Tromso

En memoria

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En memoria de Joaquín Pinilla. Pulsa sobre la foto para leer todo.

viernes, 12 de enero de 2018

Casillas. IMÁGENES Y SENSACIONES entre el Puerto y la cumbre


El silencio de la nieve



La nieve te hace abandonar el camino, pisas sobre ella y el silencio te atrapa, es tal el estado de tranquilidad que te inunda, que apenas notas lo intrincado del sendero oculto. Aquella mañana subíamos sin arriesgar, las raquetas eran totalmente necesarias, tanto que sin ellas era casi imposible avanzar. Con frecuencia las nubes jugaban a acercarse, no lo lograban y quedaban suspendidas en el Valle, convirtiendo las rocas bañadas de blanco en naves que parecían surcar el cielo, un cielo azul que iluminaba el Valle del Tiétar de esta fría mañana de invierno. 

Flotaban los pinos, las rocas, los piornos, las huellas que sólo abandonaban el camino para dar la oportunidad a nuestros sentidos de observar lo que ahí mismo la vida nos regalaba. Eran auténticas obras de arte creadas por la nieve, el frío y el viento, por la misma naturaleza que cada día se interna en nuestros corazones dejándose querer, pero que no siempre es así y nosotros, estúpidos "humanos", la rechazamos, creyéndonos muy superiores, cuánto nos vamos a arrepentir.
  
Arriba la nieve también vestía la cumbre del Cerro, todo era blanco, y en el cielo un par de buitres negros surcaban inquietos las térmicas mientras controlaban nuestras pisadas, fue unos de esos momentos en que te dejas llevar, en que no quieres regresar y te sientes parte de este entorno, pero pronto notas que no lo eres y las inclemencias te devuelven a tu realidad, eres un invasor consentido, tal vez para que cuando vuelvas al Valle lo cuentes, y los que nunca suben sepan de estas maravillas que la vida de estas cumbres gredenses crean para todos cada segundo.

Así lo viví, así lo he expresado, pero ocurre que a veces no sé con exactitud si lo relatado ha ocurrido o simplemente es el sueño de este transeúnte que ama desde siempre su Valle, nuestro Valle del Tiétar.

A Miguel, que ve todo esto desde Cadalso de Arriba.










  


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada una de estas fotos es un canto a la naturaleza, algo que los humanos necesitamos cada día, y tú nos lo entregas para hacernos la vida más bella.

Gracias Pedro

Inés

Pedro Alfonso dijo...

Muchas gracias Inés, tus palabras me reconfortan y me ayudan a seguir, porque como tú dices necesitamos de la naturaleza a diario y sólo a través de ella seguimos disfrutando de esta maravillosa vida, la cual es siempre mucho más grande si la compartimos con la gente que nos rodea.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Desde Asturias, concretamente desde Avilés, de vez en cuando me pongo a leerte ya que, gracias a tus artículos, sigo unido a Cadalso desde la distancia. Pueblo en el que se encuentran parte de mis raíces y que forma una parte muy importante de mis recuerdos de la infancia.
Durante el verano del 2016, y después de 25 años de ausencia, me acerqué por unas horas al pueblo. Aunque el tiempo era escaso, pude ver a alguno de mis familiares. Entre ellos estaba Zenon (primo de mi madre) y Lucía: a contraluz en la puerta, y después de haber pasado muchos años con lo que conlleva de cambio en el físico, Lucía me reconoció al instante. El momento de la despedida fue muy emotivo ya que, sabiendo que iba a ser la última vez que nos veríamos "Zenoncito" y yo, y que Lucía se emocionó, salí rápidamente porque también me vencían los sentimientos.
Cuando murió me gustó mucho el artículo que hiciste sobre él.Algunas de las anécdotas que te había contado (por ejemplo lo de la bomba que le estalló en las manos de pequeño) también las sabía yo.
¡Muchas gracias Zorro Corredero!. Ya sabes que desde las Asturias también te seguimos.


Miguel Revuelta de Guzman

Pedro Alfonso dijo...

Muchas gracias Miguel, espero poder seguir mucho más tiempo dando noticias de Cadalso, y de todo lo que acontece a mi alrededor. Un placer para mi persona es saber que me sigues en el Zorro Corredero, espero que nunca lo dejes. Un abrazo y si algún día vienes por Cadalso me gustaría conocerte.

Un saludo.

Anónimo dijo...

preciosas parecen postales Pedro a eskiar te llama la nieve jaja

Ana Diaz