Monton de trigo

Hayedo de Montejo

martes, 5 de junio de 2012

Bodega Los Truchas en Cadalso de los Vidrios

             


Al pasar por esta calle uno se queda absorto ante el vetusto edificio, grande, robusto, de piedra y con un encalado de los de antes. Una puerta grande de acceso a la bodega y unas pequeñas ventanas en la fachada nos acercan a la vida de otros tiempos donde la bodega formaba parte muy importante de la casa y de la vida de sus habitantes, tanto que era en la mayoría de las veces su sustento y su trabajo casi diario.
La puerta parece incitarnos a entrar y muchas veces lo consigue, solo tiene que estar entreabierta para atraernos en ese paseo tranquilo y sin prisas que algunas veces, no muchas, esta ajetreada vida nos depara.


Y eso fue lo que ocurrió en esta ocasión, que suelen ser bastantes en mi caminar diario, la puerta abierta, Celito saludando y la bodega pidiéndome a gritos que la pise y claro que la pisé, sin prisa, con buena conversación y que os voy a decir de ese par de vinos que me lleve al gaznate pausadamente y con ese saboreo que solo se tiene cuando estás en una de estos antiguos y olorosos lagares.
Luego casi sin darnos cuenta llegó la conversación, del campo, de las cepas, del pueblo, de la situación actual, sí…. de la crisis y de los políticos que nos tienen más pillaos que las tinajas al vino. Y así entre copa y copa el tiempo y las situaciones de la vida fueron pasando y nosotros fuimos ganado situación y confianza hasta tal punto que se me pasó por la imaginación y desde luego por el diafragma, de la cámara se entiende, realizar este pequeño y entrañable post de una bodega, mejor dicho de tal vez la bodega más antigua de Cadalso.



Aquí donde las tinajas de barro reposan desde hace siglos protegidas por grandes paredes de piedra de granito cadalseño que soportan un antiguo tejado de madera y teja árabe, la vida se detuvo hace muchos años, yo diría que siglos, siglos que han conservado, esta vez si, aquella manera de pisar, prensar y fermentar los caldos que tanta tradición tuvieron en Cadalso y que como todos sabemos hoy se encuentra en peligrosa decadencia.

Son uvas de variedad garnacha las que aquí siempre han sido tratadas y convertidas en sabrosos y fuertes vinos de alta graduación. Procedentes de viñas de la Medialegua, y Majadillas las cepas han sido mimadas por manos sensibles hasta nuestros días, Celito y Vitor saben de esto y así lo corroboran sus vinos de gran fama y calidad excelente, nobles, sanos y totalmente naturales.



Es cierto que la vida y las costumbres pasan y que el futuro no parece muy halagüeño con nuestras cepas y nuestros campos, pero lo que si es cierto es que todavía quedan en Cadalso algunas de estas bodegas que nos transportan a otros tiempos y otras formas de vida que aún podemos disfrutar y que nos ayudan para de alguna manera comparar el ayer y el hoy del vino de Cadalso.

Disfrutemos pues de estos vinos y seamos conscientes que en unos años es muy probable que estas bodegas hayan desaparecido para siempre y con ellas su entrañable manera de eleborar vino.



Y que mejor manera hay de disfrutar de un buen vino de garnacha cadalseña, de la bodega de los Truchas y junto a ellos que adentrarse en su bodega y saborear entre charla y charla este vino tan nuestro y tan apreciado más ayer que hoy, pero que tal vez algún día no muy lejano echaremos de menos. Y para que el trago siente mejor solo hay que leer esta poesía de E. Lorenzo Conde sobre bodega de los Truchas en donde se aprecia el cariño y la satisfacción popular con la que está escrita.




Enhorabuena Vitor y Celito por haber sabido conservar esta bodega que tantos recuerdos y sabores de nuestro ayer cadalseño nos sigue proporcionando hoy en pleno siglo XXI.


Aquí todo es antiguo, todo está lleno de cultura y de raíces etnográficas y para muestra este collage de algunas de las piezas que aún hoy siglos después siguen estando y cumpliendo las mismas funciones y el fin para el que un día fueron designadas.

Zorro Corredero
Fotos: Archivo fotográfico Pedro Alfonso

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Les deseo mucha salud y que vivan muchos años para poder conservar esta bodega que tantos recuerdos nos trae de tiempos pasados. Podria ser un museo de usos y costumbres de nuestro pueblo

Anónimo dijo...

Cada relato es un sentimiento de cariño y amor a Cadalso. Gracias de nuevo por acercarnos a las personas y a esos rincones a veces tan desconocidos para la mayoría y tan llenos de historia.

Inés

Anónimo dijo...

Hola Pedro: Con la descripción que haces del vino de Celito y al ver al pequeño de "Los Truchas" probando el maravilloso caldo (dulce o seco), se me está haciendo la boca agua, y eso que yo no soy bebedor. Os doy mi más cordial enhorabuena, al uno como cosechero de vino y al otro como buen narrador, espero sigais así muchos años.
Un fuerte abrazo. EMILIO.

Anónimo dijo...

Como te le estas tirando Celito.

Buen vino cadalseño el que se elabora en este vieja bodega.

Mariano.

Anónimo dijo...

Es una pena pero con los años no quedara ninguna bodega en Cadalso, por lo menos de estas tan antiguas.

Cadalseña