Vendimias

Vendimias
Vendimiando el tempranillo en el Boquerón

Cadalso

Cadalso
Cuando Cadalso se viste de otoño. Realmente impresionante.

jueves, 7 de junio de 2018

Cadalso sigue siendo un pueblo


La soledad de un pueblo, Cadalso



A diario Cadalso es mucho más tranquilo, y así, mientras la Corredera se llena de niños que juegan y gritan a la vez que sus madres disfrutan de la tarde primaveral, otros lugares se mantienen tranquilos, silenciosos y muy apacibles para el paseo y la observación. Tan solo hace falta alejarse unos pocos cientos de metros y todo será diferente. El lugar elegido esta vez es el sosegado lugar conocido como El Molinillo. Aquí la vida se asemeja en cada instante a la de hace años atrás, y mientras paseas y te deleitas con los campos cadalseños, puedes ver como unas pocas ovejas caminan buscando pastos frescos. 



Ahora miras a otro lado y ves la Sierra de Lancharrasa al fondo, los huertos ya abandonados que verdean por la humedad reinante, decir que este año las lluvias siguen acompañándonos hasta hoy mismo, finales de mayo.

Otra ojeada nos permite sentir la imagen de un huerto preparado para la siembra, parece mentira, pero todavía se sigue sembrando en el Molinillo, y yo me alegro por ello. La historia de este lugar se viene acabando desde hace años, el molino desde siglos, sólo algunas viñas de albillo se mantienen frente a las muchas más que un día poblaron este tierra. Lo mismo pasa con los huertos, casi todos han desaparecido y la hierba se apodera de ellos y su entorno.



Casi todo aquí es agua pasada, también el antiguo molino que se resiste a desaparecer, que se aferra piedra a piedra al triste momento por el que pasa, que sigue pidiendo a gritos que alguien se interese por él, que se reconstruyan sus paredes y que siga siendo una parte de la historia de Cadalso.

Es increíble ver como este pueblo va perdiendo su gran historia, sentir la decadencia de muchos de sus monumentos, y notar que no somos capaces de hacer nada por evitarlo, seguramente esto que creo sea cosa de nostálgicos, seguramente.




Y tras el disfrute visual y la pena mental por la decadencia del campo, regresas a Cadalso. Ahora la Corredera está tranquila, los niños y sus madres han regresado a casa, ya no hay gritos ni carreras, sólo el silencio reina, a veces roto por un vehículo que la atraviesa. Es un momento que se presenta silencioso y por lo tanto íntimo, es notar que a pesar del tiempo Cadalso sigue siendo un pueblo, que la hora y el lugar pueden ser determinantes para sentirlo así, y es que hoy como siempre cada uno vivimos nuestras vida, pero también Cadalso vive la suya y de alguna manera nos hace a todos seguir el camino que él nos marca.

Escucha la magia del momento, el silencio convertido en murmullo, déjate envolver por una suave brisa, un olor agradable, siente lo que te rodea, ahora todo es mágico, cierra los ojos y sueña, porque todavía Cadalso sigue siendo un pueblo.



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues ovejas pocas quedara y la siembra mas de los mismo los mayores si siembran y luego te lo kitan los tomates pepino y las patatas tu los trabajas y luego otros se los llevan

Ana Diaz

Anónimo dijo...

Dímelo a mi ,que pasan de vez en cuando por mi puerta.

Mercedes Valcarcel

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

LAS VERDES TIERRAS DE ESPAÑA

Las verdes tierras de España
entre incuria languidecen,
y a nuestra vista se ofrecen
precisando una guadaña.

El texto y foto acompañan
un mensaje harto elocuente,
de una España diferente
con todo aquello que entrañan.

Nuestra vista a veces daña
ver a los huertos ociosos,
de aquellos campos gloriosos
de este rincón de la España.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho

Anónimo dijo...

Que importante es que las ovejas sigan en el campo, que los huertos den sus cosecha y que nuestros monumentos no se abandonen.

Gracias por recordarme todo esto.

Mariano

Pedro Alfonso dijo...

Gracias por dar vida al Zorro Corredero con vuestros mensajes.

Un saludo