San Antón 2010

San Antón 2010
Recordando la fiesta de las sanantoneras de 2010

Pinturas iglesia

Pinturas iglesia
En el año 1947 se realizan las pinturas del Altar Mayor, pinturas que los de cierta edad hemos conocido, el pintor se llamaba Félix y cuentan....

jueves, 24 de agosto de 2017

Cenicientos. Recital de Poesía Religiosa dedicado a la Virgen del Roble




No te pierdas el recital dedicado a la Virgen del Roble, patrona de Cenicientos el próximo sábado 26 de agosto. La iglesia de San Esteban Protomártir acogera este gran acontecimiento donde se recitarán poemas del poeta corucho Saturnino Caraballo Díaz. Te esperamos a las 20:00 horas. No faltes.


martes, 22 de agosto de 2017

Casillas, el Cerro, el Pozo y las emociones. 2ª Parte



El Cerro, el Pozo y las emociones, Descubriendo Casillas arriba.  


    Primaveral imagen del Pozo de la Nieve

Apenas comienzas a subir dejando el pueblo de Casillas atrás, notas que la naturaleza te envuelve, te dejas atrapar por los enormes y centenarios castaños, por los coloridos robles, por las fuentes, por las cimas que ya vas divisando y que están ahí cerca, es simplemente el paisaje de Casillas que sube y sube y se asoma a El Tiemblo, que te incita al paseo, a las marchas y a la observación de un paisaje cercano y muy nuestro. Sentado en la cumbre ves pasar un buitre leonado, otro, otro, y de repente uno negro, tiras de vista y de rapidez para secar la cámara y disparar, pero cuando te das cuenta el buitre, los buitres ya están casi encima de las Rozas, Navahondilla o el Burguillo, mira que son rápidas estas aves afirmas para ti y sin pensarlo comienzas a soñar con otras cosas, con otras sensaciones.
Más tarde, cuando tu vista y tus sentidos se han llenado de emociones, comienzas el descenso, lo haces hacia el Pozo de la Nieve, es un clásico y no te lo quieres perder, desciendes rápidamente, tanto que no tienes tiempo de ver lo que te rodea, lo que está ocurriendo ahí mismo, y de repente te fijas en una mariposa, un escarabajo o una flor que sobrevive entre el roquedo y los piornos, paras y te acercas, la mariposa tarda segundos en volar, el escarabajo intenta desaparecer pero tienes tiempo para plasmar su imagen, la flor es más tranquila y se deja ver, acercar y fotografiar, es la vida que fluye en cada rincón de este espacio que nos proporciona la naturaleza radiante de belleza, es tan fácil de sentir que sólo bastan unos segundos para llenar nuestros sentidos de emociones.
Ya ves el refugio, el pozo, las praderas de cervuno que alimentan a las vacas, te vas acercando, llegas a la puerta, entras y vuelves a ver y admirar el pozo, y tu cerebro comienza a imaginar un ir y venir de gentes, de caballerías, de situaciones de otros no tan lejanos tiempos y de otras formas de vida. Es hora de partir, de regresar al Puerto o a las Eras, y sin darte cuenta trochas por el viejo majuelo que en solitario preside estas frescas praderas, coges el camino y bordeando las pequeñas gargantas te sorprende la visita de un caballo, una chicharra, por cierto cada vez hay menos, y abajo la silueta del Burguillo que no deja de seguir tus pasos en todo el recorrido. Tienes sed, tu cuerpo te pide agua, paras en los regatos que desciende montaña abajo, te sacias de agua pura mientras observas un serval , y de nuevo te pones en marcha. Ya divisas los pinos que te indican la proximidad del Puerto, penetras en su sombra, te envuelven y casi sin darte cuenta estás en el Puerto, te haces la clásica foto junto a tus compañeros y comienzas el descenso hacia las Eras, ya has terminado, ya estás relajado y ahora puedes hacer varias cosas, una de ellas es la visita obligada al Robellano para tomar unas revolconas con una jarra muy fría de cerveza, otra es descender hasta el pueblo y en uno de los muchos y agradables bares tomarte algo, descansar, relajarte y volver a vivir todo lo anterior, porque si algo tiene Casillas y su entorno, son emociones.


    La niebla se aproxima al Castañar de El Tiemblo

    La cumbre

    La Parra, y la Encinilla, cumbres de El Tiemblo

    El Cerro Guisando, las Cabreras de San Martin y más al fondo La Almenara de Robledo 

    El Pozo de la Nieve y el cerro de la Encinilla

    Vírgenes en el Cerro Casillas

    La niebla desciende desde el Berrueco y la Escusa hacia el Valle de Iruelas

    Un tentempié en la cumbre junto a los amigos. El vino, por supuesto de Cadalso.  

