MUSEO DE MONTAÑA ZORRO CORREDERO

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MUSEO DE MONTAÑA ZORRO CORREDERO

Mulhacén

Mulhacén
Mulhacén.

jueves, 22 de octubre de 2015

Visita al Castañar de Lancharrasa. Cadalso de los Vidrios


         Otoño en el Castañar de Lancharrasa



 El próximo 31 de octubre realizaremos una subida desde Cadalso al Castañar de Lancharrasa, ven y conoce uno de los lugares menos visitado de Cadalso. Saliendo de la plaza del Hogar del Pensionista, tomaremos el camino de la Sierra hasta un desvío a la izquierda que nos llevará hasta la entrada al castañar. Este pequeño castañar tiene un gran valor medioambiental y aunque los castaños no llegan a ser centenarios, si los hay de gran porte, siendo su recorrido toda una experiencia. La subida no es muy dura, el tiempo es relativo, porque lo importante no es correr si no conocer la naturaleza de nuestra Sierra en estado puro.
 
Ven y disfruta de nuestro castañar  

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

Al sur de Cadalso


   Al sur de Cadalso también hay otoño  


Tal vez ensombrecido por Lancharrasa, la garganta del Boquerón o el Valle del Tórtolas, el sur de Cadalso, me refiero a El Pilar abajo, no parece que tenga tanto atractivo, cierto es que la vegetación es menor que esos otros lugares de Cadalso tan emblemáticos, pero también aquí hay otoño, y para muestra esta imagen de hace unos días.

Próximo post: Otoño al sur de Cadalso

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

lunes, 19 de octubre de 2015

Satisfacciones vividas con Balta



SATISFACCIONES VIVIDAS CON BALTA


Baltasar Villarín Conde


         Me traes manojos de recuerdos con juvenil ansiedad insatisfecha y acompañados de ese entusiasmo por los tiempos felices vividos. Y también nos traemos viejos amores; ¡ah, Balta!, ¡cuántos amores utópicos nos dejaron indefensos!, sentidos únicamente hacia dentro mientras soñábamos sobrecogidos durante aquellas noches de duermevelas enamoradas.

Casi sin darnos cuenta nos hemos hecho mayores y, en idéntica proporción, nos vamos haciendo menores buscando que no se nos olvide recordar lo inolvidable. Seguimos alimentando incansables aquéllas cosas: nuestros libros, nuestros toreros, nuestros cantantes, nuestras músicas, nuestros juegos veraniegos, nuestras aficiones, nuestras fiestas, nuestro pueblo y el sudor reivindicado de nuestros padres...  



                                                       Ascenso al Pto. de Arrebatacapas.

Todo me lo ofreces en esas mañanas ciclistas incomparables acercándote por detrás sigiloso y cordial, como enredando, para acariciarme desde la bici suavemente el costado y preguntarme: “¿cómo estás?”. Bien, Balta, siempre estoy bien cuando tengo a mi lado personas que aplauden, admiran y quieren a los ciclistas como tú lo haces. Y después surcaremos esas rutas, ya sea verano o invierno, ya con alegría o emoción, ya con calor o frío... pero siempre con la esperanza puesta en la felicidad que nos provocan esos mágicos momentos.

También hemos padecido dolores físicos: golpes y roturas de huesos. Y anímicos: heridas que nos siguen desgarrando el alma. Pero siempre, con unos y con otros, te he sentido próximo con una frase de aliento, una sonrisa cómplice o una visita que apacigua cualquier sufrimiento. Dispuesto, si cabe, a embellecer la pena y trocar el desaliento en ilusiones renovadas. Sé que siempre estás ahí, atento y generoso, curándonos las fracturas de los huesos y las del corazón. Eres como ese cayado entrañable que, entre angustias y escalofríos, nos ayuda a seguir contentos vereda adelante. Y es que, permanentemente estás dispuesto a ofrecernos esos bastones tuyos que conservas en tu almacén personal de afectos y deleites.



Ascenso al Pto. de El Boquerón  

Has educado mi mirada para mirar al infinito y así descubrir los paisajes cadalseños lejanos. A mi corazón le enseñas a sentir despacio para descubrir sin  equivocarse la ternura. Y tantas cosas buenas me      muestras que aquí me tienes, sin saber muy bien como estar a tu altura y llenar de sentimientos sinceros este escrito para agradecerte tu bondad. Y tampoco sé como acabarle para que te deje un sabor inmarchitable, un abrazo imperecedero y una emoción compartida que nos ayude a no envejecer en la amistad.



Miguel MORENO GONZÁLEZ 
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

Un día como hoy, 19 de octubre de 1469




Un día como hoy 19 de octubre de 1469, se casan en Valladolid Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los llamados Reyes Católicos de España.



jueves, 15 de octubre de 2015

Una tarde de compras en Cadalso

                   

  La satisfacción de comprar en Cadalso



Aquel viernes tocaba comprar, era una tarde de estas que te llevan a recorrer las calles de Cadalso sin prisas, el sol ya se había puesto, la temperatura era bastante agradable y ya habían pasado esos calores que este año nos ha regalado el verano. Calle abajo uno siempre tiene recuerdos de otros negocios y otras gentes que en el pasado nos ayudaron a ser más felices, a veces sólo con mirar el escaparate, aquellos años nada tenían que ver con los de ahora, y esto a pesar de la crisis famosa que parece que se va pro no del todo.


No hay muchas tiendas en Cadalso, pasa de un tiempo a esta parte que los grandes centros comerciales se han cargado las tiendas de barrio, el calor de los vecinos y el comportamiento siempre ameno de los comerciantes. Hoy como ya habéis visto estoy en la tienda Gama de Cadalso, la que está en la calle Real, 49 creo, aunque a mí me gusta más decir "donde Juanjo", tal vez porque me sienta más identificado con él que con Gama. 




