Desde hace muchos años siempre me ha llamado la atención una tumba de piedra a ras de suelo en la que aparecen dos azulejos de cerámica que por los colores son con toda seguridad de Talavera, llevan casi 120 años y está en perfecto estado de conservación, pertenecen a dos niños, hermanos, que fallecieron en 1891 probablemente de gastroenteritis que era la causa más común de muerte en niños menores de un año.
Según Don Antonio Box, médico en los años 40, de cada 1000 niños nacidos en Cadalso 127 morían antes de su primer cumpleaños, solo entre los años 1919 y 1943 fallecieron 187 niños. De épocas anteriores no se tienen datos pero es muy probable que las muertes de niños fueran más numerosas en los años en que ocurrieron la de estos dos niños, ya que entre 1919 y 1925 se señalan 14 óbitos anuales y entre 1937 y 1943 las muertes descendieron a 6 anuales, es decir que a medida que pasaban los años las muertes de niños menores de un año iban descendiendo.
No he conseguido averiguar con exactitud la familia de estos niños, parece que eran primos de Florencio y Gregoria Baquera nacidos alrededor de 1893, Florencio era el padre de Paulino Baquera el que llamaban “Pelacucos”, por otra parte les identifican con unos a los que llamaban “Rondajo” y que parece ser serían sobrinos de estos niños hijos de un hermano de los fallecidos.
Si deseáis ver la tumba, esta nada más entrar por un hueco que ha abierto en la pared desde el cementerio nuevo al viejo, en la parte de abajo.
Y ya solo pediros unos segundos de silencio y respeto por ellos y por todos en vuestra visita a nuestro cementerio.
Detalle de uno de los azulejos donde el paso de 120 años no ha afectado nada a las pinturas, será un milagro?Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso




