    La Peña de Cadalso y Lancharrasa, las Rozas y Navahondilla


    Orquidea

    El Cerro de Guisando 

    La niebla juega con el Canto del Berrueco


    Escarabajo casillano

    Lancharrasa, sierra de Cadalso y la Buvera, peña de Cenicientos 

    El refugio del Pozo de la Nieve con el fondo del Berrueco y la Escusa

    Pozo de la Nieve

    Puerta del refugio

    El regreso


    Las verdes praderas y el viejo majuelo


    La clásica foto del Puerto

Próxima parte: Casillas de cerca, tanto que ver y disfrutar

Enlace: Cerro Casillas en invierno
Enlace: Cerro Casillas y Pozo de la Nieve. 2007
Enlace: El Cerro en solitario y en invierno

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

lunes, 21 de agosto de 2017

Grupo Gredos de Montaña. XLVI Travesía Grupo Gredos



Enlace:
Para más información: Grupo Gredos




Casillas un pueblo de Ávila para descubrir 1ª Parte


Descrubrir Casillas ( Ávila )




Casillas es un pueblo montañoso de la provincia de Ávila, situado en el macizo Oriental de Gredos, un lugar tranquilo y diverso que merece ser descubierto y conocido. Estas imágenes y otras más que irán apareciendo son sólo pequeños detalles de la belleza que encierra este para mi querido pueblo, porque lo mejor que el viajero puede hacer es tomarse su tiempo y perderse, dejando que sus sentidos vayan descubriendo los rincones y detalles que el entorno casillano nos regala en cada estación. 
Paso a paso iremos descubriendo motivos que irán entrando en nuestro cerebro para quedarse para siempre como recuerdos, rasgos que mezclan lo humano y lo natural, porque si algo tiene Casillas es naturaleza y humanidad, la de sus gentes siempre amables y complacientes.
El eco de sus caminos, de sus gargantas, sus cumbres y habitantes son una cultura viva y auténtica. Casillas se refleja en la naturaleza, y sabe vestirse con sus mejores galas en cada estación, todas ellas cargadas de intensos colores y sensaciones. El verde de la primavera que deslumbra tras un día de lluvia, invitando al paseo, a la contemplación de miles de flores que brotan en cada prado, impregnado todo de colores y olores. La frescura del verano donde los paseos se hacen placenteros y sin prisas, dejándonos llevar por el agua fresca de sus fuentes. Llega el otoño, comienza el milagro de la naturaleza en forma de colores, es el momento de sentir y admirar los bosques ocres, rojos y amarillos de castaños y robles que contrastan con el fuerte verde de los pinos. y cuando los árboles pierden sus galas, comienzan los fríos, las nieves, el momento de pisar las cumbres y descubrir el invierno, buscando nuevos horizontes.
Esto es sólo un pequeño prólogo, porque Casillas es mucho más, ven y descúbrelo.






                            Satirión real  ( Orquideas )




















Próxima parte: El Cerro y el Pozo de la Nieve

Enlace: Poesía al pueblo de Casillas
Enlace: Casillas le llaman y casillas había
Enlace: La Plaza de Casillas en 1920

Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

viernes, 18 de agosto de 2017

EL ALBILLO DE CADALSO DE LOS VIDRIOS



El albillo de Cadalso de los Vidrios










El pálido áureo de oro
eclosionando en la viña,
es crisol de la campiña
y en Cadalso es un tesoro.
Crepitar dulce y sonoro,
néctar del fruto amarillo
al que liba el pajarillo,
y una vez llevado a casa
se saborea y se amasa
placer con uva de albillo.


Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho 

jueves, 17 de agosto de 2017

BAR LENNON DE TORREMOLINOS. Por Miguel González



BAR LENNON DE TORREMOLINOS




                Este julio pasado de nuevo volvimos por Torremolinos. De nuevo recordé casi todo. De nuevo supe que Torremolinos siempre viene conmigo. De nuevo visité la Torre de La Roca y pasamos por su piscina y subimos a su terraza para divisar el mar y rememorar lo que sentí la primera vez que observé su inmensidad inabarcable desde la novena planta. Y de nuevo evoqué los amores de entonces, agosto de 1975 (con Franco vigilante), que comenzaron el día 3. Y por primera vez entré en el bar Lennon -frente a la Torre-, creo que sigue siendo el mismo bar de antaño, solo que mucho más vetusto, como yo y sus dueños que posiblemente son los mismos de aquellas noches. No lo sé. Nos sentamos en la barra a tomar una cerveza con un calor espeso y asfixiante, como ya sudado en el pasado y renovado con brío en este presente.



