San Antón

Abedular de Canencia

lunes, 13 de febrero de 2017

La Maliciosa por la Barranca


La Maliciosa en enero, sin nieve y con mucho frío


La subida a la Maliciosa ( 2.229 m. ) desde la Barranca de Navacerrada es una clásica ascensión en cualquier época del año, pero es en invierno cuando la nieve cubre la mayor parte del recorrido, el mejor y más atractivo momento para realizar esta empinada subida. En total son unos seis kilómetros de ascenso y otros tantos para el descenso, pero a pesar del fuerte desnivel, pasa de los 800 m, no es muy duro y durante todo la ascensión disfrutaremos de excelentes vistas. En esta ocasión, a pesar de estar a mediados de enero, la nieve sólo aparece en las caras noroeste y a partir de los 1700 m. aproximadamente. El camino, hoy sin nieve y con algo de hielo desde la fuente de la Campanillas, es visible hasta unos cientos de metros más abajo del Collado del Piornal, y ya a partir de aquí la nieve es más abundante, pero sólo en la cara norte de la Maliciosa. Desde el Collado del Piornal nos separa un kilómetro hasta la Maliciosa, hace frío, aunque no demasiado por la calma del viento.

La cumbre de la Maliciosa suele estar concurrida, más los fines de semana, pero incluso los días de diario, es normal encontrarte con algunas personas que hacen cumbre, más desde el Puerto de Navacerrada que desde la Barranca y la cara sur, estas últimas con más desnivel e inclinación.

Enlace: 

En la última subida coincidimos con un grupo de chicas que viene del Puerto, llegamos casi a la vez y nos dicen que trabajan en el Hospital del Escorial, siempre es bueno tener al lado a gente profesional de la medicina, más en estos inhóspitos lugares. No estamos mucho en la cumbre, lo que se tarda en reponer fuerzas con un tentempié y hacernos la foto de la cumbre, poco más hoy debido a la falta de colores del plomizo cielo gris que nos ha acompañado.

Descendemos por el mismo lugar de subida, mucho más rápidos, casi volando hasta donde la nieve nos lo facilita, luego el camino se hace más pesado, pero en un abrir y cerrar de ojos nos plantamos en el frondoso pinar y en las mesas de la fuente de la Campanilla, donde tomamos un caldo y posteriormente seguimos nuestro descenso hasta el parking de la Barranca, muy solitario a diario.
Lo mejor del día el tiempo, que a pasar de presagiar lluvia, no ha caído ni gota, lo peor la escasa nieve que este año cubre la Sierra de Guadarrama, situación que cada año se acentúa más, tal vez por el famoso y temido cambio climático, tal vez. 
En el regreso las cumbres se fueron cubriendo de nubes, abajo cayeron una gotas y la noche trajo por fin la nieve a la Sierra de Guadarrama.

    El embalse de la Barranca helado 



    Fuente de la Campanilla


    La Barranca 


    Llegando al Collado del Piornal

    Collado del Piornal



 




    Hacia la cumbre de la Maliciosa 

    Las GuarramillasLa Bola ) y Valdemartín 

    Norte de la Maliciosa con las cumbres de la Pedriza 




 





    Por la rocosa arista  de la Maliciosa 


 

    El Peñotillo 2.123 m.

    Llegando a la Maliciosa 

    Cumbre de la Maliciosa 2.229 m. 


    El  Hospital de El Escorial también hace cumbre.

    Un caldito después del descenso


              
                                                                      Zorro Corredero
                                Archivo Fotográfico Pedro Alfonso



4 comentarios:

Anónimo dijo...

K bien que te lo pasas en las cumbres parA algunos ya imposible

Antonia Frontelo Morales

Anónimo dijo...

Me gustan los repotajes de montaña que haces, son bonitos y tambien siento envidia.

Mariano

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

PEÑAS DE CENICIENTOS

Centinelas silenciosos
rocosa piedra blindada,
regiamente coronada
por pinares procelosos.

Con paisajes majestuosos
a sus pies en la llanada,
por viñedos constelada
y olivares armoniosos.

Peñas sois de Cenicientos,
escarpadas y peladas
y asiento de ventisqueros,

donde neblinas y vientos
desfilan por las majadas
de los últimos cabreros.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho





Anónimo dijo...

Grande Pedro Alfonso (Zorro), no te pesan los años, sigues viviendo la montaña como toda tu vida.

Un abrazo.

Jorge