Sierra de Guadarrama...
La Sierra de Guadarrama, parte de Cuerda Larga, y la Pedriza desde la carretera de A Coruña, Ya desde el coche se disfruta, luego es más complicado, muchos coches, a veces cadenas, parking lleno, bueno es los que nos toca por tener una ciudad tan grande como Madrid al lado. A disfrutar, si es que podéis. La Sierra de Guadarrama siempre es maravillosa.
Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso
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11 comentarios:
Aurora Ferrera Ruiz
Buenas tardes Pedro que maravilla
José Antonio Álvarez Gallego de Guzmán
Hace mucho frío...pero mucho amigo...
Agustin Capitan Sanchez
Pedro una maravilla mucho frío
Rosi Redondo
Una panorámica brutal
Pilar Diaz Recamal
Qué frío feliz noche de Reyes
La Sierra del Guadarrama
refugio fue de poetas;
y sus versos se derrama
desde el árbol en su rama
hasta unas rocas concretas.
Poetas del veintisiete
fueron bardos que la alientan:
y toreros de rehilete
con actores de sainete,
a Guadarrama reinventan.
Aleixandre con Panero
y el incansable Azorín:
con Lorca de compañero
en el tren del pasajero,
recorrieron su confín.
Melchor, Gaspar, Baltasar:
nombres míticos de reyes.
Le vinieron a adorar
a Jesús en un altar,
que para infantes son leyes.
Cristina Lupo Lupo
Miguel Angel Salado Jara mira como está la sierra
LOS REYES POBRES A SU LLEGADA A CENICIENTOS
Cabalgata de los Magos
llegados desde el Oriente,
reyes del portal viviente
que en la infancia causa estragos.
Reyes de los años pobres
de los cuarenta y cincuenta,
donde el dinero se cuenta
entre perras y entre cobres.
Los tres Reyes caballeros
sobre fuertes percherones,
hartos de cargar serones
y de arar con ventisqueros.
Siguiéndoles los muchachos
por calles casi en tiniebla,
poca luz y mucha niebla,
pedíamos sin empachos.
Baltasar, tizne de hollín,
embadurnada la cara,
nos ponía mueca rara
arrebujado en chalín.
Con los dos monarcas blancos,
tiesos en la cabalgata,
con coronas de hojalata,
parecían estar mancos.
No arrojaban caramelos,
¿O es que tal vez no existían?
Y en la mente nos metían
olvidarnos de camelos.
Y era nuestro itinerario
igual que el de procesión,
revestido de emoción
en distinto calendario.
Como siempre calle Larga
desembocando en la Plaza,
acontecer que se emplaza
al sentimiento que embarga.
La sempiterna tarima
de maderas desbastadas,
del uso ya deslustradas
y que verla tanto anima.
Toman asiento los Reyes
en sus tronos de espadaña,
lugar donde la cucaña
en las fiestas dicta leyes.
Se hace un silencio expectante
entre los tiernos infantes,
y todos con atenuantes
de ser ejemplo constante.
Ser el primero en la escuela,
no cometer fechorías
ni merecer perlesías
de la madre y de la abuela.
Mas cuando mi nombre en alto
grita el buen Rey Baltasar,
siento un fuego de abrasar
y tomo el fuerte al asalto.
De plexiglás la cartera
me entregaron de regalo,
que no es ni bueno ni malo
pues dura hasta primavera.
Y plumier de colorines
repleto de lapiceros,
para pintar extranjeros
continentes y confines.
Y a seguir los crecimientos,
y esperar nuevos eneros,
y los Reyes jornaleros
volvieran a Cenicientos.
Antonio Llorente
Hoy ...no!!! MAÑAAANA!!🤣
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