martes, 18 de agosto de 2015
El tordo de la bola o la bola del tordo
En no recuerdo que menesteres andaba, cuando un tordo, joven pero ya volador, fue a pararse justo encima de la bola, perecía que quisiera componer una estatua dedicada a los pájaros, fueron unos segundos los que tardé en buscar el móvil en mi bolsillo, y apremiado por el tiempo y sin dejar de mirar la imagen disparé, la foto se entiende, y el tordo voló y se perdió para siempre en los cielos cadalseños.
Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso
jueves, 13 de agosto de 2015
El Breithorn, una cima sencilla a 4164 m.
Breithorn 4164 m.
El Breithorn es una montaña de 4164 metros de altitud, se
encuentra entre Italia y Suiza, tiene a un lado el Macizo del Monte Rosa y al
otro el impresionante Cervino o Matterhorn.
Esta cima es una clásica para aclimatar antes de ascender al
Cervino, su asequible ascensión gracias al teleférico Kleine Materhorn que se
encuentra a una escasa media hora desde visitado pueblo suizo de Zermatt, y a
lo fácil de toda la ascensión hacen que este cuatro mil de los Alpes sea uno de
los más visitados, sobre todo en verano.
Dent Blanche 4357 m.
Dent d'Hérens 4175 m.
Desde su cumbre sus vistas son inolvidables, a un lado el Cervino y al otro el macizo del Monte Rosa y el Lyskamm.
Glaciares alpinos.
Unos suben y otros bajan.
Alpinistas cerca de la cumbre.
Arista cerca de la cumbre.
Macizo del Monte Rosa.
El Cervino desde el Breithorn.
Dedicado a Juan Ramón González "Robotino"
Mensaje:
View from the Klein Matterhorn look off, June 2023.
Elizabeth Haggart
Fotos: Vidal Álcazar/Pedro Alfonso
miércoles, 12 de agosto de 2015
Gredos en verano, Gredos en invierno.
El Circo de Gredos es una belleza en cualquier época del año, en verano la
facilidad de sus cumbres hace que sea un lugar muy visitado, tanto que cobran
2,50 € por coche y día. En invierno es otra cosa y la transformación que sufre
debido a la nieve y las bajas temperaturas, hacen del lugar un auténtico
espacio para practicar todas las modalidades relacionadas con la montaña.
En estas dos vistas tomadas desde la cumbre del Morezón, a 2389 metros de altitud, se puede apreciar la gran diferencia entre las estaciones.
La primera está realizada a primeros de agosto de 2015 y la otra en febrero
de 2011. Ahora mismo el agua escasea como nunca, las lagunillas y pozas están secas y la laguna Grande ha descendido de caudal de forma angustiosa, pero Gredos es grande y en pocos meses volverá la nieve y volveremos a disfrutar de sus paisajes y sus actividades.
Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso
martes, 11 de agosto de 2015
LAGRIMAS DE LLUVIA EN TORREMOLINOS
(A
Manuel Reyes Elena y a su Simca rojo: Madrid-Torremolinos-Madrid)
LAGRIMAS
DE LLUVIA EN TORREMOLINOS
El
tres de julio es noche de luna llena. Estamos en la playa y anochece como sin
querer, remoloneando. Tomamos unas cervezas en el encantador chiringuito Bananas.
Está situado en el paseo marítimo de Torremolinos,
justo en la curva que separa la playa de "El
Bajondillo" de la de "La
Carihuela". Mis santos lugares, dice Balta en Radio Cadalso que son para mí.
Descansamos en dos sillas y una mesa pequeña de mimbre colocadas frente al mar
mientras suena acariciante "La
Conquista del Paraiso", de Vangelis.
Un camarero joven y amable responde solícito a nuestras preguntas de cómo se pasa el invierno aquí, en este quiosco. Con una mueca sonriente nos cuenta que cuando llueve es muy bonito ver caer el agua a través de los ventanales correderos de mimbre acompañado por alguien querido. Frente al cabo de tierra colindante que se adentra en el mar, cada julio pasean en barca a la Virgen del Carmen los marineros del barrio de La Carihuela, aún faltan unas jornadas para la festividad.
