la Jura de Guisando

la Jura de Guisando
El tratado de los Toros de Guisando tuvo lugar en el Cerro de Guisando junto a los toros del mismo nombre el 18 de septiembre de 1468. En dicho tratado el rey de Castilla Enrique IV reconoció y proclamó a su hermanastra Isabel I de Castilla como Princesa de Asturias, proclamación que la sirvió para ser reconocida como heredera de la Corona de Castilla y León.

Pinturas iglesia

Pinturas iglesia
En el año 1947 se realizan las pinturas del Altar Mayor, pinturas que los de cierta edad hemos conocido, el pintor se llamaba Félix y cuentan....

martes, 25 de junio de 2013

Primavera en Cadalso


                                         Estampas de la primavera cadalseña.




La primavera ha quedado atrás, los días apacibles y frescos darán paso a otros llenos de bochorno y calor, es el verano que ya está instalado en Cadalso. Pero también la primavera nos deja momentos llenos de esparcimiento, rincones en los que el misterio de la vida se hace realidad, inquietud y esperanza de esos cadalseños que habitan en los espacios más recónditos de Cadalso.


Una estampa de la Peña Muñana, la imagen de San Antonio en la Corredera durante la procesión del Corpus, unas simples pero a la vez bellas margaritas que inundan nuestros campos de colorido y atractivo, es sólo eso, la primavera en Cadalso.




Cielos inmensamente azules sirven como fondo a la imagen de San Antonio, mantones que embellecen nuestras calles al paso del Corpus, en realidad son los secretos de siempre que se acumulan con los años, que habitan en los espacios de los tiempos, que nos identifican con lo nuestro y que nos ligan a las personas y a las cosas que nos rodean.



Es tiempo de surcar el huerto, de plantar, de semblanza y paciencia para recoger el fruto del trabajo de muchos cadalseños. Los huertos son esos espacios que sobreviven a los tiempos, son reductos de recuerdos y vivencias, a veces inciertas y dolorosas. Los huertos de Cadalso están llenos de secretos y de identidades de los hombres que como guardianes invisibles recorren cada día, cantero a cantero, planta por planta la inminente situación de cada una de ellas, esperando su maduración para recoger la cosecha.




Y en lo alto de la antigua pared del frontón, aquel en el que jugaban nuestros abuelos, la atenta cigüeña observa como la vida y la primavera va pasando. Entretenida con su soledad parece percibir cada silueta, cada momento y cada situación de la inquietud y la conciencia de Cadalso.



En cualquier rincón surgen las palabras, alguien dice esto o aquello y comienza la conversación. Pueden ser algo primitivas y como en tantas otras cosas, casi nunca se llega a nada, pero nunca podrán borrar los sentimientos y la pauta de nuestra existencia. Sentados en un pilón del que hace tiempo no brota agua, sintiendo los problemas de un pueblo que también son sus problemas, acarreando lo que la vida les ha dado, así discurre el tiempo en cualquier lugar para tantos cadalseños.



Es un perro, de los de antes que ahora son tan escasos, mira, olfatea, se acerca y se deja fotografiar como sintiendo que él también forma parte de este pueblo, reivindicando lo que es suyo, una parte de esas calles que un día los perros de Cadalso llenaban aquí y allá con la indeferencia de los transeúntes, creada a través de los años por la normalidad de los perros que habitaban la calles cadalseñas.




También esta húmeda y lluviosa primavera, ha sido muy buena para otra especie que en otro tiempo abundaba en nuestros arroyos y charcas. La rana se vuelve a ver, se oye su croar, y el Venero, lugar donde habita ésta de la imagen, se llena otra vez de vida. Cuántas charcas y cuántas ranas había hace años en nuestros Venero.





Si, es Javier, ese maestro que un día visitó Cadalso y se quedó prendado, que decidió vivir entre nosotros y que no pasa un solo día en que su mente deje de pensar y desarrollar esto y aquello, siempre pensando en los demás, en ayudar y en colaborar en todo, todo, todo.



Unas pocas imágenes y lo que da de si la vida en Cadalso, esta vez en primavera, pero siempre cualquier estación es buena para sentir y vivir, sólo es cuestión de ver lo bello, de querer y dejarse querer, de amar lo que nos pertenece y a lo que pertenecemos.

Dedicado a Javier, hombre enormemente colaborador.


Zorro Corredero
Fotos: Archivo Fotográfico Pedro Alfonso

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Lieber Pedro/Zorro Corredero,

Alles, alles gute für dein 5 jähriges Jubiläum! Du machst uns allen, die dein Blog lesen, eine ganz grösse Freude mit deinen Einträge! Bitte mach so weiter!
Grosser Kuss, Nuria

Anónimo dijo...

