Ángel, pastor del XXI

Ángel, pastor del XXI
El sol calentaba aquella tarde de invierno, la calma del viento hacía presagiar la buena temperatura que reinaba en la zona, todo estaba tranquilo y sosegado en este lugar del Molinillo....

Amigos

Amigos
Ricardo Castrejón “Arruza” y José Luis Sánchez “Zoilo” son la imagen viva y el recuerdo de todos los que vivieron esa época de toros y emociones.

viernes, 29 de mayo de 2015

Postales de Cadalso



Postales de Cadalso, imágenes irrepetibles






A finales de los sesenta y principio de los setenta Cadalso tenía muy poco fotógrafos,  un par como mucho, que se dedicaban al retrato más que al paisaje, nada que ver con lo de ahora donde no hay un solo rincón que esté sin fotografiar y ni un solo momento que no sea captado por una cámara o móvil.






En aquellos años se vendían unas postales, como estas, en algunas tiendas del pueblo, recuerdo que en la que más se vendían era en la de Alfonso, situada en la Plaza y a la que se la conocía como “pleximar”, por haber sido la pionera en Cadalso en vender prendas de este tipo, una especie de plástico que revolucionó el mercado, daros cuenta que hasta entonces todo lo que te ponías se mojaba y llego el pleximar y todo el mundo que podía, pilló un flamante impermeable, con el que cubrirse y no sentir como el agua te mojaba., vamos, la revolución cadalseña de la época.






Pero volvamos a las postales y a sus compradores, los cuales por entonces sólo eran algunos turistas o veraneantes que se dejaban caer por Cadalso, y encontraban en estas postales, con algún sitio típico del pueblo, una manera de describir y enseñar a sus allegados el lugar donde veraneaban. Toda la vida, de entonces, las conocí en la tienda de Alfonso y nunca se me ocurrió comprar una, cosa que creo coincidíamos todos, para que comprarla si esto ya lo veíamos a diario, igual que hoy, vamos.



El callejón de la iglesia sin Churrero, entonces estaba a la derecha,  el palacio con la sombra de los álamos, la vista aérea con el Cerro Casillas y el flamante por entonces  taller de costura, la iglesia con césped y bancos, la vista desde los lavaderos con Cadalso y la Peña Muñana con cepas, sin chalets y sin apenas pinos y la toma desde el Piquillo, también con cepas y sin casas, formaron parte de nuestra existencia y de nuestro día a día y hasta de nuestro año a año, porque mira que duraron años, personalmente creo que yo siempre he conocido las mismas, que imágenes más evocadoras y añoradas.

   Viñas y viñas por todos lados.

Más tarde fueron despareciendo las cepas, se lleno todo de chalets y la vida y las formas cambiaron para siempre, al menos de momento. Hoy también se venden postales en la tienda de Lozano, la misma tienda y el mismo lugar que ocupó Alfonso, pero la diferencia entre ayer y hoy es que se ha perdido la simpatía y el romanticismo que nos podía producir una postal, ahora las postales las hacemos  con nuestros propios medios, y claro, se repiten tanto que ya no es lo mismo.



Zorro Corredero
Postales: Tienda de Alfonso el de “Pleximar”



jueves, 28 de mayo de 2015

Camino de Santiago del Sureste. Cebreros-San Bartolomé de Pinares


Edú, cadalseño de corazón.


 En recuerdo de Edu





Hace unos días falleció Edu, su muerte nos sorprendió a todos por muchas cosas, por su edad y por lo inesperado. Hombre ameno y educado, siempre llevó Cadalso en su vida y en su corazón, y hoy cuando todo es tristeza y recuerdos, nosotros los que convivimos con él siempre le recordaremos por su alegría y por ese saber estar que siempre caracterizó a Edu, gran persona y enorme cadalseño. Sirva esta foto de Edu junto a otros muchos cadalseños como recuerdo y homenaje. 

