El Molinillo

El Molinillo
Ver desde dentro el problema y el abandono sería lo mejor que podría pasar para que la sensibilidad de todos se uniera y por una vez el sentido común sirviera para recuperar esta joya de nuestro pasado y nuestra cultura.

Vidrios de Cadalso

Vidrios de Cadalso
La producción de los hornos de Cadalso tiene éxito en origen por la simplicidad de la decoración y de las formas. Muchas de éstas son tradicionales, y fueron anteriormente usadas por la orfebrería. Más tarde durante los siglos XVI al XVII se ven influidas por las venecianas.......

viernes, 9 de diciembre de 2016

Hayedo de Montejo


Hayedo de Montejo, un sueño que deja huella.




Recorrer el Hayedo de Montejo es casi un sueño, no importa la estación que se elija porque en todas ellas al hayedo nos sorprenderá con imágenes y momentos inolvidables, pero si nos decidimos por la estación otoñal, por cierto la época de más visitas, nos encontraremos con todo un mundo de color y belleza otoñal, aunque al ser la época de más visitas es la más complicada ya que el hayedo no permite visitas por libre, siempre con guía y con reserva, así que es posible que después de desplazarnos hasta allí, no se nos permita la entrada.
Lo mejor es reservar en el teléfono 91 869 7058 o estar a primera hora en el Centro de Recursos e Información Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón. C/ Real, 64. Montejo de la Sierra. Horario: 9,30 a 15,00 horas. Las reservas se reparten al 50%, lo que quiere decir que si madrugamos y estamos de los primeros en la cola del Centro de Recursos tenemos asegurada la visita, esto para el otoño, el resto del año es más fácil
La visita, acompañado de un guía que va explicando todo lo referente al hayedo, suele durar una hora, pero aunque parezca poco tiempo, además de escuchar se puede fotografiar lo que vamos viendo, da tiempo y seguro que sorprenderá a más de uno, mucho más si es tu primera vez en el hayedo. 

Esta visita se realizó el 10 de noviembre pasado con un tiempo espléndido y no mucho frío, haciendo el recorrido con tranquilidad y con una enorme sorpresa, encontrarnos con dos de los personajes más unidos al Hayedo de Montejo, me refiero a Antonio López Lillo, Ingeniero de Montes que ha dedicado, y lo sigue haciendo, muchos años a la protección y conocimiento de la Sierra del Rincón, y más especialmente al Hayedo de Montejo. Le acompañaba otro personaje que nunca falta en el hayedo, un hombre al que se le conoce como "El Poeta del Hayedo", y que no es otro que el conocidísimo paisano, nacido en el cercano pueblo de Montejo de la Sierra, de nombre Rafael de Frutos Brun que con sus 89 años visita casi a diario el hayedo desde que su padre la llevara por primera vez cuando era un niño, entonces para trabajar y hoy para recitar poesías que él mismo escribe, y que suenan a cantos celestiales en la espesura colorida del otoño. Este día Rafael nos deleitó con una preciosa poesía sobre un padre y un hijo, vecinos de Montejo, que con su mula se internó en el hayedo para cortar leña, teniendo la mala suerte de morir al caerle encima un acebo, ya de noche y al ver que no regresaba el padre fue a buscarle y no pudo encontrarle, sólo el canto de un búho le hacía creer que era su hijo que le llamaba, hasta que al amanecer encontró las huellas de la mula que regresaba a casa y siguiendo sus pasos al contrario llegó hasta el lugar donde yacía su hijo muerto. Al terminar la poesía nos habló de la familia del joven fallecido, de su pueblo y del mismo hayedo, no fueron más de 15 minutos, pero era tan amena y tan ligada al hayedo las palabras de Rafael que todos los allí presentes disfrutamos y comprendimos, más si puede, la vida de este enclave, hoy lugar de visita y en el pasado de trabajo para los habitantes de Montejo. Un auténtico placer haber conocido a estos dos hombres llenos de bondad y amor al bosque.
Después la visita continuó, senda adelante fuimos descubriendo las hayas, los robles, cerezos silvestres, serbales, avellanos, abedules algunos acebos, el brezo y la maravilla del agua del Jarama que nos acompaña en nuestro caminar con su ruidoso discurrir, mientras nuestros pasos producen ese chasquido tan agradable de las hojas secas al pisarlas, que acompañados del ruido de las aguas y de las hojas movidas por el viento, hacen que el paseo sea una delicia para todos nuestros sentidos. Aquí en medio del hayedo, se ve, se huele y se oye la naturaleza, llevándonos hasta un estado de placer que nos hace recapacitar para que el Hayedo de Montejo sea siempre un lugar protegido.
En la actualidad, es un Sitio Natural de Interés Nacional y Reserva de la Biosfera, pero se está intentando el reconocimiento como Patrimonio Natural de la Humanidad de la Unesco, pero mientras este reconocimiento llega, si es que llega, el hayedo seguirá recibiendo visitas restringidas para evitar su deterioro. Hasta el año 1989 estaba permitido el paso, yo le he hecho en varias ocasiones, unas desde la actual entrada por una pared medio derruida, y en otras veces bajando desde el Santuy o el Cerrón, cumbres de la cercana Sierra de Ayllón. En total unas 25.000 personas visitan al año el restringido Hayedo, y así debe continuar para salvaguardar y proteger su flora, su fauna y toda su riqueza natural.

    Entrada al Hayedo




    Antonio López Lillo, Ingeniero de Montes defensor de la Sierra del Rincón y del Hayedo.

    Papel en mano Rafael de Frutos nos recita una sus poesías en medio del hayedo. Un lujo.




    Una de las hayas más vieja.


    Haya de la Roca


    Fuente en mitad de la senda.  






    Río Jarama








    Micenas



  



Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro alfonso

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Otro bosque más que nos muestras. Precioso en otoño, Gracias

Mariano

Pedro Alfonso dijo...

El Hayedo de Montejo está precioso durante todo el año, algo más de color en otoño, pero digno de visitar en cualquier estación.

Gracias
Un saludo

Anónimo dijo...

Precioso!!!

Fernando Muñoz Jimenez

Pedro Alfonso dijo...

No no lo conoces? La próxima visita te aviso.

Anónimo dijo...

No sé si responderán mis rodillas, a no ser que se llanee sobre todo. Hace años pensé en ir, después pusieron cupo y se me quitaron las ganas. Conozco el de la Selva de Irati, que es espléndido. Gracias, lo intentaría. No sé si responderán mis rodillas, a no ser que se llanee sobre todo. Hace años pensé en ir, después pusieron cupo y se me quitaron las ganas. Conozco el de la Selva de Irati, que es espléndido. Gracias, lo intentaría.

Fernando Muñoz Jimenez

Pedro Alfonso dijo...

La senda es toda en llano, no lo notas. El de Irati es una maravilla, más grande que este y con muchas más hayas.

Anónimo dijo...

El Hayedo de Montejo
es de España maravilla
es el otoño que brilla
y de Madrid un espejo.
Pedro Alfonso hace un bosquejo
del hayedo intemporal
que siempre es subliminal,
observarle con gran calma
para gran solaz del alma
y de un paseo ideal.

Amigo Pedro, está escrito sobre la marcha y a golpe de inspiración.

Saturnino Caraballo Díaz

Pedro Alfonso dijo...

Bello poema amigo Saturnino.

Pedro Alfonso dijo...

Muchas gracias Saturnino. Un abrazo