Hoy, como cada día, de hito en hito, se dejan ver los aviones que despegan o aterrizan en el cercano aeropuerto de Málaga. Bajo sus alas tintinean esas lucecitas moradas que tienen un no se qué de atracción misteriosa. Vuelo con ellos a ignotos lugares que siempre me empeño en imaginar.
Un camarero joven y amable responde solícito a nuestras preguntas de cómo se pasa el invierno aquí, en este quiosco. Con una mueca sonriente nos cuenta que cuando llueve es muy bonito ver caer el agua a través de los ventanales correderos de mimbre acompañado por alguien querido. Frente al cabo de tierra colindante que se adentra en el mar, cada julio pasean en barca a la Virgen del Carmen los marineros del barrio de La Carihuela, aún faltan unas jornadas para la festividad.
Hoy, como cada día, de hito en hito, se dejan ver los aviones que despegan o aterrizan en el cercano aeropuerto de Málaga. Bajo sus alas tintinean esas lucecitas moradas que tienen un no se qué de atracción misteriosa. Vuelo con ellos a ignotos lugares que siempre me empeño en imaginar.
La
gente va y viene y sobre unas rocas observamos a unos pacientes pescadores
tirar sus cañas mientras sueñan con pescar peces nocturnos de colores. "La Roca" y "La Roca
Chica" llaman a este sitio. Lo conozco muy bien. Hace cien años pasé
un mes de agosto aquí entre suecas, amores y más tarde penas. Se hace tarde. Nos
levantamos cediendo nuestro lugar a unos ingleses que agradecidos sonríen y nos
dan las "¡gracias!" en un
precario castellano.
Caminamos unos metros hasta unas escaleras (Camino de la Playa) que aparecen custodiadas por una fuente -de la que beben los corredores- y por una puerta de hierro -de la que pende un cartel que anuncia que se cierra a medianoche hasta las ocho de la mañana-. Casi todas las noches Paloma y servidor subimos por ellas hasta la calle Danza Invisible (así llamada en honor del conjunto musical de Torremolinos del mismo nombre). Esta calle acaba en la plaza de La Nogalera y en sus bajos, en un barcito pequeño que es una institución desde que Paris ardió en 1968 -"Pourquoi Pas?"-, tomamos la penúltima escuchando Sin ti no soy nada, de Amaral. Y sí, nos miramos sin decir nada.
Caminamos unos metros hasta unas escaleras (Camino de la Playa) que aparecen custodiadas por una fuente -de la que beben los corredores- y por una puerta de hierro -de la que pende un cartel que anuncia que se cierra a medianoche hasta las ocho de la mañana-. Casi todas las noches Paloma y servidor subimos por ellas hasta la calle Danza Invisible (así llamada en honor del conjunto musical de Torremolinos del mismo nombre). Esta calle acaba en la plaza de La Nogalera y en sus bajos, en un barcito pequeño que es una institución desde que Paris ardió en 1968 -"Pourquoi Pas?"-, tomamos la penúltima escuchando Sin ti no soy nada, de Amaral. Y sí, nos miramos sin decir nada.
En
un rellano de ese "Camino de
escaleras a la Playa" han aprovechado para hacer una terraza que sirve
de mirador, con su catalejo y todo. Miramos desde allí el mar y escuchamos el
murmullo de las olas que mansas van a deshacerse sobre la playa sembrada de
hamacas azules que reposan junto a unas palmeras altas y recias. Reparo en la
luna llena que arriba, en lo alto de la noche, se hace presente enseñoreándose
de todo el paisaje e iluminando las sombras del mar.
Caprichosa, su luz dibuja sobre las aguas un sendero blanco perfectamente visible que llega hasta la arena. "Mira niña como cantan en las noches de luna llena las sirenitas del mar. Van rilando por el camino de la luna a encontrarse con sus enamorados en alta mar". Nos contó un viejo pescador que esa nana, del trovador zamorano Joaquín Díaz, se la cantaba su mujer a sus hijas cuando Torremolinos sólo era un pueblecito de pescadores y poco más.