Te echaremos de menos.
Un abrazo muy grande para toda su familia  

   Para saber quién es quién..... pincha en el enlace


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

miércoles, 27 de mayo de 2015

ELECCIONES MUNICIPALES 2015 EN CADALSO DE LOS VIDRIOS






ELECCIONES MUNICIPALES 2015 EN CADALSO DE LOS VIDRIOS
-MESA ELECTORAL B-


 
Considero justo subrayar algo que me causó una grata impresión el pasado domingo 24 de mayo, día de las elecciones locales en toda España. Fui designado a la Mesa Electoral B en Cadalso de los Vidrios (Madrid) junto a otros seis cadalseños de ambos sexos. A las ocho de la mañana estábamos puntualmente en el Colegio Electoral junto a los suplentes. Una persona elegida como titular justificó su inasistencia y su puesto lo ocupó la suplente nombrada al efecto.
Desde la mencionada hora hasta cerca de la 1:30h. de la madrugada convivimos en nuestra sala desarrollando las labores propias para las que habíamos sido designados. Durante todas esas horas no ocurrió ningún incidente negativo que tuviera la suficiente entidad como para calificarlo como tal. Todo lo contrario: el comportamiento de los electores fue sobresaliente y el de mis compañeros en particular excelente y de completa colaboración y dedicación durante toda la jornada; fundamentalmente, como más expertos en la materia, la de los cuatro Interventores de los partidos que se presentaban a las mencionadas elecciones (dos por cada uno de ellos). Los tres ciudadanos que fuimos elegidos por sorteo para la mesa, uno como presidente y dos como vocales, era la primera vez que desempeñábamos dichas funciones y todo nos era completamente nuevo y desconocido; por tanto, cualquiera puede imaginar que sin la ayuda de las mencionadas personas y sus razonadas propuestas -y la de algún notable funcionario del Ayuntamiento- la cuestión se nos hubiera complicado sobremanera y puesto bastante cuesta arriba, cosa que, repito, en ningún momento ocurrió a pesar de la peliaguda responsabilidad que contraíamos.
Particularmente me agradó -y lo tomo como una lección humana y democrática (esta sí)- el definitivo proceso de contar las papeletas. Un Interventor de cada partido, con la supervisión del Presidente y los Vocales, se encargó de ir anotando los votos que el Presidente leía y que antes los Vocales, solícitos, le entregaban. Pues verán ustedes: No hubo ni un error, ni una discusión, ni un mal gesto, ni una mirada cortante, ni un enfrentamiento inadecuado, ni una desabrida contestación… ¡Nada! Reitero: ¡¡¡Nada!!! Y lo digo con orgullo, ¡faltaría más! Todo se realizó con exquisita corrección y cooperación. Cada uno de los Interventores se dirigía al otro con educación y siempre ponían por delante su respeto al acto que estábamos efectuando antes que la simpatía por su partido. Y eso que en esta mesa hubo varias fluctuaciones que alternativamente ponía a uno u otro por delante. Lógicamente, se notaba su inquietud o satisfacción íntima según les era desfavorable o favorable el resultado, pero ello en ningún momento trascendió a los presentes y su comportamiento continuó siendo ejemplar y aséptico, haciendo permanente gala de corrección. Y algo muy importante, a lo largo de todo el día reinó un gran sentido del humor que nos ayudó a sobrellevar tantas horas pasadas juntos. Los pocos momentos que tuvimos de calma nos reímos con ganas y ninguno profirió comentarios desaprobatorios que hubieran provocado que ese buen ambiente se difuminara. Y es que ya lo dijo Don Quijote: “El humor no asienta sobre ingenios torpes”
Al final, mientras afuera algunos estaban contentos y el resto no tanto, los integrantes de la mesa nos dedicábamos con profusión a ultimar el tema administrativo, que tenía su “miga”… De nuevo los Interventores nos prestaron su auxilio hasta que finiquitamos la operación con la entrega de los sobres firmados por dentro, por fuera y a los lados -que contenían el diferente material que solicita la Junta Electoral- unos al Sr. Juez de Paz y otros al funcionario de Correos. Ambos esperaron pacientes hasta que les hicimos entrega de los mismos. Cuando –por fin- acabamos, todos nos dimos la mano y mutuamente nos felicitamos con total camaradería y una sonrisa en los labios. Hubo instantes muy emotivos a lo largo de toda la jornada (si soy capaz lo contaré otro día), uno de ellos ocurrió cuando los miembros de los partidos se felicitaron recíprocamente deseándose lo mejor para la nueva época que comenzaba: Unos desde la responsabilidad del gobierno municipal y otros desde la noble tarea de la oposición.




De madrugada, en casa, pensaba estas cosas y sobre lo injusto que llega a ser el manifestar -casi siempre- lo negativo de nuestra convivencia y pocas veces lo positivo. Por eso hoy me decido a contar mi experiencia que fue totalmente enriquecedora y me dio la oportunidad de conocer de forma muy cercana la categoría humana y profesional de unos cadalseños que me hicieron sentirme –una vez más- muy orgulloso de serlo. Éstos y aquéllos se presentaban con la loable iniciativa de procurar ofrecer lo mejor de ellos -y de sus respectivas organizaciones- al bien común de Cadalso (nadie albergaba dudas al respecto). Quienes van con buena fe, sean del color que sean, han de contar con nuestra consideración y el deseo de que esos hermosos principios les inspiren en la consecución de un Cadalso más próspero y desarrollado. Siendo así, no existirá cadalseño que no se sienta beneficiado y feliz por ello. Y si mal gobernaran y “opositaran”, suya será la culpa y nuestra la vergüenza por haber confiado en ellos. Y que no olviden que mucha diferencia hay de las cosas que se hacen con justicia a las que se hacen por interés particular. Algo muy parecido a la frase anterior le expresó Don Quijote a Sancho Panza cuando éste fue a tomar posesión de la Ínsula Barataria. No obstante, dentro de cuatro años, volveremos a tener la adecuada oportunidad de premiar o sancionar. De entrada, seamos optimistas y procuremos desterrar cualquier animadversión que mediatice nuestras vidas en los variados caminos que cotidianamente surcamos.
Únicamente me resta pedir públicas disculpas desde aquí a quien se sintiera descortésmente tratado por servidor (supongo que el resto de compañeros de la Mesa pensarán igual). Nunca fue mi (nuestra) intención molestar a nadie conscientemente.

¡¡¡Suerte a todos en esta ilusionante nueva etapa!!!   

                               Miguel MORENO GONZÁLEZ