas de sus pequeñas acompañantes y la noche una vez más volvió a brillar en el parque del palacio. Antes, otras siluetas ya habían recorrido el espacio que acumula lo que es de todos para convertirlo en algo propio, cosa que a veces no parece importarnos mucho y más si lo que desaparece nos en nuestros y si de todos. 




La majestuosa piedra de esta tierra guarda recuerdos imborrables, cada una de ellas es parte de nuestra historia, del pasado presente y futuro, de las conquistas y de los abandonos, de los personajes que lucharon y murieron sintiendo la vida y respirando el último aire de su Cadalso natal. Hoy somos nosotros los dueños del legado que nos han transmitido otros anteriores cadalseños, y por lo tanto debemos recuperar y proteger todo lo que a nuestro alrededor huele a historia, todos esos vestigios de un pasado floreciente que hoy son testigos de lo que aquí hubo y ocurrió, a veces representado en unas sencillas piedras cargadas de siglos.




Las piedras y las siluetas formaron una sola imagen en la noche, no había en ellas una sola señal de que estaban haciendo lo mejor, tampoco estaban muy convencidos, pero la abulia de las gentes y de los años les animaba a rescatar cada una de estas inertes piedras. Ninguno de ellos decía nada, la decisión estaba compartida, esta vez para bien de las piedras y del pueblo y no como tantas veces había sucedido y sucederá.
Dejemos que el pasado nos hable, valoremos lo que tenemos, sigamos luchando por lo que otros nos dejaron y olvidemosnos por un momento de lo que no tiene importancia, de lo superfluo, de eso que no nos lleva a ninguna parte y que tantas veces nos enfrenta. 




Hoy, las piedras que durante siglos durmieron bajo las estrellas descansan en el patio de la Oficina de Turismo, nadie sabe por cuánto tiempo, tampoco las dos siluetas pueden afirmar que estén todas, pero al menos una parte se ha salvado, aunque como casi todo en este pueblo que a veces parece seguir por una vereda perdida en el tiempo y en la historia, nunca sabremos si para siempre.




Esta historia se consumó el día 1 de diciembre de 2012, las siluetas todavía hoy saben que la operación no ha terminado y que al amparo de la noche, las inclemencias y las manos de lo ajeno, siguen estando muchas más piedras que por su volumen y peso no pudieron se rescatadas. 

Sólo hace falta tener un poco de sensibilidad y sentido común, mucho amor por Cadalso y bastante visión de futuro, para darse cuenta que todas estas piedras que desde hace años se encuentran tiradas en el parque de Palacio, deberían descansar en un museo del pueblo para placer de todos y para protección de nuestra historia que siempre estará escrita en ellas.  

Cuándo tendremos en Cadalso un museo del vidrio, un museo etnológico o un museo de nuestra historia?



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

8 comentarios:

tony monton dijo...

Los espíritus de los que hace siglos tallaron esas piedras con toda seguridad sonreirán de agradecimiento porque las dos sombras del atardecer recogieron su obra y la dieron cobijo.

Anónimo dijo...



Me ha gustado mucho el reportaje y la recuperación de las piedras antiguas. Hace falta gente como las sombras para que todo funcione mejor.

Mariano

Pedro Alfonso dijo...


Gracias por los mensajes. La verdad es que mereció la pena recuperar estas inertes pero históricas piedras. Lástima que exista tan poco sentido común.

Adanero dijo...


Esos fragmentos son verdaderamente interesantes... en otras poblaciones cercanas a Cadalso también se pueden encontrar piezas muy similares (en cuanto a estilo y estado de deterioro) e igualmente olvidadas al amparo de las estrellas. Esperemos que, como bien apunta, el sentido común nos permita rescatar y comprender en su contexto esas piedras que cuentan nuestra historia y la de nuestros pueblos.

Enhorabuena por el blog, los cadalseños tienen suerte de tener a alguien tan implicado con su patrimonio, un saludo.

Pedro Alfonso dijo...

Gracias Adanero por tu mensaje, espero que algún día Cadalso y toda esta zona recupere esa historia tan olvidada, pero hoy por hoy esto es cosa de sólo unos pocos, y así nos va.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Ojalá se consiga un museo akí de nuestra historia como.bien dices. Y tener en buen sitio todo eso tan antiguo y no se pierda Pedro,

Chelo Villarin Recio

Anónimo dijo...

La piedra que no perece
guarda siempre en la memoria
la pátina que florece
y nunca ya la oscurece
de los pueblos y su historia.

Saturnino Caraballo Díaz

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

GRISES PIEDRAS BERROQUEÑAS

Grises piedras berroqueñas
que conformáis estos muros,
moradores a extramuros
que os avecinda a las Peñas.
Os cortaron de unas breñas
soñando ser campanario,
marcadores del horario,
de oscuros seminaristas,
mas por causas no previstas
aquí estáis si seminario.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho