Monton de trigo

Cadalso Cristo

miércoles, 16 de marzo de 2011

Roma (yII)


El tercer día de nuestro viaje lo dedicamos exclusivamente a visitar el Foro Romano y el Coliseo-Anfiteatro Flavio.

Cómo se las ingeniaron aquellos hombres para levantar tan monumental edificación tanto por dentro (ruinas hoy en día) como por fuera (80 filas de arcos a su alrededor por 4 alturas). Hay que tener en cuenta que se inauguró en al año 75 d.c. y ha sobrevivido a terremotos, incendios y varias guerras. Su aforo era de 70000 espectadores (muy parecido al Estadio Santiago Bernabeu) repartidos según el orden de clase social de abajo hacia arriba en sus graderíos, situándose los senadores en lugares preferentes. El Anfiteatro Flavio (Coliseo) se utilizaba como divertimento para los romanos peleando en su arena fieras exóticas entre ellas (Rinocerontes, leones, elefantes,........) y gladiadores los cuales luchaban a muerte sin quedar ninguno en pie. Si el pueblo lo solicitaba el César podía perdonar la vida de algún luchador levantando su dedo índice hacia el cielo.


Tras tirarnos 2 horas en el interior del Colosseo nos fuimos justo enfrente a las ruinas romanas (Foro Romano). Hay monumentos muy bien conservados (Arco de Tito) pero la mayoría están en un estado ruinoso (Circo Massimo) que si no vas con un guía no te haces a la idea de lo que pudieron ser, no obstante merece la pena ver toda la arquitectura del pueblo romano (columnas, obeliscos, templos, arcos, calzadas romanas,......).



Nos hizo un día estupendo, lo que ayudó a disfrutar más todavía de toda la cultura romana. Después de caminar y caminar y caminar apetecía comer algo y nos acercamos al barrio del Trastévere en dónde degustamos unas exquisitas pizzas (Capricciosa y Spectacolare). Ya eran más de las 17h montamos en el metro, nos fuimos al hotel y a las 19h nos pusimos la Santa Ceniza (Miércoles de Ceniza) en la Iglesia de Croce in Gerusalemme. Preciosa, muy alta, con entrada a las catacumbas. Lo de la misa fue a la hora de responder pura intuición porque como la decía el sacerdote en italiano pues nosotros respondíamos lo que creíamos que correspondía, eso sí en español, y claro está los de alrededor nos miraban diciendo estos no son de aquí (ej: la paz sea contigo, ellos decían pacem). También mereció la pena escuchar la ceremonia eucarística en Italiano y tengo que decir que impone bastante, (solemnidad, silencios, cánticos,.....).

Así finalizó nuestro tercer día, bueno no nos fuimos a cenar y a que no sabéis lo que degustamos, pues como no pizza otra vez.


Último día en la ciudad de Rómulo y Remo. Aprovechamos sólo la mañana ya que por la tarde regresamos a nuestro querido país (cada vez lo tengo más claro como en España no se vive en ningún sitio y nos quejamos continuamente). Vimos otras dos iglesias en la zona de la Piazza de la República (Iglesia se Santa María Maggiore) y en el barrio de Manzoni (San Giovanni in Latterano).


 La primera está al lado de la estación ferroviaria de Termini es muy bella por dentro llamando la atención sus dos filas de robustas columnas. La segunda es un monumento a la grandiosidad abundando estatuas de santos a cada lado en el interior y siendo de las más altas que he visto nunca jamás. Pedazo Iglesia ésta de San Giovanni.


Espero que hayáis disfrutado de nuestra visita a Roma y de verdad no podéis dejar de ir por lo menos una vez en la vida. Es de los viajes que no se olvidan jamás.

Jorge García.
Fotos. Jorge García

2 comentarios:

Jose Antonio dijo...

Y los helados y los granite (granizados)y los espaghetti fruti di mare y la gente tan atenta y... hay que volver.

Miguel Moreno González dijo...

Enhorabuena, Jorge. Tus explicaciones son muy didácticas, amenas y entrañables. ¿Te enteraste sobre la lucha de los toros en los anfiteatros romanos?
Saludos.