SOLO COMENTAR QUE YA ESTA BIEN, CADA DIA SE VEN MAS PERROS ABANDONADOS POR LAS CALLES Y CARRETERAS DE CADALSO. DONDE ESTA LA POLICIA MUNICIPAL QUE NO SE OCUPA DE DENUNCIARLO A PROTECCION ANIMAL SOMOS MAS ANIMALES QUE ELLOS. GRACIAS POR NO HACER NADA

Anónimo dijo...


Que bonitas las margaritas como me recuerdan mi infancia en los prados de mi pueblo ( que por supuesto no es tan bonito como Cadalso)

Por cierto, no te parece que abusas con tanto manton ¿no te sobra ninguno?, son preciosos y yo no tengo.

Besitos. Mercedes

Pedro Alfonso dijo...

Gracias Nür por tu mensaje.

Viele Küsse für dich auch

Pedro

Pedro Alfonso dijo...


A ver Mercedes, los mantones no son míos son de la familia y desde luego que siempre habrá uno para ti.

Besitos
Pedro

cepapinares dijo...

Gracias por la dedicatoria, amigo, pero creo que sobraba la foto. Con las fotos tan buenas que haces, con los motivos tan conmovedores que eliges, con ese punto de vista que los demás no sabemos encontrar, ... En fin ... te quiero. Javier.

Pedro Alfonso dijo...

Querido Javier, de lo que tú haces y representas nunca sobra nada. Es muy difícil hoy en día encontrar gente como tú, capaz de ayudar en todo momento y de colaborar de esa forma tan desinteresada como sólo tú lo haces.Muchas gracias por todos los momentos que en estos últimos tiempos me estás dedicando.

En fin yo también te quiero.

Pedro

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

PARA GUSTOS LOS COLORES
PRIMAVERALES CORUCHOS

Para gustos los colores
que a los campos iluminan
y a mis pasos encaminan
al mosaico de las flores.

Los pájaros tienen plumas
y el aire lleva suspiros
y el arroyo los respiros
y sus aguas las espumas.

El guindo tiene sus ramas
blancas en la primavera
llevando sobre su hombrera
un destello envuelto en llamas.

La cepa empieza a cernir
y el sarmiento al despuntar
se hace siempre acicalar
del pámpano en su vestir.

La vaca pasta en el prado
y la acompaña la urraca
son pareja urraca y vaca
dúo que está concertado.

La higuera muestra sus brotes
y el huerto emite rumores
y los grillos son cantores
que dan saltos y dan botes.

Tiene el pino sus agujas
brillantes por el rocío
y es solemne su atavío
después de las noches brujas.

Verdecido está el olivo
que espera a su blanca flor
y del tomillo el olor
al monte tiene cautivo.

Apacible está la encina
y las bellotas apuntan
sobre ramas que despuntan
en nuestra ladera alpina.

Y escalando por las breñas
paso a paso va ligera
la corucha primavera
instalándose en las Peñas.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho

Saturnino Caraballo Díaz dijo...

LA PRIMAVERA EN CENICIENTOS

Estalla la primavera
que los pulsos acelera,
y el macho de la perdiz
difiere en canto el matiz;
de pronto el campo armonioso
tornasola prodigioso,
y el pinar de la Ladera
semeja a la enredadera,
que a la Peña presta falda
del color verde esmeralda,
que se extiende por el llano
del viñedo cenientano
donde la oliva perenne
nos contempla muy solemne,
y bajo el ramaje escucho,
a aquel abuelo corucho,
que la plantó con su mano
en un tiempo muy lejano,
y nos transmitió la herencia
que da el tiempo y la paciencia,
viendo en la oliva la calma
una impregnación de su alma,
y nos anuncia en el tiempo
que nada es bueno a destiempo,
y sembrar de buena gana
para cosechar mañana.
Y la mula es andadera
vigorosa en primavera,
y el higueral con sus brotes
líbrenos de los azotes,
de aquellas grandes tormentas
de las tardes cenicientas,
que vivimos siendo niños
ocultos en los cantiños
viendo al pámpano en la cepa
cuando el racimo que trepa,
es solo un recién nacido
y en el viñedo crecido.
Flores nimban la dehesa
y en el viento la promesa,
de unos almendros en flor
que en lo alto de un alcor,
rodeados por las jaras
son almenas y almenaras,
del orégano que nace
y oloroso se complace
en esparcir por los vientos
la esencia más duradera
que perfuma Cenicientos
y ha nacido en primavera.

Saturnino Caraballo Díaz
El Poeta Corucho