Caprichosa, su luz dibuja sobre las aguas un sendero blanco perfectamente visible que llega hasta la arena. "Mira niña como cantan en las noches de luna llena las sirenitas del mar. Van rilando por el camino de la luna a encontrarse con sus enamorados en alta mar". Nos contó un viejo pescador que esa nana, del trovador zamorano Joaquín Díaz, se la cantaba su mujer a sus hijas cuando Torremolinos sólo era un pueblecito de pescadores y poco más.
Lindando
con La
Torre de la Roca aparece pulcro y sin sauces el cementerio de Torremolinos del que Luis Cernuda escribió con propiedad: “Huerto parecería, si no fuese / por las
losas, posadas en la hierba”. En un
recoveco, descubro una humilde sepultura
sin rastro de imagen religiosa alguna. La lápida que la preside posee unos
azulejos azules verdosos que semejan el color del mar. Sobre ellos figura una inscripción: "He visto cosas que los humanos ni se
imaginan: naves de ataque incendiándose más allá de Orión.
He visto rayos centellando en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en
el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir". Lágrimas en la lluvia,
es el conmovedor
monólogo final del replicante Roy Batty en la película Blade Runner. Buen tipo debió ser en vida el
morador de la tumba.
Una
mañana con olor a salitre nos despierta la armónica de un afilador recorriendo las calles llenas de gentes, coches y ruidos. Parece
que la acariciante melodía llega desde "Pueblo Blanco". Siendo
niño los oía y veía pasar por las silenciosas y humildes calles de Cadalso. ¡Pobres! Los había olvidado… ¿Qué
harán hoy aquí? La vida, afortunadamente, sigue guardando estos maravillosos
contrastes entre opulencia y sencillez que me llenan de ternura.
En
la plaza Costa del Sol, esa que
aparece en las inolvidables películas del "Landismo",
está nuestro apartamentito que tiene una terraza pequeña donde nos sentamos de
madrugada a hablar, recordar y contemplar la mar mientras nos acaricia la brisa
marina.
Discoteca Piper's____1975
Algunas noches me emociono rememorando la primera vez (1975) que fui a la Discoteca Pipers. Ahora (2015) aparece enfrente de nosotros ya abandonada, sólo conserva de su esplendor pasado la puerta mugrienta coronada por una capota grisácea y deprimente. Aquella primera vez pensaba que me bebería con ansia el mundo de un trago. Ahora me va bebiendo poco a poco él a mí. Es la metáfora de la vida.
Discoteca Piper's____1975
Algunas noches me emociono rememorando la primera vez (1975) que fui a la Discoteca Pipers. Ahora (2015) aparece enfrente de nosotros ya abandonada, sólo conserva de su esplendor pasado la puerta mugrienta coronada por una capota grisácea y deprimente. Aquella primera vez pensaba que me bebería con ansia el mundo de un trago. Ahora me va bebiendo poco a poco él a mí. Es la metáfora de la vida.
Esta vida que me bebe como lágrimas de lluvia...
Miguel MORENO GONZÁLEZ
martes, 4 de agosto de 2015
FESTA DO BOI Allariz. Ourense
Breve introducción a la “Festa do boi” contada por un
cadalseño que eligió Allariz para vivir.
Pablo Hernández, el hijo de la Tolli nos deleita con estas bellas fotos y una
breve historia que nos hará sentir y descubrir esta tradicional fiesta gallega.
Gracias Pablo
FIESTAS DE ALLARIZ
(OURENSE)
Entre los días 30 de Mayo y 7 de
Junio, coincidiendo con la festividad del “CORPUS”, se celebró en Allariz
(Ourense) la “FESTA DO BOI”. El origen de esta fiesta se remonta al año 1317. Durante
la procesión del “CORPUS” y como venía siendo habitual, los judíos, cuya
población en esta parte de Galicia era muy importante, se mofaban y agredían a
los cristianos. Ese año, un hidalgo de la villa, llamado Xan de Arzua, se
presentó montado en un buey y acompañado de sus sirvientes arremetió contra los
judíos, poniendo a estos en fuga y permitiendo que se pudiese realizar la
procesión del “CORPUS” en paz y con todo su esplendor. Todos los años
coincidiendo con esta festividad y rememorando lo acaecido en aquellas fechas, se
celebra en Allariz la llamada “FESTA DO BOI”.