                Un cansado ventilador cercano giraba perezoso y se lamentaba contrito, igual que sus antepasados lo hacían desamparados en las películas de Bogart. Sería porque no acertaba a aminorar aquella sofoquina que te zarandeaba por las solapas. Le dije a mi mujer que, cuando entonces, siempre que volvíamos de madrugada al apartamento procedentes de la discoteca Piper's, veíamos que esos bares (había varios más) estaban llenos a rebosar. Llamaban disimuladamente mi atención y supongo que era porque atisbaba algo distinto, diferente, algo más allá de la época en la que habitábamos. Parecían tabernas de un puerto de mar en día de paga con un ambiente de bohemia, cánticos reclamando ausencias y nostalgia de amores que aguardaban en puertos del Caribe. Para mi eran una curiosidad por satisfacer, como si fuera el encanto de lo prohibido… Pero desconozco porqué nunca accedí al Lennon, ni a ningún otro.
                Cuarenta y dos años después entré y la melancolía de lo perdido me abrumó. Y me emocioné viendo a los viejos dueños saliendo con dificultad de la barra y dejando tras de sí una estela de botellas y vasos adornados con luces navideñas en julio. Observé unos arcaicos taburetes testigos de alegrías y confidencias pasadas y unos libros reposando en una pequeña estantería. Tienen dos grifos de las cervezas San Miguel y Guinnes y un peluche con antifaz. Cuelgan de sus paredes fotos viejas de pescadores en Los Álamos, de Torremolinos, de La Carihuela y de la playa de El Bajondillo. Hay un poster de John Lennon que anduvo por estos pagos antes de ser asesinado y descubro en él una inscripción en inglés: The desolation of the life (La desolación de la vida, dice el diccionario del móvil…) Incluso creí descubrirme yo en una de esas instantáneas sin haber estado nunca antes allí. O quizá sí estuve y no lo recuerdo porque éramos piratas y traficábamos con cubatas de la malagueña ginebra Larios. O Puede que lo soñara con tanta intensidad que, al final, lo asimilé como cierto. Sueño tanto y tan mal…



                Esto es como un museo, le dije en un castellano-cadalseño al viejo lobo de mar situado en el Puente de Mando del Lennon. No me entendió nada como yo tampoco asimilé su inglés de Liverpool. Únicamente nos entendimos con una mirada atravesada por infinitos y afilados dardos de ternura. Una mirada devastada por las ausencias de tantos que se hicieron a la mar con él o se fueron al campo con mi padre para nunca más volver. Y nos escrutamos -otra vez- con esa mirada vencida por el tiempo, cansada por la vida y vidriosa por las penas. Pero que aún conserva humildes destellos de esperanza. Una mirada que sigue arrastrándose enamorada e implorante desde hace cuarenta y dos años por estas playas para rescatar del olvido y de los barcos abandonados los pensamientos de los ahogados…


Miguel Moreno González

                                                                                                             

martes, 15 de agosto de 2017

La Virgen del Roble de Cenicientos



               Día de la Virgen en Cenicientos




Con mis mejores deseos a todos los habitantes de Cenicientos, pueblo hermano de Cadalso, que hoy celebra sus fiestas de la Virgen del Roble. Y nada mejor para homenajear a la Virgen, que esta pareja de coruchos que siempre han amado a Cenicientos, por un lado el fotógrafo Luis Ayuso y por otro el poeta Saturnino Caraballo, que con su arte hacen de este post toda una exaltación a Cenicientos y su Virgen.

Un abrazo a todos y Felices Fiestas.
Zorro Corredero


A la Virgen del Roble


Con calor y sudor la puerta abierta,
la iglesia  abarrotada no se cabe,
la Virgen flor de nardo aguarda y sabe
que a Cenicientos llama y lo concierta.

Sale la procesión, gente a la puerta
sin una sola voz que no la alabe
ni una mano que la albahaca acabe,
quedando el huerto y la mata desierta.

Por calles previamente engalanadas
la Virgen se abre paso y se encamina
con el niño en las manos enlazadas,

y el pueblo que en redor se arremolina
vitorea jalea y da palmadas
a su Virgen del Roble luz divina.

Saturnino Caraballo