Primero me dirijo a la frutería, allí Juanjo y su sobrino me reciben con una hermosa sonrisa, esto en los centros comerciales no pasa, aquí se eres una persona que quiere comprar y que estás aconsejado en todo momento, aquí te llevas unas manzanas y si no te gustan la próxima vez lo dices y eliges otras, pero es cierto que esto ocurre pocas veces porque Juanjo te informa y bastante bien de la mejor fruta. Decir que durante todo el tiempo de naranjas he estado comprando unas que están buenísimas, me lo dijo Juanjo, las probé y ya no he cambiado.



La carnicería, atendida por Jesús, es otro lugar donde uno se siente integrado y bien atendido, pasa que a veces hay mucha gente y tienes que esperar a que salga tu número, pero esto se compensa con las conversaciones y saludos en los que te ves inmerso con otros clientes, vecinos, familia, veraneantes de siempre, que en su esperan entablan conversación y saludos.




En fin, que si te animas a comprar en Cadalso, notarás el calor de mucha gente que convive a tu lado, que siente casi lo mismo que tú, que se preocupa por los mismos problemas del pueblo, por sus gentes y que son de alguna manera parte de tu vida desde siempre.




Ellos están ahí para ofrecerte lo mejor, para ayudarte y también en muchos casos para contarte hechos que se producen en el pueblo y otros que ya forman parte del pasado, como las charlas que Juanjo y yo tenemos de vez en cuando sobre la mili, Almería, Melilla, y aquellas cartas que nos escribíamos cuando Juanjo ya estaba en su cuartel de Artillería 32 en Melilla y yo hacía mi campamento en Álvarez de Sotomayor en Viator Almería. No nos escribimos mucho, pero aquellas tres o cuatro cartas fueron para mi, y cero que también para él, el nexo de unión de dos cadalseños al que el destino les llevo a África, como decían algunos por aquella época. Dejadme que os cuente una anécdota, la primera carta que recibí de Juanjo no llevaba sello, en su lugar había hecho un recuadro con los mismos bordecitos que el sello, dentro había escrito este mensaje; " De soldado a soldado paga el estado", al principio me quedé sorprendido y con duda de que hubiera llegado, pero en mi contestación hice lo mismo y llegó, claro que llegó, la primera y todas las que nos enviamos.




A la salida toca pagar, esto es algo más penoso pero necesario para que el negocio continue, es el encuentro con Julianín, honbre parco en palabras pero eficiente. En esta ocasión hasta me regaló una de sus más íntimas sonrisas, cosa que agradecí, más de él.
Y así tras pagar y ver a otros soltar la pasta por unos buenos chuletones de avileña, magistralmente cortados y deshuesado por Jesús, me alejó calle Real arriba con mi compra y con la satisfacción de haber participado en la vida y de alguna manera en el mejor futuro de Cadalso.





Y no intentes irte sin pagar, la cámara te graba y serás pillado infraganti, con el peligro de que Jesús puede sacar la cuchilla y........eso.




Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

miércoles, 14 de octubre de 2015

Un día como hoy, 15 de octubre de 1841




Fusilamiento en la Puerta de Toledo de Madrid del general Diego de León, por su frustrado asalto al Palacio Real.



Las uvas chelvas, manjar de Cadalso y también fruto de invierno


       Uvas chelva, otro manjar de cadalso



Un año más, este no ha sido bueno, he vuelto como cada año a vendimiar unas pocas uvas de la variedad chelva, todo un manjar de cadalso desde siempre, pero que poco a poco va desapareciendo. Después de llenar una cesta, sólo una este año, lo mejor es seguir con la antigua tradición de colgarlas.

 



La chelva es una variedad de uva blanca muy extendida por Extremadura y Levante, aunque es muy utilizada como uva de mesa, también se producen vino neutros, fáciles de beber, destacando los aromas primarios. Estos vinos, que yo recuerde, nunca se han producido en Cadalso, aquí las cepas de chelva se distribuyen entre las cepas de garnacha y en muy poca cantidad. Se diría que solamente fueron plantadas para utilizar como uva de mesa.





Los racimos son grandes y compactos, el grano es muy pequeño y la piel suave, por lo que es apetecible de comer. Tiene un alto contenido de azúcares.



Pero si algo caracteriza a las uvas chelva en Cadalso, es la costumbre de colgarlas en una zona fresca de la casa. Una cuerda sirve para unir un par de racimos, los cuales una vez colgados se mantendrán frescos y sanos durante varios meses. Es muy importante recolectarlas antes de que reciban el agua de lluvia, si no es posible así, lo mejor es dejarlas en la cepa y cogerlas cuando vuelvan a estar secas.




Colgados de la cuerda los racimos componen una imagen de antaño, consiguiendo que sólo con mirarlas en el lugar de siempre, donde cada año reposan, ya sientas un placer inmenso, es seguramente la costumbre y el recuerdo de saber que esto que estás haciendo hoy lo hicieron en otro tiempo tus padres y abuelos. Los días y los meses pasarán y las chelvas se mantendrán frescas y sabrosas hasta llegar a tu mesa. Todo un rito que no debería desaparecer de las costumbres cadalseñas, pero que difícilmente conocerán generaciones venideras si esto sigue así. 
Descolgar una cuerda de uvas, comerlas de postre o merienda con un trozo de pan, solos o en familia es algo que todavía podemos hacer, sentir y saborear, así que si puedes no lo dudes y mantén esta costumbre mientras puedas, no te arrepentirás.




Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso
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