Una de las características de
esta fiesta, es que la organiza una asociación vecinal, la “Asociación Cultural
Xan de Arzua”, y se financia en su totalidad con la aportación voluntaria de
los vecinos, comercios y hostelería de la villa y la venta de camisetas y
pañoletas con el anagrama de la fiesta, cuyo diseño se cambia todos los años.
Es importante reseñar, que esta fiesta se puede realizar por la gran cantidad
de voluntarios que durante varios meses y de forma totalmente desinteresada,
dedican parte de su tiempo a trabajar en la preparación de la misma.
Se inició la fiesta con la bajada
de los “bois”, que correrán después por las calles de la villa, desde el monte Penamá,
los animales pertenecen a una explotación ganadera propiedad de los comuneros
de dicho monte.
Dos de los “bois”
Tres de los “bois” bajando del
monte
Otros dos “bois” ungidos, con una panorámica de la villa.
Gaiteiros animando la romería
Parada para el almuerzo.
El día más importante, el
domingo, se inicia con una representación teatral por las calles de la villa en
la que se rememoran los hechos acaecidos en 1317, de una forma que podríamos
llamar satírico-festiva, en los textos,
que se suelen actualizar cada año, se introducen comentarios jocosos. En ella
intervienen unas doscientas personas, agrupadas en los diferentes gremios
artesanales: curtidores, ferreiros, labradores, molineros, zapateros,
taberneros, triperos, sastras, etc.; las autoridades: corregidora, secretario,
escribano, fiscal, aguaciles, los clérigos y sacristanes de las distintas
parroquias de la villa y por supuesto los judíos y el hidalgo Xan de Arzua con
sus sirvientes.
Calle engalanada
El Ferreiro en pleno trabajo
Seguro que conocéis a este cadalseño,
en su papel de cura párroco de la Iglesia de Santiago.
Las Autoridades y los Clérigos
Diálogo entre curas, durante la
representación.
Los criados de Xan de Arzua
arremetiendo contra unos judíos
La procesión por las calles de la
villa con los gaiteiros al frente
Xan de Arzua montado en el “Boi”
Un momento de la representación
Otro momento de la representación
en la plaza de la villa.
Después de la representación teatral, conocida
como “Procesión de Xan de Arzua”, se realizó la carrera medieval del ”boi“ por
las calles del casco histórico. Posteriormente se hizo la comida con todos los
gremios, llevando cada uno sus propias viandas o si no, y como no puede faltar
en Galicia, siempre tenemos los puestos de pulpo y churrasco.
Terminada la comida, se celebró
el concurso de postres, cada gremio presenta uno, siendo este año obligatorio
que tuviesen como base la castaña, por aquí se está utilizando bastante en
repostería, la harina de castaña.
Y como fin de fiesta, el concurso
de canciones de los gremios.
Durante toda la semana hay dos
carreras de bois, una de ellas, a las ocho de la mañana, en la que la mayoría
de los participantes son los alumnos del Instituto, para después irse a clase.
“Boi” descansando
Otro momento importante de la
fiesta, es la cena vecinal que se celebra el jueves. Esta cena en la que se
sirve “carne ao caldeiro e patacas cocidas”, es una invitación de la asociación
Xan de Arzua a todos los vecinos por su colaboración a la fiesta, a las
personas de fuera que quieran participar
de ella, se les pide una pequeña colaboración (cinco euros). Este año se
prepararon 750 kg. de carne (falda de ternera) y 500 kg. de patatas. Se
prepararon varias carpas con doscientas ochenta mesas y cenaron algo más de dos
mil doscientas personas.
Grupo de vecinos cenando
Voluntarios sirviendo platos
Voluntarias con las perolas de
carne y de patatas
Añadiendo pimentón.
ALLARIZ, JULIO DE 2015
Pablo Hernández Moreno
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













.jpg)















